miércoles, 1 de diciembre de 2021

#UOC Webinar "E-learning en tiempos de crisis: Del riesgo a la oportunidad a través del liderazgo estratégico"

El liderazgo de proyectos estratégicos es clave en el  momento de idear e implementar soluciones en materia de tecnologías y educación que, de manera coherente, articulen una política institucional con una planificación que la instrumente. Es clave el rol profesional de este agente líder del cambio, sus competencias para una gestión participativa y participada, y su capacidad de innovar minimizando riesgos y optimizando resultados.

Antes de la Pandemia, las instituciones educativas contaban con recursos digitales para expandir el conocimiento, sin embargo, el contexto de la Pandemia ha operado como acelerador de estos procesos de digitalización que, en algunos casos, ha posibilitado aproximar la virtualidad y el elearning como la oportunidad para el comienzo de una transformación educativa. 

El miércoles 24 de noviembre tuve el placer de participar del webinar "E-learning en tiempos de crisis: del riesgo a la oportunidad a través del liderazgo estratégico", invitación de Juliana Raffaghelli, profesora en el Máster Universitario de Educación y TIC (eLearning) de la UOC.

La presentación se estructuró en 3 dimensiones principales:

1- la gestión de la EAD (elearning) desde un nivel macro-institucional que hace a la planificación de políticas educativas en la región de Argentina.

2- Una dimensión a nivel micro-institucional para presentar un caso concreto de proceso de transformación digital y fundamentalmente de las prácticas de elearning durante 2020-2021 como consecuencia directa de la Pandemia.

3- Finalmente, y en el marco de este proceso de transformación institucional, compartí la experiencia de la incorporación del aula híbrida como solución tecnológica para poder llevar adelante clases en un modelo simultáneo. Parece una gran innovación o solución pero tiene complejidades que nos hace especialmente repensar la presencialidad y también la virtualidad: hay 2 audiencias con dinámicas distintas compartiendo un mismo tiempo sincrónico. En este sentido entonces, en la tercera dimensión compartí una categoría que llevo unos meses pensando, producto de la experiencia in-situ, que llamo Modelo híbrido aspiracional y que encierra muchas más preguntas que certezas:

¿Será la transformación de los sistemas educativo el modelo híbrido? ¿Qué transformaciones sufrirán el elearning y sus propuestas de formación?  

¿Cómo tenemos que prepararnos quienes estamos en el campo de la Tecnología educativa para estos cambios?  

¿Qué nuevos espacios de aprendizaje necesitan ser pensados para aprovechar el potencial de estas tecnologías a partir de un repensar la didáctica en el elearning?


Antes de la Pandemia, ya hablábamos de hibridación de  formatos, recursos, sin embargo, cambió el modo de entenderlo.

La idea de “híbrido” nos vincula al campo semántico de la “ecología de los medios” que viene desde hace décadas pensando a los medios masivos con metáforas de la biología. Autores de esta línea, en los años 80 hablaban de “hibridación de los géneros y de los medios”, que daba lugar a nuevos formatos, diferentes a los elementos constitutivos hibridados, y que además trasciende el contexto formando una nueva “especie” para perdurar en nuevos ambientes.

Pensar en una enseñanza híbrida es pensar en un diseño de clases diferente. No hay una única visión de lo  híbrido pero sin dudas que pensar en una educación híbrida es pensar en una pedagogía distinta. Un formato 100% híbrido en el que los contextos (presencial y virtual) se mezclan de manera permanente y constante.

Como se describe en el trabajo publicado por el BID (2020), la educación híbrida requiere tanto distribuir los contenidos entre plataformas y clases presenciales, como desarrollar modelos de enseñanza y aprendizaje que permitan capturar la atención y el interés de los estudiantes por aprender y asegurar interacciones significativas e integradas del estudiante con el contenido, con sus compañeros y con los docentes. 

El modelo híbrido comienza a resultar tecnológicamente viable con el surgimiento y acceso a Internet  Así, en los últimos quince años se ha masificado el uso de la modalidad híbrida entendida como la integración de enseñanza presencial con la enseñanza remota y, en este sentido, puede entenderse de muchas formas. Desde la posibilidad de que un mismo estudiante reciba una parte de su enseñanza de forma presencial y otra parte de forma online hasta que se trate de grupos de estudiantes distintos, con unos que se encuentran en una aula presencial y otros que están conectados en remoto, pasando por modelos completamente online, en los que se alternan momentos síncronos con momentos asíncronos.

El modelo Hyflex permite que los estudiantes transiten de manera autónoma por la modalidad remota o presencial a través de las actividades o sesiones de acuerdo con sus necesidades. En este modelo, el aprendizaje en línea es el eje del modelo y toda la secuencia de aprendizaje se halla en alguna plataforma educativa digital. De esta manera, los docentes proveen instrucción y tutorías presenciales a lo largo de la materia según las necesidades de los estudiantes. 

Sintetizando, híbrido NO es solo incorporar tecnología, sino es pensar una transformación de la propuesta de enseñanza, en especial para transformar la experiencia de aprendizaje. Hablar de una modalidad flexible para que los estudiantes puedan “optar” la manera de cursar: sea presencial o virtual.

¿Qué escenarios de hibridación aspiramos en futuros próximos?
Sí es posible afirmar que, más allá de los marcos políticos e institucionales que se pongan en juego, para aprender y enseñar en escenarios mixtos de presencialidad y virtualidad hay que generar un esquema nuevo, no una mezcla de dos modalidades.  Y para ello, es clave tomar buenas decisiones en el uso de la tecnología, diferentes a las situaciones de uso de TIC en la enseñanza o de educación totalmente virtualizada. 
Será fundamental también ajustar las ratios a esta nueva situación, de manera que se redistribuyan las horas de trabajo del profesorado, dado que hay dos espacios (online y presencial) y deben atenderse ambos.

Intuir escenarios posibles y diseñar modelos que puedan dar respuestas es la vía que nos garantiza mejores resultados, y para ello, el liderazgo estratégico en elearning es clave para llevar adelante esta gestión del cambio y la formación en contextos híbridos.

Aquí comparto la grabación del webinar, y muchísimas gracias nuevamente Juliana por la posibilidad de llevar adelante esta actividad, a través de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) 


miércoles, 22 de septiembre de 2021

Decálogo para una #EducaciónDigital

Incorporar tecnología en el aula sabemos que no alcanza si no viene acompañada con un cambio en el método de enseñanza. Así, lo importante es dotar de un nuevo sentido y significado pedagógico a la educación, es decir, formar en competencias y habilidades para comunicarse en nuevos códigos de la cultura digital, en múltiples contextos. 

Lograr estas competencias requiere pensar en una educación digital, sintetizado en los siguientes principios: 


En esta cultura digital, lograr el desarrollo de estas competencias es posible si planificamos y ponemos en práctica situaciones de aprendizaje que demanden, sin dejar de lado lo disciplinar, tomar las decisiones adecuadas para resolver las propuestas o situaciones problemáticas presentadas.

En este sentido, Manuel Area Moreira propone en estas presentación un #decálogo para pensar una docencia digital considerando claro, 3 modelos de enseñanza  posibles, que a estas alturas todos hemos experimentado producto de la Pandemia: 



#1 Lo primero es el diseño didáctico y después el desarrollo tecnológico.

#2 Organizar el aula por tareas y proyectos de trabajo, no necesariamente por unidades de estudio.

#3 Incorporar guías directrices del trabajo, con orientaciones de trabajo y calendarización de tareas. 

#4 Elaborar y/o seleccionar materiales didácticos multimediales, que también faciliten el autoaprendizaje.

#5 Mezclar el aula virtual cerrada con aplicaciones de la red: combinar Moodle con la Web 2.0.

#6 Elaborar el aula virtual con diseño atractivo visual.

#7 Fomentar el aprendizaje social, proponiendo diversidad de tareas: grupales e individuales.

#8 Tutorizar de modo constante, manteniendo el flujo de comunicación y acompañamiento permanentes.

#9 Proponer itinerarios de aprendizaje flexibles y diversos.

#10 Pensar en una evaluación continua por tareas, con retroalimentación permanente. De esta manera, la evaluación final será "una consecuencia". 


sábado, 21 de agosto de 2021

Pensar los entornos virtuales (aulas virtuales) en escenarios híbridos o combinados

Sin dudas, el desafío de la educación superior es trabajar en propuestas complejas y ricas que den lugar a aprendizaje más profundos y enriquecedores.

En este último año hemos podido experimentar que es posible generar propuestas de enseñanza poderosa en el marco de la modalidad en línea, aunque queda aún un camino por recorrer.

Experimentamos también que no alcanza con instalar plataformas virtuales de aprendizaje: es necesario pensar integraciones de metodologías y aplicaciones que impliquen superar la "estandarización" tecnológica para sumergirse en el diseño y la experimentación.

Para que sea relevante la educación en línea tiene que (Maggio, 2013):
  • reconocer tendencias culturales y epistemológicas, 
  • apoyarse en tecnologías de vanguardia, y 
  • experimentar y crear originalidad pedagógica que pueda ser ejemplar para el resto del sistema.
Las tendencias culturales en las que hoy participan nuestros estudiantes son sostenidas por tecnologías en los más variados dispositivos y entornos. Los movimientos que los entornos inmersivos (no lineales e interactivos) generan, se expanden en producciones que devienen de formas textuales, imágenes, audio, video, que se resignifican en comunidades no necesariamente académicas o formales. 

Si pensamos en crear y experimentar genuinamente con tecnología un espacio de enseñanza y aprendizaje en línea, debemos partir de considerar un entorno virtual compuesto básicamente por cuatro dimensiones: las actividades o tareas, los materiales didácticos u objetos de aprendizaje digitales, los procesos comunicativos y la tutorización (Area, 2018):

Los entornos educativos online o virtuales debieran facilitar procesos de aprendizaje basados en la actividad y construcción del conocimiento (Gros, 2002; Mauri y Onrubia, 2008). Esto implicará que dichos entornos se organicen y demanden a los estudiantes la cumplimentación de tareas o actividades de diversa naturaleza, más que la mera recepción de contenidos o informaciones (Cabero y Román, 2006).

Los entornos de docencia virtuales deben incorporar materiales didácticos caracterizados por presentar el conocimiento mediante lenguajes y formatos variados como son los textos, las imágenes, los audiovisuales, las animaciones (Cabero y Gisbert, 2005).

Los entornos de aprendizaje virtuales deben ser escenarios de comunicación e interacción social ricos, variados y en permanente interacción entre los estudiantes y el docente (Revuelta y Pérez, 2009Suárez y Gros, 2013)

La función docente principal, además del diseño del entorno, consiste en animar, tutorizar y evaluar las actividades de participación social y producción intelectual de los estudiantes ( Adell y Sales, 1999). En otras palabras, saber gestionar la interacción social del grupo clase y de cada uno de los estudiantes, evaluándolos de forma continuada en su experiencia de aprendizaje en dicho entorno o aula virtual Gisbert (2002).

¿Estamos pudiendo construir propuestas que desde el diseño capturen todas estas posibilidades que las dimensiones de un entorno virtual e inmersivo nos ofrecen?

Pensar en construir prácticas en línea que apuesten a la creación de entornos virtuales inmersivos, y a nivel institucional, es una arista relevante en el abordaje de una educación híbrida de la que mucho se habla en estos tiempos de alternancia.


Referencias: 

Area, M., San Nicolás, B., y Sanabria, A. (2018). Las aulas virtuales en la docencia de una universidad presencial: la visión del alumnado. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(2), pp. 179-198. doi: http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.2.20666

Maggio, M. (2013). Sobre cómo la educación a distancia puede ayudarnos a re-concebir la educación superior: https://cdn.educ.ar/repositorio/Download/file?file_id=60bf290d-b46c-4edf-aadd-cd555f59f7e0