martes, 27 de enero de 2026

Un segundo balance 2025: El uso de la IA y el futuro que queremos

Comenzó un nuevo año, y a modo de completar las reflexiones sobre la Inteligencia Artificial (IA) y sus implicancias en la educación del último post de 2025, traigo a esta segunda parte algunas ideas asociadas más específicamente al interior de las instituciones educativas.

El artículo publicado por la UNESCO, El uso de la IA en educación: decidir el futuro que queremos, nos invita a una reflexión profunda y necesaria: la Inteligencia Artificial (IA) ya no es una tecnología del futuro lejano, sino una realidad presente que está transformando múltiples aspectos de nuestra vida, incluida la educación de nuestros hijos. La IA ofrece herramientas potencialmente poderosas para personalizar el aprendizaje, facilitar el acceso a la información y desarrollar nuevas habilidades. Sin embargo, su implementación no está exenta de desafíos y riesgos significativos.

¿Cómo abordar el tema al interior de las instituciones educativas y en la comunidad toda?

No podemos ser meros espectadores. La IA, y en particular la IA Generativa, ha entrado en nuestros hogares a través de aplicaciones educativas, asistentes virtuales y herramientas de búsqueda que nuestros hijos utilizan. La visión de la UNESCO de "decidir el futuro que queremos" nos llama a tomar un papel activo. No se trata de aceptar la tecnología ciegamente ni de rechazarla por completo, sino de entenderla, guiar su uso y asegurarnos de que se alinee con nuestros valores y el bienestar integral de nuestros hijos.

Los riesgos que preocupan a organismos como la UNESCO, tales como sesgos algorítmicos, privacidad de datos, brecha digital, posible disminución del pensamiento crítico si se usa pasivamente, son preocupaciones al interior de las instituciones ¿Cómo aseguramos que la IA sea una herramienta que apoye y no reemplace la interacción humana, la creatividad y la capacidad de resolver problemas de forma independiente? ¿Cómo garantizamos que su uso sea equitativo y no profundice las desigualdades?

En síntesis, la IA no es un fenómeno externo, y su impacto requiere un análisis riguroso, interdisciplinar y con mirada ética.

En este sentido, durante 2025 nos propusimos comprender cómo los estudiantes están viviendo la irrupción de la inteligencia artificial en sus procesos formativos. Nos interesaba conocer no solo sus usos cotidianos, sino también las expectativas, miedos y dilemas éticos que acompañan esta nueva realidad académica.

En una primera etapa del proyecto, obtuvimos resultados cualitativos que arrojan información muy valiosa.

Hemos identificado seis patrones principales:

1️ Uso frecuente y diversificado. Los estudiantes emplean ChatGPT y otras IAs para generar ideas, resumir textos, organizar contenidos y mejorar el diseño visual de sus presentaciones o proyectos.

2️ Valoración ambivalente. Reconocen el enorme potencial de la IA como apoyo, pero rechazan que sustituya al docente. El contacto humano, el diálogo y la retroalimentación siguen siendo vistos como insustituibles.

3️ Preocupaciones éticas. Existe inquietud por la vigilancia automatizada y los sistemas de detección de plagio, que pueden generar falsos positivos y vulnerar la privacidad del estudiante.

4️ Desigualdad digital. Detectan brechas entre quienes pueden pagar versiones premium de IA y quienes dependen de herramientas gratuitas con menos prestaciones.

5️ Sesgos algorítmicos. Se percibe riesgo de que los sistemas reproduzcan estereotipos de género, raza o ideología, afectando la objetividad del aprendizaje.

6️ Formación insuficiente. Los alumnos señalan que las universidades aún no ofrecen capacitación suficiente sobre el uso crítico y ético de la IA. Reclaman talleres, asignaturas específicas y acompañamiento docente.

Estas percepciones se sintetizan en una idea central: los estudiantes no quieren prohibiciones, sino formación, transparencia y orientación.


¿Qué ocurre del lado de la escuela? ¿Qué se necesita para un adecuado uso educativo de la IA?

Una investigación realizada en el mismo año por investigadoras del CIAE de la Universidad de Chile, advierte sobre la formación docente para integrar la IA: ¿Está la escuela preparada para la IA?

De acuerdo a lo estudiado por las expertas, son cinco puntos los que "frenan" el uso educativo de la IA:

1️ Formación docente deficiente. La gran mayoría de los docentes declara no haber recibido ningún tipo de formación sobre inteligencia artificial, ni en su formación inicial ni en capacitaciones recientes. Esto limita su capacidad para usarla con sentido crítico y pedagógico.

2️ Falta de lineamientos institucionales. La ausencia de marcos normativos claros genera incertidumbre respecto a cómo, cuándo y para qué usar estas tecnologías en el aula.

3️ Brechas tecnológicas persistentes. La infraestructura digital sigue siendo un obstáculo grave, especialmente en establecimientos con menos recursos. Problemas de conectividad, acceso desigual a dispositivos y falta de soporte técnico restringen cualquier intento de innovación.

4️Escaso acompañamiento pedagógico. Los docentes no cuentan con asesorías ni referentes internos que los guíen en el uso reflexivo de IA, lo que alimenta la sensación de aislamiento frente a un fenómeno complejo.

5️Culturas escolares conservadoras. En muchos establecimientos, la IA no se discute como tema educativo. Persiste una mirada reduccionista, centrada en automatización de tareas, sin análisis crítico de sus implicancias formativas.


Partiendo entonces de la premisa que la tecnología
debe estar al servicio de las personas, la clave es un abordaje de la IA desde un enfoque humanista y ético, priorizando el desarrollo de habilidades críticas, la seguridad digital y el diálogo constante sobre cómo y por qué usamos estas herramientas. La IA puede ser un aliado extraordinario, pero solo si la manejamos con conciencia, criterio y poniendo en el centro el bienestar de nuestros hijos.

Sin dudas, la temática merece ser abordada desde una visión integral: escuela - familias.

Complementando estas evidencias con el artículo de la UNESCO, algunas recomendaciones para el uso de la IA al interior de las instituciones educativas, en diálogo con Gemini:

Adoptar un Enfoque Centrado en el Ser Humano

  • La IA como complemento, no como sustituto: Las instituciones deben reforzar la idea de que la IA es una herramienta para potenciar las capacidades humanas. La interacción docente-estudiante, el apoyo emocional y el contexto social que ofrece la escuela son irreemplazables.

  • Mantener la autonomía humana: Asegurar que los docentes y directivos mantengan el control final sobre las decisiones críticas (como admisiones o evaluaciones definitivas) y que la tecnología no dicte el rumbo pedagógico de forma autónoma.


Actualizar los Sistemas de Evaluación

  • Rediseñar la medición del aprendizaje: Ante la capacidad de la IA para superar exámenes estandarizados, las instituciones deben priorizar métodos que evalúen el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas complejos, en lugar de la simple memorización o reproducción de textos.

  • Innovación pedagógica: Reevaluar qué competencias son ahora prioritarias para los estudiantes en un mundo donde la IA puede realizar tareas técnicas y de redacción básica.


Establecer "Líneas Rojas" y Éticas

  • Protección de datos y privacidad: Implementar protocolos rigurosos para garantizar que la información de los estudiantes no sea vulnerada ni utilizada comercialmente por las plataformas de IA.

  • Límites de edad: Siguiendo la recomendación de la UNESCO, se sugiere establecer un límite de edad mínimo (como los 13 años) para el uso independiente de herramientas de IA generativa en el aula, siempre bajo supervisión docente.

  • Mitigación de sesgos: Capacitar a la comunidad educativa para identificar posibles sesgos algorítmicos que puedan perpetuar estereotipos o discriminación.


Invertir en Capacitación y Alfabetización Digital

  • Formación docente: Los profesores deben ser los primeros en entender y saber manejar estas herramientas para poder guiar a sus alumnos. La alfabetización digital debe ser considerada una competencia básica y obligatoria.

  • Capacitación para operadores administrativos: Dado que la IA puede automatizar tareas de gestión (asistencia, calificaciones), el personal administrativo debe estar calificado para supervisar estos procesos y evitar errores sistémicos.


Promover la Equidad y la Inclusión

  • Cerrar la brecha digital: Las instituciones deben trabajar para que el acceso a la IA no se convierta en un factor más de exclusión. Es vital asegurar que todos los estudiantes, independientemente de su nivel socioeconómico, tengan acceso a las infraestructuras necesarias (conectividad y dispositivos).


Involucrar a las Familias

  • Orientación a padres: Las instituciones deben actuar como puentes informativos, ayudando a los padres a entender que no deben ser observadores pasivos ni temer a la tecnología, sino acompañar a sus hijos en un uso crítico y ético de la misma.


Fomentar el Pensamiento Crítico sobre la Tecnología

  • No es neutral: Enseñar a los estudiantes que la tecnología tiene intencionalidades y limitaciones. Fomentar el análisis sobre cuándo es beneficioso usar la IA y cuándo su uso podría mermar la calidad del aprendizaje o la profundidad de la reflexión.

En resumen, la recomendación principal es "dirigir la tecnología para que no sea ella quien nos dirija", manteniendo siempre la educación como un esfuerzo colectivo, social y profundamente humano.

Adoptar estas prácticas ayudaría a navegar el creciente mundo de la IA de una manera informada y responsable, asegurando que la tecnología sirva para potenciar el aprendizaje y el desarrollo de los niños y jóvenes, en línea con una visión humanista y ética como la que promueve la UNESCO.

¡Feliz 2026!


domingo, 28 de diciembre de 2025

Un primer balance 2025: El uso de la IA y el futuro que queremos

Va finalizando el año, tiempos de balances, recuerdos y síntesis.

Con el intento de compartir algunas reflexiones sobre la Inteligencia Artificial (IA) y sus implicancias en la educación, tema que me tuvo ocupada profesionalmente durante 2025, traigo a este post un artículo publicado por la UNESCO: El uso de la IA en la educación: decidir el futuro que queremos, nos invita a una reflexión profunda y necesaria: la Inteligencia Artificial ya no es una tecnología del futuro lejano, sino una realidad presente que está transformando múltiples aspectos de nuestra vida, incluida la educación de nuestros hijos.

La IA ofrece herramientas potencialmente poderosas para personalizar el aprendizaje, facilitar el acceso a la información y desarrollar nuevas habilidades. Sin embargo, su implementación no está exenta de desafíos y riesgos significativos.

Para las familias, implica que no podemos ser meros espectadores. La IA, y en particular la IA Generativa, ha entrado en nuestros hogares a través de aplicaciones educativas, asistentes virtuales y herramientas de búsqueda que nuestros hijos utilizan. La visión de la UNESCO de "decidir el futuro que queremos" nos llama a tomar un papel activo. No se trata de aceptar la tecnología ciegamente ni de rechazarla por completo, sino de entenderla, guiar su uso y asegurarnos de que se alinee con nuestros valores y el bienestar integral de nuestros hijos.

Los riesgos que preocupan a organismos como la UNESCO, tales como sesgos algorítmicos, privacidad de datos, brecha digital, posible disminución del pensamiento crítico si se usa pasivamente, son también preocupaciones al interior de las familias ¿Cómo aseguramos que la IA sea una herramienta que apoye y no reemplace la interacción humana, la creatividad y la capacidad de resolver problemas de forma independiente? ¿Cómo garantizamos que su uso sea equitativo y no profundice las desigualdades?

La clave, desde esta perspectiva, es un enfoque humanista y ético. La tecnología debe estar al servicio de las personas. Para las familias, significa priorizar el desarrollo de habilidades críticas, la seguridad digital y el diálogo constante sobre cómo y por qué usamos estas herramientas. La IA puede ser un aliado extraordinario, pero solo si la manejamos con conciencia, criterio y poniendo en el centro el bienestar de nuestros hijos.



Un tema que ocupó parte de este año fue el uso de tecnologías emergentes, y por supuesto la IA, al interior de las familias. Sin dudas, ante la complejidad que trae la Inteligencia Artificial Generativa y sus derivaciones, la escuela "sola" no alcanza. Es clave la capacitación y el diálogo continuo.

Aquí algunas recomendaciones de uso de la IA para Familias, en diálogo con Gemini:

Diálogo Abierto y Continuo:

    • Habla con tus hijos sobre qué es la IA, cómo funciona (de manera simple) y dónde la encuentran (en juegos, buscadores, apps educativas).

    • Discutan juntos sus beneficios (rapidez, información) y sus limitaciones (puede equivocarse, no "entiende" como un humano, puede tener sesgos).

    • Fomenta un ambiente donde puedan preguntar y expresar dudas o preocupaciones sobre la tecnología que usan.


Fomentar el Pensamiento Crítico:

    • Enseña a tus hijos a no aceptar ciegamente lo que una IA les dice. Anímales a verificar la información en otras fuentes.

    • Plantea preguntas como: ¿De dónde saca la IA esta respuesta? ¿Podría haber otra perspectiva? ¿Es esta la mejor solución o solo la más rápida?

    • Utiliza la IA como un punto de partida para la investigación o la creatividad, no como el punto final.


Priorizar la Privacidad y la Seguridad:

    • Revisa la configuración de priva

    • cidad de las aplicaciones y herramientas de IA que usan tus hijos. Limita la recopilación de datos personales.

    • Enseña a tus hijos sobre la importancia de no compartir información personal sensible con chatbots o plataformas de IA.

    • Establece reglas claras sobre qué herramientas pueden usar y bajo qué supervisión, especialmente los más pequeños.


Uso como Herramienta de Apoyo, No de Reemplazo:

    • Anima a usar la IA para superar bloqueos (ej. buscar una idea para una redacción), explorar temas complejos o practicar habilidades (ej. idiomas), pero no para que haga el trabajo por ellos.

    • Valora el esfuerzo, el proceso de aprendizaje y la originalidad por encima de la respuesta "perfecta" generada por una máquina.

    • Asegúrate de que la IA no reemplace actividades fundamentales como la lectura profunda, la escritura manual, el juego libre o la interacción social cara a cara.


Desarrollar Habilidades Complementarias:

    • La IA puede procesar datos, pero la creatividad, la inteligencia emocional, la colaboración y la resolución de problemas complejos siguen siendo habilidades humanas cruciales. Fomenta actividades que las desarrollen.

    • Promueve la alfabetización digital y mediática: entender cómo funcionan las tecnologías, reconocer noticias falsas o contenido sesgado (sea generado por IA o no).


Equilibrio y Bienestar:

    • Establece límites de tiempo de pantalla razonables que incluyan el uso de herramientas de IA.

    • Asegúrate de que haya un equilibrio saludable entre las actividades digitales y las desconectadas (deporte, arte, naturaleza, tiempo en familia).


Sé un Modelo a Seguir:

    • Reflexiona sobre tu propio uso de la IA y la tecnología. Muestra a tus hijos cómo la usas de manera crítica, ética y equilibrada.


Colabora con la Escuela:

    • Pregunta en el colegio de tus hijos cómo están integrando (o planean integrar) la IA y qué pautas siguen. Comparte tus perspectivas y preocupaciones como familia.

Estoy de acuerdo con estas recomendaciones pues, adoptar estas prácticas ayudará a las familias a navegar el creciente mundo de la IA de una manera informada y responsable, asegurando que la tecnología sirva para potenciar el aprendizaje y el desarrollo de los niños, en línea con una visión humanista y ética como la que promueve la UNESCO.