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domingo, 5 de abril de 2026

APRENDER en tiempos de Inteligencia Artificial

"A medida que la Inteligencia Artificial (IA) se introduce rápidamente en las aulas, corremos el riesgo de confundir las respuestas rápidas y fáciles con el verdadero aprendizaje", afirma la emprendedora de educación con IA Priya Lakhani en reciente charla TED  

Desde el año pasado, y en particular a partir del impacto que tuvo la difusión de una investigación del MIT , en la que se concluía que el chatGPT podría estar debilitando las habilidades de pensamiento crítico, existe en el ámbito de la educación, interrogantes acerca del impacto de la IA en los objetivos, los métodos, los contenidos de enseñanza, como también qué transformaciones debería experimentar la educación pero qué principios no debería cambiar.

En el libro Artificial, del año 2023,  sus  autores ya nos traían el concepto de sedentarismo cognitivo, en referencia a la incorporación de herramientas - básicamente digitales- que hemos hecho durante estos años durante estos años para facilitarnos nuestras vidas. Sin embargo, en algunos casos nos han hecho perder algunas habilidades, como por ejemplo la memoria, que es un pilar sustancial para la cognición y el desarrollo del pensamiento: “sin memoria no hay pensamiento ni inteligencia”.

En el video, Priya nos refuerza que la idea que el aprendizaje duradero no proviene de atajos, requiere de un esfuerzo cognitivo, de una lucha productiva, que es el esfuerzo mental que fomenta la comprensión.

Las experiencias y prácticas de uso que estamos registrando en las instituciones educativas, evidencian un mayor uso de parte de los estudiantes para “hacer todo el trabajo por ellos”. No utilizan la IA para ayudarlos a aprender, sino que utilizan la IA para “evitar” el aprendizaje. 

El riesgo real, según la experta, es la ilusión de competencia. Cuando leemos un texto fluido generado por un chat de IA, creemos que aprendimos, pero la realidad es que nuestro cerebro no ha hecho el trabajo cognitivo necesario para aprender: confundimos la fluidez con el aprendizaje.



Para un aprendizaje duradero, Lakhani propone 4 (cuatro) técnicas basadas en las ciencias del aprendizaje, y que requieren de un esfuerzo cognitivo: 

  1. Recuperación (Retrieval): no basta con leer; hay que esforzarse por recordar la información de la memoria.

  2. Espaciamiento (Spacing): distribuir el estudio en el tiempo para reforzar las conexiones neuronales. 

  3. Generación (Generation): intentar responder o crear la solución por uno mismo antes de ver la respuesta correcta.

  4. Reflexión (Reflection): analizar cómo estamos aprendiendo y qué brechas nos faltan por cubrir.

Entonces, ¿cuál es el rol de la IA: ¿socio o sustituto?

Lakhani, como Sigman y Bilinkis (autores de Artificial), como tantos otros, entre los que me incluyo, no están en contra del uso de la IA. La IA identifica patrones a partir de datos complejos, y es algo que lo puede hacer mucho mejor que nosotros. Además, una IA bien diseñada puede resultar el mejor socio o copiloto: “Que una máquina pueda realizar una función no significa que tengamos que abandonarla”.  En este sentido, la IA no nos va a reemplazar, nos amplifica, nos multiplica.

Una IA educativa nos potenciaría pero no dando la respuesta directamente, sino:

  • Induciendo al estudiante a generar una respuesta en lugar de rebelarse.
  • Prediciendo cuándo un estudiante está a punto de olvidar algo y recordárselo en el momento justo, ser un verdadero copiloto para el aprendizaje.
  • Contribuyendo en la reducción de la carga administrativa de los docentes para enfocarse en la enseñanza.

El esfuerzo, es la clave

El conocimiento humano trasciende la mera acumulación de datos e información, si dejamos que la IA sustituya las facultades del pensamiento y las capacidades de abstracción e imaginación, estaremos en serios problemas

jueves, 6 de febrero de 2025

Innovación en educación en tiempos de tecnologías emergentes: ¿Qué lugar le damos a la IA en las innovaciones?


¿Por qué innovar?

Resulta de valor recuperar los sentidos de la palabra innovación formada por tres componentes latinos:In-nova-ción.
El prefijo “in‑”, nos ayuda a mantener un cierto pragmatismo en las propuestas. “Nova”, refiere a algo nuevo.
El sufijo “‑ción”, supo acción, y por ello, implica duración y proceso.

En ese sentido, hablar de innovación es diferente, por ejemplo, de revolución. 
Innovar no es solo concebir una nueva idea, sino desarrollarla, ponerla en práctica, aplicarla. 

Podemos referirnos a la innovación como los cambios con respecto a ciertos rasgos de la enseñanza tradicional. Así, podemos enfocamos en innovaciones que pongan en el centro de la escena a los estudiantes como protagonistas de los aprendizajes. –generar propuestas potentes de vínculos con el conocimiento, promover el aprendizaje basado en la comprensión, generar climas de aprendizaje dialógico y participativo, favoreciendo la creatividad y la metacognición.

Innovaciones que se dan a nivel de aula, poseen un carácter institucional e involucran a varios actores. Por este motivo se incentivan dinámicas de trabajo colaborativo docente, expansiones de propuestas hacia el mundo real mediante invitaciones y entrevistas con expertos de la disciplina, y proyectos interdisciplinarios.

¿Qué lugar le damos a las tecnologías en las innovaciones? ¿Qué lugar le damos a la IA en las innovaciones?

Entendemos que las tecnologías no constituyen una innovación per se dado que ello implicaría sostener una perspectiva basada en el determinismo tecnológico.

Recomiendo escuchar las siguientes conferencias de dos referentes en el tema:


Conferencia Hugo Pardo. EDUTEC 2018. 





Conferencia Juan Freire. V Congreso EDO 2018.

Como docentes, en particular en estos tiempos de IA, tenemos que poder identificar las competencias fundamentales que queremos que nuestros estudiantes tengan. Estamos preparando a futuros ciudadanos en un mundo donde la IA estará disponible, entonces debemos pensar en cómo construir competencia en la educación para que los estudiantes puedan desarrollarse.

¿Cómo vamos a incorporar modelos como ChatGPT en el proceso de aprendizaje? 

Para poder dar respuesta a esta pregunta, traigo un excelente artículo de Mariano Fernandez Enguita: De Sócrates al ChatGPT, que recomiendo su lectura.

Le pedí a ChatGPT que hiciera una síntesis del artículo, destacando cuatro ideas principales, acompañadas de citas textuales extraídas del mismo. Aquí la respuesta: 
  1. La resistencia inicial a nuevas tecnologías y sus limitaciones
    El artículo arranca recordando el escepticismo de Sócrates hacia la escritura, que, según Platón en el Fedro, “devaluará la memoria y dará una mera apariencia de sabiduría”. Esta crítica no solo denuncia el rechazo de una herramienta revolucionaria, sino que también señala su falta de interactividad, ya que, al igual que la pintura, “no responde, no te hace caso, no dialoga”. Esto explica por qué, a pesar de haber impulsado el desarrollo de la escuela, la escritura y la imprenta instauraron un modelo educativo unidireccional y pasivo.

  2. La transformación de la educación a través de tecnologías sucesivas
    Con el paso del tiempo, cada nueva tecnología –desde la escritura hasta la imprenta y los medios audiovisuales– transformó la forma en que se registraba y transmitía el conocimiento. Sin embargo, estas innovaciones también conllevaron limitaciones, pues “escritura e imprenta promovieron la escuela, sí, pero hicieron cada vez más unilaterales, transmisivos y pasivos el aprendizaje y la educación”. Así, mientras la imprenta posibilitó una escolarización casi universal, los audiovisuales, por su falta de interacción, nunca lograron encajar plenamente en el ámbito escolar.

  3. La revolución de la transformación digital
    La llegada del “artilugio digital” –compuesto por dispositivos personales, software replicador y una conectividad ubicua– ha supuesto un cambio radical. Este conjunto de tecnologías no solo supera a sus predecesores en eficiencia y costo, sino que añade funcionalidades antes ausentes. Como afirma el artículo, “este artilugio ya hace o facilita absolutamente todo lo que anteriores instrumentos escolares, mejor y más barato, y añade mucho de lo que faltaba y lo que vendrá”. Este avance apunta a una educación más dinámica, interactiva y adaptativa.

  4. La irrupción de la inteligencia artificial y el renacer del diálogo en la enseñanza
    La introducción de la inteligencia artificial, ejemplificada por ChatGPT, permite recuperar el elemento del diálogo en la educación. Aunque la IA puede asumir muchas tareas docentes, el artículo enfatiza que “la IA no sustituirá en ningún caso al docente en su empleo, pero sí que lo hará en muchas de sus tareas, y lo hará mejor, siempre que aquél siga en el puesto de mando”. Este punto subraya la importancia de ver a la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo que potencia el proceso educativo, sin reemplazar la figura del profesor.

Esta síntesis recoge cómo, a lo largo de la historia, las tecnologías han modificado el proceso de enseñanza y aprendizaje, desde la crítica inicial de Sócrates hasta la actual integración de la inteligencia artificial en el aula, resaltando tanto los beneficios como las limitaciones inherentes a cada etapa.


Es decir, no se trata de "IA sí o IA no".  No hay opción para no IA". La apuesta es una IA que amplifique, aumente la inteligencia (natural y artificial). 

El futuro, y no tan lejano, no será de aquellos que dominen herramientas digitales,  sino de aquellos que puedan "evolucionar" junto con la tecnología que cambia rápidamente, enfocados en los elementos exclusivamente humanos del aprendizaje y la comprensión. Esto requiere más que adaptación, una genuina transformación.


miércoles, 2 de diciembre de 2020

El rol del tecnólogo educativo durante los tiempos de Pandemia

El sábado 21 de noviembre tuve el honor de participar en el III Encuentro de docentes Aprendizaje y Tecnología: hacia un aprendizaje hiperhíbrido, desarrollado durante los días 21 y 22 de noviembre.

En el encuentro, compartí algunas reflexiones y prospectivas sobre el rol del tecnólogo educativo atravesado principalmente por esta Pandemia.

Durante marzo de 2020 el escenario digital tomó dimensiones impensadas, en particular, para propiciar la continuidad pedagógica en todos los niveles educativos. En este sentido, podemos decir que el rol del tecnólogo educativo toma una “ dimensión amplificada” con posibilidades para potenciar esta transformación en la enseñanza con inclusión de tecnología que tanto hemos teorizado. Para ello, es clave lograr trascender la perspectiva instrumental de la tecnología: “la tecnología por sí misma no es transformadora. Es la escuela, la pedagogía, quienes son transformadoras” (Tanya Byron)... y el rol del tecnólogo educativo es clave en este proceso.

En los comienzos del siglo XXI la tecnología educativa comenzó a experimentar un tiempo de reformulación provocado por la emergencia de nuevos paradigmas sobre las ciencias sociales, y por otro, por la revolución impulsada por las tecnologías de la información y la comunicación (las TIC). En la actualidad,  podemos considerar la siguiente definición: 
La Tecnología Educativa debe reconceptualizarse como espacio intelectual pedagógico, cuyo objetivo de estudio son los medios, las tecnologías de la información y la comunicación en cuanto a formas de representación, difusión y acceso al conocimiento en diversos contextos educativos:  escolaridad, educación no formal, educación informal, educación a distancia, educación superior (Area Moreira, 2009, pp: 20)
Hoy Internet propicia la configuración propiamente de la tecnología educativa como campo de estudio dentro de la educación. Podemos identificar diferentes niveles de integración y uso de recursos de Internet, que van de lo simple a lo complejo, hasta escenarios virtuales de aprendizaje Las tecnologías hoy también suponen una formación y aprendizaje permanentes, propician diferentes formas de lectura, de escritura que nos llevan a nuevas alfabetizaciones que implican modelos y enfoques diferentes de enseñanza y de aprendizaje.
  • En este contexto, la actividad del tecnólogo educativo tiene múltiples alcances que pueden identificarse en las siguientes acciones:
  • Diseñar, planificar e implementar proyectos de tecnología educativa en distintos niveles de enseñanza. 
  • Asesorar a instituciones en temas de inclusión de tecnologías.
  • Producir material educativo para modalidades presenciales, semipresenciales y a distancia.
  • Realizar tareas de investigación en el campo y participar en equipos interdisciplinarios.

La tecnología educativa es un espacio de conocimiento pedagógico sobre los medios, la cultura y la educación en el que se cruzan las aportaciones de distintas disciplinas.  Los ámbitos de estudio de conocimiento de la tecnología educativa podrían decirse:
    • las aplicaciones y potencial pedagógico de los medios y recursos tecnológicos que pueden ser usados en los procesos de enseñanza y aprendizaje,
    • el papel y efectos de las tecnologías y medios en la configuración y difusión de la cultura y conocimiento en el desarrollo de proyectos y experiencias educativas innovadoras.

Entre las líneas de trabajo, podemos hacer una distinción de las siguientes categorías: 
  • Las tecnologías en la educación escolar: formación del profesorado en competencias digitales, integración pedagógica con TIC, aplicaciones didácticas de las TIC en las aulas, organización escolar y TIC.
  • Las tecnologías en la docencia universitaria: campus virtuales, diseño y desarrollo y evaluación de programas y cursos de educación a distancia.
  • Las tecnologías en la educación no formal: formación ocupacional a distancia, educación de adultos, museos, bibliotecas y otras redes sociales.
  • Desarrollo de materiales didácticos: multimedia educativo, entornos colaborativos a distancia, web educativas, cursos en línea.
  • Educación, Tecnología y Cultura: nuevas formas y prácticas culturales digitales. Efectos socioculturales de las TIC. Retos de la sociedad de la información.
  • Medios de comunicación social: TV educativa, series (Netflix), redes sociales.

La nueva realidad impuesta por el COVID-19 ha supuesto uno de los mayores desafíos que, hasta el momento, han tenido que hacer frente las instituciones educativas de tipo presencial, al tener que transitar de esta modalidad a una virtual y de emergencia. En concreto, la comunicación presencial en las aulas se ha tenido que apoyar en videoconferencias síncronas, las cuales han “ocupado” virtualmente un espacio que estaba regulado con anterioridad en las clases ordinarias. Entonces, nos preguntamos: 
¿Qué tener en cuenta en la transición de la educación presencial a la no presencial?
¿Hay que hacer todo lo que hacíamos en lo presencial y frente a una cámara?
¿De qué manera los aspectos que tenemos en cuenta en lo presencial se resignifican en lo virtual?
¿Cómo podemos utilizar las posibilidades que tenemos y adaptarlas a un contexto realista?

Tratando de dar respuesta a estos interrogantes, presento cinco dimensiones que considero claves para pensar el rol del tecnólogo educativo en un contexto de mayor virtualidad posCOVID-19. Aquí la presentación: 


Sin dejar de lado la brecha tecnológica que nos atraviesa, esta situación de emergencia global debiera ser el punto de partida definitivo para disipar fronteras arquitectónicas, consolidar procesos de innovación en las formas de enseñanza remota y naturalizar la cultura digital en la educación superior.  

Pensando en 2021, vamos a tener que  lidiar con las intermitencias que van a generar una presencialidad discontinua, entonces veo necesario capitalizar este año  para una integración del aprendizaje híbrido y la superación definitiva del binomio presencial-virtual.
Será necesario también resignificar el encuentro físico y el “nuevo” espacio de lo virtual. Necesitamos que el “traslado” de los estudiantes hacia el campus universitario sea de mayor relevancia a la que vivieron durante Pandemia.

Esta posible categorización propuesta por Cristóbal Cobo para pensar los distintos espacios y tiempos, combinando lo sincrónico/asincrónico/presencial/virtual nos ayuda a visualizar concretamente las amplias posibilidades que nos proporcionan las tecnologías.


Por otra parte, será importante centrarse en el diseño como tarea central de la docencia: el docente como diseñador de experiencias de aprendizaje teniendo en cuenta que la clase tradicional puede ser reemplazada por una clase grabada, en tanto que la experiencia inmersiva, en el campo, no.
En síntesis, aprovechar y vincular esta experiencia digital a nuestra realidad presencial, para generar nuevas oportunidades de aprendizaje.

*Referencia: Area Moreira, M. (2009). Manual electrónico Introducción a la Tecnología Educativa.

domingo, 17 de mayo de 2020

Humanidades digitales en tiempos de #COVID19

Desde los inicios del siglo XXI, la caracterización de lo digital viene asociado a nuevos formatos de representación, como es la hipertextualidad, los microcontenidos, la organización reticular o en red de los contenidos y de las relaciones. También han tomado relevancia conceptos más complejos como transmedia y escenarios de realidad virtual y 3D. Literalmente, en palabras de Manuel Area, hemos pasado de la cultura del libro a los entornos digitales.

Sin dudas, la expansión de la realidad generada por este espacio digital produjo nuevas condiciones culturales y sociales, nuevas formas de generar conocimiento para dar respuestas también a nuevas situaciones propias de la interacción hombre-máquina. Así, la forma de comunicación comenzó a tomar una dimensión multidireccional, las interfaces nos permiten comunicarnos a través de todos los sentidos, no solo el textual. Comenzaron a tomar relevancia la realidad virtual que permite establecer experiencias de aprendizaje en entornos inmersivos que simulan, amplifican un contexto físico al que no podemos tener acceso. 
El crecimiento exponencial de la información, nos llevó a introducir conceptos como Big Data, Inteligencia Artificial, Computación Cuántica, y así, nos encontramos en un escenario donde la tecnología comienza a tomar decisiones por nosotros, sobre nuestras intervenciones, sobre nuestra “huella digital” que ha crecido también de manera exponencial en estos últimos 2 meses, luego del confinamiento obligatorio a causa del COVID19.

Esta expansión tecnológica también ha generado un uso “masivo” de tecnología en la educación, sin embargo, la crisis del COVID19 nos ha puesto en evidencia que quizás todo lo “potencial” que resultaba el discurso de inclusión de tecnología y de ser competente digitalmente -con los recursos adecuados- fue posible concretarlo en estas escasas semanas. 
Antes de marzo 2020, muchos vivíamos conscientes de estos grandes cambios que nos traía la tecnología, pero sin dudas estamos en presencia de una aceleración en estos tiempos, donde nos encontramos viviendo nuestra vida en “escenarios virtuales“, intempestivamente pasamos a vivir escenarios presenciales, en 3D,  a escenarios virtuales en 2D. Así, el alto uso de las tecnologías nos constituye hoy como sujetos visibles.
Antes de marzo 2020, también veníamos escuchando que el uso de la tecnología digital no
garantiza una pedagogía innovadora, y mucho menos un mayor aprendizaje. Transformar la educación que incorpore tecnología requiere de una planificación en el tiempo, revisar el diseño de la enseñanza, la tarea docente, el sentido del aprendizaje y especialmente tener en cuenta lo posible y deseable en cada contexto. Así, la “novedad” no es la tecnología, sino el aporte que pueda generar esta interacción tecnológica en el desarrollo de otras formas de acción, pensamiento y aprendizaje que son parte de la complejidad educativa en red (Cristóbal Suárez, 2016).

En estos escasos 2 meses, la  relación entre las Humanidades Digitales y la Pedagogía comenzó a tomar una relevancia significativa: lo digital como parte de lo pedagógico está ocupando un lugar central en estos tiempos, y en particular en la enseñanza. 
La digitalización del docente supone no solo adaptarse a un software educativo, sino que implica un paso más, es decir, una transformación en las habilidades que lo lleven al desarrollo de una identidad digital. La dimensión conceptual de web 2.0 “reabre” la posibilidad de buscar un sentido pedagógico al uso de los beneficios de la red y las ventajas de la comunicación e información interactiva. Mucho se ha hablado del docente prosumidor, curador de contenidos, conceptos que toman fuerza y sustento concreto en estos tiempos, e interpela la labor docente en la adquisición consciente y reflexiva del uso de recursos de la Red.


Sabemos que las habilidades, la creatividad y la innovación tienen que abordarse desde la infancia y a lo largo de la vida académica pero, ¿cómo continuar, sin perder el camino, resignificando en la virtualidad?

Los tiempos actuales exigen una expansión y adaptación de los enfoques pedagógicos a las nuevas posibilidades existentes (Romero Frías, 2016): 
  • Participación en múltiples formas de cultura digital: cultura de las pantallas, de lo
  • oral, del remix, de lo visual, de lo transmedia, del prototipo y del diseño.
  • Reivindicación de la cultura libre y de una ética hacker.
  • Potenciación de lo interdisciplinar/transdiciplinar/multidisciplinar.
  • Trabajo en equipo en innovadoras formas de co-creación con el consiguiente
  • replanteamiento de las formas de autoría y del reconocimiento académico.
  • Exploración de formas de emprendimiento y de transferencia de conocimiento e implicación social ligadas a los fenómenos de digitalización y apertura.
Es tiempo de repensar las condiciones y posibilidades del entorno educativo de forma global: lo que añade Internet y el mundo digital no son solo herramientas, sino nuevas condiciones culturales y sociales para pensar los procesos de aprendizaje. Es necesario construir desde nuestros principios y enfoques educativos.  También, es momento que comenzar a resignificar muchos de los paradigmas de docencia que se venían ejerciendo: hoy, en un nuevo entorno que se presenta totalmente digital pero que, cuando volvamos a las aulas, muchos imaginan que será también diferentes al que dejamos a comienzos de marzo del 2020.
Ahora, el desafío pedagógico que tienen las Humanidades Digitales será poder añadir significado educativo a los procesos de aprendizaje en un contexto de hibridación de entornos educativos formales, donde sin dudas la vinculación con nuestros estudiantes tendrá también repensarse en otros tiempos y espacios.

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Romero Frías, E. y Suárez Guerrero, C. (2018). Ciencias Sociales y Humanidades Digitales: un enfoque de aprendizaje cooperativo, abierto, público y experimental. En Galina Russell, I., Peña Pimentel, M., Priani Saisó, E. et al (coords), Humanidades Digitales: recepción, institucionalización y crítica (pp. 82-121). Ciudad de México: Bonilla Artigas Editores.

domingo, 10 de marzo de 2019

Seminario de posgrado virtual “Aprendizaje Conectivo en Entornos Digitales”




El próximo jueves 14 de marzo, en el marco del desarrollo de la Primera Cohorte de la Especialización en “Producción de Contenidos y Ambientes Digitales Educativos”  comienza el Seminario “Aprendizaje conectivo en entornos digitales” a cargo de Pablo Bongiovanni y Paola Dellepiane

El Seminario se propone utilizar diferentes entornos y herramientas digitales para distintos contenidos y contextos. Asimismo, constituye un espacio en el que se podrán conocer ejemplos de prácticas con TIC, capaces de dar cuenta de sus posibilidades en un entorno en red. En esta misma línea, también plantea la elaboración de propuestas que enriquezcan el trabajo del aula o en las instituciones educativas con integración de tecnologías en ambientes de aprendizaje formales e informales.
 La propuesta también está abierta a la participación de público externo a la Especialización y pueden inscribirse hasta el 12 de marzo, a través del siguiente formulario online.
CONTENIDOS
  • Pensar en RED
    Conectivismo. Aprender hoy. Enseñar hoy. Entornos virtuales. La emergencia de las redes sociales y educativas. Debates acerca de entornos, PLE y PLN. Producción individual y producciones colectivas. Formación en red: plataformas educativas y MOOC.
  • Nuevas metodologías de aprendizaje: Aprendizaje conectivo
    La metodología y el contexto del cambio. Nuevas perspectivas teóricas relacionadas con la enseñanza y el aprendizaje con tecnologías en red.
  • Imaginar con tecnologías
    Prácticas emergentes, aprendizaje informal. Tendencias de aprendizaje social. Estructuras y estrategias colaborativas. Teorías del aprendizaje y prácticas con TIC. Desafíos didácticos y curriculares en procesos de innovación educativa.
 MODALIDAD DE CURSADO: a distancia, en el entorno EduVirtual
DURACIÓN: 6 semanas
CANTIDAD DE HORAS: 30 hs.
CRÉDITOS: 2
Por consultas o más información, escribir a comedu.fcedu@gmail.com



miércoles, 17 de enero de 2018

Educación digital: avances y desafíos 2018

Durante los últimos días de diciembre 2017 terminaba de leer la publicación Cuaderno: Infraestructura digital para educación. Avances y desafíos para Latinoamérica , exactamente 2 años después que salía la publicación, es decir, en diciembre 2015.

Sin dudas, la infraestructura digital es una componente central de las políticas de TIC para las escuelas, y los países de la región están dando pasos importantes en este sentido. No obstante, el alcance de los cambios propuestos por las tecnologías resultan de un impacto significativo en la vida social y cultural que es necesario no perder de vista por parte de los estados.

En este sentido, y luego de poco más de dos décadas de desarrollo de la infraestructura digital para educación, la región presenta avances significativos junto con grandes deudas en la conectividad y banda ancha para un grupo de países, especialmente en zonas rurales y sectores vulnerables. Los desafíos en esta materia son enormes y cambiantes.
Las decisiones sobre infraestructura deben ser "maduradas" por cada país acordes con su desarrollo digital y perspectivas educativas, regulando la influencia de los mercados tecnológicos y articulando los aportes de otras instituciones.

Aquí, las principales conclusiones del informe:
1. Los cambios tecnológicos y la experiencia en las escuelas durante las últimas décadas han moldeado los diferentes modelos que han dado forma a esta infraestructura en educación, como los computadores en laboratorios especiales; portátiles y pizarras interactivas en las aulas; y la provisión de netbooks y tablets directamente a los niños. Sucesivas generaciones de políticas públicas han contribuido a superponer estos distintos modelos en las escuelas, enriqueciendo cada vez más el acceso de los estudiantes tanto en sus escuelas como hogares. 
2. La infraestructura en educación en la región presenta avances importantes a nivel de escuelas y hogares. Sin embargo, la realidad está lejos de ser homogénea: mientras hay países con indicadores más cercanos a los de países desarrollados, otros están muy rezagados. Se observan también marcadas diferencias de acceso al interior de la mayoría de los países de la región entre los distintos grupos socio- económico y entre sectores urbanos y rurales. 
3. La infraestructura educativa está altamente relacionada con el desarrollo digital de los países, pues se potencian mutuamente. En muchos países, las políticas públicas han reforzado los procesos de masificación de las TIC en la sociedad y en educación en particular, pese a lo cual la región está aún lejos de los países más desarrollados, especialmente en lo que concierne a la masificación de Internet. 
4. Las fuerzas de los mercados tecnológicos globales no están necesariamente alineadas con las necesidades de los sistemas educativos y las políticas requieren modular su influencia sobre las decisiones de infraestructura, al mismo tiempo que aprovechan su contribución a las mismas. Esta mediación es también necesaria en la relación de las políticas con otros agentes del ámbito educativo-tecnológico, como las organizaciones internacionales y el campo académico. 
5. El desarrollo de la infraestructura digital requiere considerar todas sus dimensiones y no solo las decisiones sobre dispositivos, que es donde tienden a focalizarse las políticas. Estas otras dimensiones mínimas incluyen los espacios físicos, condiciones de seguridad, alimentación eléctrica, soporte técnico y administrativo, reciclaje de residuos y, por supuesto, acceso a Internet de banda ancha de buena calidad. 
6. En un contexto de creciente consenso sobre la obligación de los Estados de garantizar el acceso a Internet y los derechos digitales de su población, especialmente la escolar, los gobiernos han implementado políticas de universalización que, en general, no han rendido los frutos esperados en la región; asimismo han dado creciente acceso a través de las escuelas, lo que ciertamente ayuda, pero también en cierta medida distorsiona, los usos educativos que se le debiera dar a la tecnología en su aulas. 
7. Está emergiendo un escenario de creciente presencia y uso de dispositivos móviles en las aulas, especialmente netbooks y tablets, lo que estaría facilitando un mayor uso de la tecnología en las escuelas. En particular, el uso de tablets se está haciendo crecientemente popular, pero no hay todavía evidencia de que esté teniendo algún impacto. Los teléfonos celulares también son objeto de mucho
interés pues están disponibles en los bolsillos de los estudiantes, pero su utilización es más acotada y está, en general, prohibida en las escuelas. 
8. Los países que distribuyen netbooks a sus estudiantes podrían tener que enfrentar una situación difícil de revertir: la salida de estos dispositivos del mercado. Ante este escenario, podría estudiarse políticas mixtas que focalicen la inversión pública en aquellos estudiantes que no puedan llevar sus propios dispositivos a la escuela (modelo BYOD). Sin embargo, este tipo de políticas obligaría a revisar el rol que deben tener los Estados para asegurar el derecho a una educación pública que incluye el acceso al conocimiento de Internet de manera igualitaria. 
9. Por último, es difícil saber cuáles de las diversas tendencias que emergen en el horizonte tecnológico lograrán instalarse en el contexto educativo, pero hay dos que cabe mencionar pues actualmente están entrando con fuerza a las escuelas. La primera es el uso de los servicios en la nube para compartir aplicaciones, documentos y trabajo colaborativo; y la segunda es la programación de computadores asociada a proyectos que desarrollan artefactos basados en kit de robótica y makers.

Siguiendo a María Teresa Lugo (2012), podemos agregar que la extensión de las experiencias educativas más allá de las aulas, la creación de comunidades educativas diversas, el fortalecimiento de las modalidades colaborativas y horizontales a través de redes para la construcción del conocimiento, como la accesibilidad a materiales didácticos en diversos formatos,  son elementos que la cultura digital, y en particular el aprendizaje móvil, aportan al diseño de nuevos modelos educativos. Estos factores son necesarios considerar en los sistemas educativos cuando hablamos de una integración tecnológica, pues no alcanza con la entrega de dispositivos.

A modo de síntesis, en Latinoamérica se evidencian políticas públicas de fuerte contenido tecnológico, pero estas transformaciones aún tiene que impactar en los ámbitos de educación formal, que asuman el desafío de planificar y gestionar políticas TIC, programar y evaluar los sistemas educativos, incorporar innovaciones didácticas en contexto que trasciendan el último hallazgo digital, y por supuesto, no olvidar la formación de recursos humanos que hace a la comunidad educativa en esta cultura digital.


jueves, 17 de noviembre de 2016

Ampliación del escenario de la Educación a distancia en la era digital

Al analizar los posibles escenarios situados entre la web 2.0, el blended learning y los escenarios del futuro,  se requieren una puesta en práctica de modelos didácticos, con dominio en la producción y distribución de contenidos y recursos de información.
El gran reto será entonces formar a los estudiantes en nuevas dimensiones y competencias, es decir, una alfabetización digital que implique el rastreo, el filtrado y la selección de información para luego compartirla y difundirla en la red.

Aquí, algunas dimensiones de la competencia digital, a la luz de un enfoque metodológico para diseñar clases con TIC.



Sabemos que hoy Internet configura un entorno de acción y representación del aprendizaje que implica acceder a una forma de organización del conocimiento y comunicación pensada en red. En este escenario, la modalidad a distancia utiliza "la red" como medio tecnológico para la distribución de la información, como así también posibilita la comunicación entre alumnos y profesores a través de diferentes herramientas tanto sincrónicas como asincrónicas.

En el esquema anterior, se presentan algunas variables que intervienen cuando la interacción en la red y la inclusión de tecnologías digitales comienzan a formar parte de la educación y el aprendizaje. Este nuevo entorno ofrece oportunidades de aprendizaje y se amplían o amplifican las posibilidades en el aula. En la actualidad, la tecnología permite recrear el ambiente del aula en forma virtual.

Tal vez, una pregunta que nos invita a la reflexión es poder dimensionar cuál es el impacto de las tecnologías digitales en una experiencia de aprendizaje formal. Por ejemplo, la participación en distintos tipos de comunidades virtuales puede tener mayor relación con los cambios que las tecnologías suponen para la formación y el aprendizaje permanente. Es decir, resulta pertinente pensarlas en relación con el ámbito educativo y no considerarlas como espacios disociados.



martes, 13 de septiembre de 2016

#InnovaciónPendiente: Reflexiones sobre la innovación educativa


"La Innovación pendiente: Reflexiones (y provocaciones) sobre Educación, Tecnología y Conocimiento", escrito por el profesor e investigador CristóbalCobo (@cristobalcobo)


En esta reciente publicación, el autor plantea que la verdadera innovación en la educación radica en la exploración de nuevas formas de valorar y reconocer el conocimiento tanto dentro como fuera del aula.


El libro se puede descargar en diferentes formatos y en forma gratuita desde la web Innovación Pendiente  

Cristóbal hace mención al "punto de inflexión" que estamos viviendo en el desarrollo de las tecnologías y el impacto social en relación al conocimiento.

Las ideas principales que se transitan en #InnovaciónPendiente están vinculadas a las nuevas formas de entender el conocimiento y la tecnología. Así, hablamos de una "tecnología social" y de nuevas "antidisciplinas" que nos permiten plantear preguntas transversales para visibilizar el conocimiento.

- Inteligencia artificial, para repensar nuestra relación con la información.
- Triangulación entre contenido - contenedor - contexto.
- Multialfabetismos para nuevos ecosistemas de creación y colaboración. 
- Wiki currículo.
- Economía colaborativa, producción entre iguales.
- Nuevas formas de evaluar. 

Cobo introduce el concepto de "antidisciplinariedad" como reconceptualización del currículo: idea de #currículowiki y habilidades metacognitivas.

En este contexto, la heutagogía atribuye especial relevancia a las formas de aprender autoadministradas, que transitan desde un dominio de un saber predeterminado a la posibilidad de crear formas propias de dialogar con diferentes saberes. Así, más que la tecnología, lo que se necesita es aprender a construir gramáticas ampliadas de construcción de saber. Ser capaz de aprender a aprender de manera constante y en diferentes contextos.

En su línea de pensamiento, Cobo sostiene que cada vez más las comunidades, no necesariamente expertas en las tecnologías, se apropian del mantra protecnología.

En buena cantidad de experiencias formativas, el énfasis protecnologías busca reducir brechas no necesariamente relacionadas con lo digital, como calidad, innovación pedagógica o cobertura.

Los aspectos críticos para resolver no están en los dispositivos como tales sino en los contextos, enfoques, modelos pedagógicos y procesos de transformación socio-tecno-pedagógicos.

Como todo cambio de hábito, se requiere de un conjunto de condiciones contextuales y culturales que demandan un mayor tiempo que el necesario para el cambio de la infraestructura tecnológica.

¿Cómo hacer para transitar desde la atención centrada en los dispositivos y poner el foco en la capacidad de creación de conocimiento apoyado en diferentes tipos de instrumentos tanto analógicos como digitales?

Tenemos que entender mejor cómo enseñamos y cómo aprendemos con tecnología para luego comprender cómo inciden los ambientes y contextos donde ocurren estos procesos. Así, la capacidad de innovación educativa del binomio  aprendizaje - tecnología  transita a diferentes velocidades.

En esta línea, como docentes o directivos de una institución educativa, tenemos que emplear la tecnología de manera más selectiva y estratégica, acompañada de una permanente negociación del conocimiento en el trabajo con y junto a otros.

Cuanto más ubicuas se hacen las tecnologías, más relevante es entender la forma en que se utilizan: las TIC no se entienden como variables independientes, sino contextuales: Construir conexiones y significados entre contenidos, saberes y contextos.

"La red es el aprendizaje"

Los contextos propicios para favorecer un aprendizaje ampliado, no necesariamente son escalables con una expansión de contenidos o contenedores.

La calidad de la experiencia de uso de la tecnología es lo que genera los cambios y no simplemente el tiempo de exposición. De esta manera, son los contenedores y contenidos los que están al servicio de pedagogías activas para estimular la posibilidad de desarrollar prácticas fuertes en lo creativo desde contextos de aprendizaje más flexibles.

Cobo nos invita también a pensar en el concepto de mentalidad global:  el sujeto se ve conectado a una comunidad mundial con responsabilidad con sus diferentes colectividades.
En este contexto entonces, es en el cual pensar la formación para una mayor diversidad y avanzar hacia un "wikicurrículo" que sugiera preguntas transdisciplinares y que deje en manos de educadores y educandos la tarea de trazar, conectar y experimentar posibles respuestas.

La apertura genera intercambios, diversidad, conexiones no previstas, exploraciones que producen saberes que benefician las diferentes formas de aprender con tecnología, dentro o fuera del aula.

Las tecnologías entendidas como amplificadoras de capacidades pueden ser detonadoras de nuevos saberes y destrezas. Las tecnologías en sí, no son disruptivas, lo son la manera en que estas pueden adaptar y adoptar bajo una y otra forma "las tecnologías pueden enriquecer una buena enseñanza pero una buena tecnología no puede compensar una enseñanza deficiente".

Los principios de una economía colaborativa hacen énfasis en una innovación social más que tecnológica. Así, "Crear" no significa simplemente producir algo o publicarlo en una red social, implica favorecer canales de intercambio, coordinación, traducción y diálogo que permita negociar significados.

Internet como infraestructura de información reticular capaz de replicarse: una reconceptualización en el valor del conocimiento.

"En vez de valorar lo que mides, mejor mide lo que valoras".

La tensión entre creencias y prácticas también se identifican en el binomio innovación-evaluación.

Lo que podemos medir no necesariamente resulta aquello que consideramos más relevante...

Explorar mecanismos de evaluación para construir criterios más ubicuos, longitudinales y en 360°, que nos ayuden a tener una mirada más completa y rica de lo que implica un aprendizaje enriquecido con tecnología. Así, habilidades no cognitivas tales como perseverancia, responsabilidad o cooperación tienen un impacto significativo en el rendimiento de los individuos.

"El fracaso inteligente es la capacidad de aprender de nuestra experiencia".

Sintetizando, las formas de concebir la enseñanza mediada por tecnología se modifican: intención de transitar del equipamiento 1 a 1 a modelos de enseñanza con un mayor grado de individualización.


Comparto algunos disparadores -en 140 caracteres-  para el debate  #PensarLaEducación:
La #TecnologíaEducativa no se está haciendo más humana, al contrario, está haciendo al humano más tecnológico (Siemens, 2015).
Habilidades y destrezas como la creatividad o la inteligencia social no son susceptibles de ser computarizadas (Cobo, 2016).
Un estudio de 1 millón de usuarios de Twitter determinó que 18 minutos (o menos) es el tiempo de "vida útil" de los tuits (Bray, 2012).  #InternetEfímero
Hoy:
   -  el valor está tanto en el acceso como en la renovabilidad de la información.
   -  la sociedad del conocimiento ha sido eclipsada por la economía de la creatividad: lo que fue innovador en algún momento, puede que ya no lo sea.

Y finalmente, algunos interrogantes para seguir pensando....

¿Cómo pensar en una formación para el futuro?
¿Cuáles serán las habilidades creativas que no serán reemplazables por los nuevos desarrollos tecnológicos?
¿Por qué la exposición a las tecnologías puede no ser suficiente para desarrollar habilidades complejas?


miércoles, 14 de mayo de 2014

Diplomatura en TIC en Educación #diploTIC en Santa Fé

El próximo 16 de mayo 2014 comienza formalmente la Diplomatura en TIC en Educación .

Tengo el gran honor de ser parte de un equipo de docentes "de lujo", cuyo director es Pablo Bongiovanni, a quien agradezco inmensamente su invitación a esta excelente propuesta formativa.




DIPLOMATURA EN TIC EN EDUCACIÓN
(mención en Lengua y Cs. Sociales o Matemática y Cs. Naturales)

Dirección:
Prof. Pablo Bongiovanni

Presentación:
La Diplomatura en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en Educación se compone de una serie de seminarios, encuentros y eventos mensuales presenciales, más una colección de trabajos de desarrollo personal entre encuentros, y un Trabajo de Integración Final. Cada presencial desarrolla temáticas específicas, mediante las cuales se realizará una bajada de aplicación a cada una de las áreas a las que realiza mención el diplomado. Se brindarán distintos medios de contacto y socialización en formato digital para el desarrollo de las actividades, como así también un compilado de bibliografía específica para profundizar cada área temática. Se trata de una propuesta de formación que no es meramente expositiva, sino que apunta al desarrollo de habilidades para el planeamiento, puesta en práctica y ejecución de proyectos de aplicación de TIC en Educación.

Destinatarios:
Docentes de todos los niveles e interesados en el universo de las tecnologías de la información y comunicación, aplicadas a la Educación.

Los encuentros presenciales referirán a las siguientes temáticas: 

  • Cambio de Paradigma y aprendizaje conectivo
  • Herramientas 2.0 para el docente
  • Búsqueda y fuentes académicas online
  • Diseño pedagógico de actividades con TIC
  • Diseño de proyectos institucionales con TIC

El seminario de Diseño pedagógico de actividades con TIC, estará a mi cargo y se estará desarrollando durante el mes de agosto.
En el seminario se hará foco en diseño pedagógico y didáctico a partir de las herramientas de las web 2.0, con referencia a la búsqueda de fuentes académicas online, la curación de contenidos, etiquetado social  y las nuevas formas de compartir información.

Contenidos principales:
  • Cómo diseñar pedagógicamente una actividad con TIC.
  • Fuentes académicas que pueden ser útiles para el diseño pedagógico con TIC.
  • Herramientas de la web 2.0 para el diseño de actividades colaborativas
  • Relevancia de la participación social (técnico-pedagógica) para el diseño de actividades con TIC.
  • Utilización de fuentes académicas en el diseño pedagógico.

Toda información sobre la  Diplomatura en TIC en Educación se puede encontrar en la web: http://fh.ucsf.edu.ar/2014/04/diplomatura-en-tic-en-educacion.html