sábado, 20 de junio de 2015

Enseñar y aprender en la virtualidad

Distancia y separación son elementos centrales de la Educación a Distancia, y conforman la distinción clave respecto a la educación presencial pero ¿Representa un problema?
Podemos decir que gracias a las tecnologías es posible cada vez más suprimir la distancia entre docente y alumno, y así reducir la brecha entre educación presencial y educación a distancia.

En el siguiente video, Manuel Area nos presenta un recorrido desde los inicios de la Educación a Distancia hasta la llegada del llamado "elearning",  término que nos invita a  pensar la educación a distancia hoy, mediada por la tecnología.





Actualmente, Internet configura un entorno de acción y representación del aprendizaje que implica acceder a una forma de organización del conocimiento y comunicación pensada en red. En este escenario, la modalidad a distancia utiliza "la red" como medio tecnológico para la distribución de la información, como así también posibilita la comunicación entre estudiantes y profesores a través de diferentes herramientas tanto sincrónicas como asincrónicas, como parte de la acción de aprender.

En la actualidad, la tecnología permite que las aulas virtuales se conviertan en espacios organizados en torno al aprendizaje, aportando soluciones para resolver aspectos que tienen que ver con lo pedagógico, para lo cual contamos con diferentes herramientas.

Así, a partir de la Web 2.0, surge la posibilidad de "publicar en red" gracias a las nuevas herramientas que posibilitan a los usuarios no solo consumir información sino también producirla.
Este nuevo entorno ofrece oportunidades de aprendizaje y se amplían o amplifican las posibilidades en el aula virtual.
En este sentido, siguiendo a Manuel Area, estamos en presencia de un "Espacio digital abierto, que nos lleva a pensar en un nuevo ecosistema de aprendizaje para enseñar y aprender con recursos de la Web 2.0." 


Trayendo una vez más a Cabero (2006), entre las características más significativas cuando hablamos de la red como entorno que abre el aula, podemos mencionar:
  • Aprendizaje flexible y muy apoyado en tutorías.
  • Utilización de diferentes herramientas de comunicación (foros, comunidades y redes de aprendizaje, blogs, mensajería instantánea).
  • Combinación de diferentes materiales (multimediales, hipertextuales, visuales, etc.)




¿Qué pasa con el rol docente en estos entornos?

Si no es fácil ser docente en la modalidad presencial, menos aún en la modalidad virtual.

El rol del tutor en un modelo virtual adquiere ciertas características propias del medio o entorno hipertextual en el que se desarrolla. Por ello, es necesario que se pueda establecer un buen vínculo a través de la palabra escrita para que los estudiantes perciban la contención dentro de la experiencia de aprendizaje en el aula virtual. Así, es importante "pensar antes de escribir".
Desde la tutoría es necesario facilitar la socialización en el ambiente de aprendizaje para que el estudiante pueda involucrarse activamente en las actividades de la comunidad de aprendizaje.

¿Qué competencias tiene que desarrollar un tutor en la virtualidad?

Presento aquí las que considero más significativas:
  • Acompañar y guiar a los participantes en el uso de las bases de información y conocimiento, así como proporcionar acceso a los mismos a usar sus propios recursos.
  • Intervenir para que los estudiantes se vuelvan activos en el proceso de aprendizaje autodirigido, explotando las posibilidades comunicativas de las redes como sistemas de acceso a recursos de aprendizaje.
  • Ser capaces de guiar a los estudiantes en el desarrollo de las experiencias colaborativas, monitorizar el progreso del estudiante, proporcionar feedback de apoyo al trabajo del estudiantes, y ofrecer oportunidades reales para la difusión de su trabajo.

¿Qué otras competencias agregarían?


viernes, 29 de mayo de 2015

#Interfaces3 en Universidad de Palermo


Durante los días 20 y 21 de mayo participamos de la tercera edición del Congreso de Interfaces, en la Universidad de Palermo. 

Aquí la presentación que utilizamos para presentar nuestra propuesta: 



Sin dudas las tecnologías digitales tienen el potencial para modificar la naturaleza de una clase, ya que permiten representar, ilustrar, ejemplificar, explicar y demostrar las ideas y conceptos de una disciplina para hacerlos más asequibles a los alumnos. 

En la propuesta que presentamos, revisamos algunas estrategias y metodologías para diseñar clases con TIC, siguiendo un enfoque metodológico del modelo TPACK.

Una alegría que Pablo Bongiovanni y Gustavo Cucuzza  hayan estado presente en la sala, y con una activa participación en Twitter (hashtag:  #interfacesUP ):



Luego de una fructífera mañana en la que compartimos con diferentes colegas, de distintas disciplinas, experiencias y prácticas de aula, sigo con la idea que ser docente en el "ciberespacio" nos amplifica las posibilidades de interacción, intercambio y aprendizaje, pero que también nos requiere de un esfuerzo "extra" para desarrollar con profesionalidad nuestra tarea docente, necesitamos pensar y diseñar tanto pedagógica como digitalmente.

Muchas gracias a todos por los tuits, en particular a  Pablo Bongiovanni  , Gustavo Cucuzza  y  Simón Yagás 






miércoles, 27 de mayo de 2015

Reflexiones: 1º Seminario MOOC en Universidad Virtual de Quilmes

El 11 de mayo de 2015 se desarrolló en la Universidad de Quilmes (organizado por la UVQ) el 1º Seminario MOOC: posibilidades y límites para la educación superior. 

El encuentro fue presencial pero con transmisión en simultáneo. Aquí la grabación:





Fue una gran alegría haber podido "desvirtualizar" a Miguel Zapata (@MiguelZapataRos) a quien sigo en las redes desde hace varios años, y un referente en investigación y temas vinculados a educación y tecnología en educación superior y universitaria.



El seminario contó con la presencia de dos excelentes profesionales: Miguel Zapata (España) y María Elena Chan (México), quienes abordaron en sus presentaciones una muy buena síntesis de la situación actual de la enseñanza superior, como también de  tecnologías emergentes en el ámbito de la formación en línea. Luego, se abrió un espacio de  intercambio donde se compartieron preguntas, comentarios y opiniones de participantes  presentes en el auditorio, como también vía chat, twitter y redes sociales. 

El hashtag del evento fue #1ºSeminarioMOOC  y aquí una recopilación de lo sucedido y las repercusiones posteriores: 




Dejo también la presentación digital que utilizó Miguel Zapata en su exposición, que muy gentilmente compartió en Slideshare:



Finalmente, luego de participar de esta actividad, me gustaría compartir algunas ideas y vivencias generales de mi experiencia en los cursos abiertos, masivos y en línea (MOOC): 

Debo decir que como estudiante participé de varios cursos MOOC durante 2013 y 2014, ofrecidos en diversas plataformas como ser: Coursera, MiriadaX, Moodle, Wordpress.

Luego de la experiencia transitada, como oferta de formación, los MOOC prometen una ampliación en el acceso gracias a su “gratuidad” y sobre todo, una característica importante que los diferencia es que el acceso a los MOOC no está condicionado al acceso a la institución. Considero entonces que estos dos motivos son claves a tener en cuenta por las universidades al momento de pensar en los MOOC como una propuesta didáctica a incorporar en las carreras de grado en las universidades de América Latina.

Por otra parte, este tipo de experiencias son ejercicios experimentales que ponen a prueba otras formas de aprender con el uso de la tecnología. Si bien de aquí se desprenden nuevos roles que el docente asume, el punto en cuestión creo que sigue siendo qué implica aprender con apoyo de tecnología en este momento del siglo XXI.
Además, creo importante mencionar que existen ciertas habilidades requeridas para la participación en cursos como los MOOC, tales como: alta autorregulación de parte del estudiante, habilidades de uso de la tecnología que exceden lo social, una alta motivación, y también no hay que dejar de mencionar el idioma, dado que la mayoría de los MOOC están en idioma inglés, por lo que resulta que nos enfrenta a la brecha del idioma.

En cuanto al desarrollo de MOOC locales, resulta importante analizar cuál es el sentido de producir y cuál puede ser el camino razonable para cada institución. Para algunos puede ser solo una exposición (parcial) de su oferta formativa, con la intención que el alumno potencial experimente el estilo de trabajo de la institución antes de inscribirse. Para otras, puede ser parte de su portafolio de responsabilidad social, o también una alternativa para resolver problemas de nivelación específicos de sus poblaciones de estudiantes.
Acuerdo con Miguel Zapata en que los MOOC seguramente serán un producto híbrido con varias opciones metodológicas, que oscilarán entre los xMOOC puros, a una individualización basada en el perfil del estudiante y en la analítica que se haga en cada caso. Por otra parte, la división entre xMOOC y cMOOC ya no parece responder a la realidad de la evolución y de los efectos que los MOOC están causando.

En cuanto a las plataformas MOOC, en general, creo que refuerzan una lógica educativa cercana a la clase magistral convencional, en donde el aprendiz escucha al experto y luego contesta preguntas similares a lo expuesto. En este aspecto podemos preguntarnos si con los MOOC se trata de buscar nuevas metodologías de enseñanza o nuevas metodologías de aprendizaje. Aún así, creo que resulta prematuro hablar de un eventual reemplazo de una propuesta educativa digital por otra en abierto. Quizás sirvan para comenzar a debatir cuestiones de fondo como ser ¿por qué tenemos las metodologías que tenemos? ¿Cuáles conviene conservar y cuáles necesitan actualizarse? ¿Qué significa ejercer la docencia en los cursos en los que puede haber cientos de miles de estudiantes matriculados? 

El rol del profesor continúa siendo fundamental, a pesar de tender a minimizar la función del docente a causa de delegar su función a procesos automatizados o a la enseñanza entre iguales. Creo que sí existen otras funciones que pueden encontrarse más desagregadas como el de diseñador, mentor, facilitador, socializador, pero que son todas necesarias e importantes para generar una experiencia de aprendizaje de calidad y con presencia del docente. El proceso de aprendizaje implica tener en cuenta a aquellos que apoyan el proceso, por lo que la presencia del docente sigue siendo valorada en los MOOC, aunque los roles están en un proceso de redefinición. 
También es verdad que los docentes en línea deben asumir una evolución en su rol, haciendo emerger quizás nuevas pedagogías que respondan más y mejor a las exigencias de los nuevos escenarios. Para ello, el desarrollo profesional de los docentes universitarios será una exigencia en los próximos años.

En cuanto a la calidad, cuando estamos frente a un entorno tecnológico con información abundante que proviene de fuentes de todo tipo, en donde el estudiante puede operar en escala global sin la necesidad de un título profesional, es indispensable preguntarse qué es calidad educativa y cuál es el papel de las organizaciones tradicionales, tanto universidades como organismos regulatorios. Estos cambios y discusiones no creo que puedan resolverse en el corto ni mediano plazo.
Ahora, me parece equivocado presumir que el simple acceso a cursos de determinada calidad equivale a una experiencia completa de formación en educación superior. Además, no basta con asegurar o evaluar el éxito de un MOOC por la multitud social que acumula, es decir, no hay que confundir masivo con éxito en un MOOC.
En cuanto a la acreditación, es un tema que continúa en discusión, y continuará dado que el efecto “titulitis” está muy instaurado en Argentina y América Latina.

Estas son algunas líneas e ideas para continuar pensando y profundizando, que me ha motivado este excelente encuentro...
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