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sábado, 10 de septiembre de 2022

Reflexiones: IV Jornadas de EaD en nivel superior - #FCEDU_UNER 2022

Durante los días 11 y 12 de agosto se realizaron las IV Jornadas de Educación a Distancia en nivel superior, organizadas por la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER. 

El lema de estas jornadas fue Virtualidad, pandemia y después: transformaciones en educación superior en modalidad híbrida: con paneles, mesas de intercambio y conferencias especiales en modalidad presencial y virtual. 

Los videos de las conferencias plenarias se encuentran disponibles en el canal de youtube de la Facultad de Ciencias de la Educación - UNER 

Es de destacar que en estas jornadas han participado graduados y estudiantes de la Especialización en Producción de Contenidos y Ambientes Digitales Educativos, la primera carrera en modalidad exclusivamente virtual, y de la cual soy parte del cuerpo docente. 

En la conferencia inaugural, Teresa Lugo se refirió a la necesidad de pensar a la tecnología «como bienes públicos». Asimismo, remarcó que «no hay que confundir tecnología con calidad educativa» al tiempo que, para el desarrollo de nuevas propuestas híbridas en Educación Superior, es importante pensar las trayectorias o itinerarios curriculares de manera articulada con diversos departamentos y nuevas áreas académicas, en pos de trabajar en una adecuación normativa y curricular en el marco de un nuevo modelo tecnopedagógico.

Roberto Igarza, planteó algunos criterios para pensar la presencialidad y las aulas híbridas. El vínculo entre el aprendizaje y la atención comenzó a estrecharse. La atención fragmentada de hoy está lejos de la atención "tradicional", producto del crecimiento exponencial de las mediatizaciones.

Podemos referirnos a 3 clases de hibrideces:

  • un modelo alternado secuencial, fundado en la sincronía,
  • un modelo híbrido fundado también en la sincronía y basado en la opción simultánea,
  • un modelo híbrido basado en la combinación de diversas formas de presencialidad.

Estar presente es estar en el tiempo de la conversación, en una extensión del espacio que contiene energía y, en este sentido, existen diversos modos de estar presente, diversas combinaciones de formas de presencialidad que se encuentran entre dos extremos: presencia física y ausencia.  

Entonces, ¿qué vuelve verosímil la presencial? 

No alcanza con "estar a la vista" sino que es necesario experimentar simultáneamente el momento, por ello, podemos afirmar también que hay grandes ausencias en la presencialidad física. Concluimos entonces que, en estos nuevos escenarios híbridos, todas las presencias son imperfectas.

El día viernes 12 de agosto, participé de manera virtual en el EJE 2: Prospectivas: territorialidad, virtualidad y derecho a la educación, junto a colegas de diferentes instituciones y coordinado por Ignacio Aranciaga.



Reflexionamos sobre los aprendizajes conseguidos durante la Pandemia, en el que también se pudo evidenciar una sobrecarga de lo sincrónico y un esfuerzo individual de apropiación de las tecnologías adaptadas a las necesidades curriculares.

¿Es posible pensar una enseñanza híbrida pospandemia?

Sin dudas, hubo una redefinición del TIEMPO y el ESPACIO, acompañados de interrogantes y desafíos que nos hemos detenido a pensar, como por ejemplo: cuando hablamos de clase presencial, ¿significa que no es virtual? En una clase sincrónica, ¿no hay presencia? ¿Es que no hay presencia en la virtualidad?  ¿Pueden ser la presencialidad y la distancia parte de un mismo camino formativo? 

Entonces, ¿qué nuevos espacios de aprendizaje necesitan ser pensados para aprovechar el potencial de estas tecnologías desde una matriz didáctica?  ¿cómo pensar la futurabilidad de la presencia que nos trajo en su conferencia Igarza?

Comparto 4 ideas fuerza para tratar de dar respuesta: 

  • Ser autónomo no es ser solitario
  • Distancia no significa soledad
  • La presencia también está en la virtualidad
  • El tiempo presencial no transcurre de la misma forma que el tiempo virtual.

Los días tienen veinticuatro horas, sí, pero la asincronía nos permite expandir la dimensión temporal si la gestionamos bien, puesto que no nos obliga a tener que hacer las cosas todos al mismo tiempo.

Sin dudas, la disponibilidad de herramientas, aplicaciones y dispositivos a los que tenemos acceso hoy, tanto docentes como alumnos, y la participación en innumerables espacios digitales, hacen que los términos “sincrónico” y “asincrónico” cobren nueva relevancia.

Hoy, todos habitamos en simultáneo espacios digitales y físicos al mismo tiempo, donde todo es real, por lo que es necesario pensar un esquema nuevo, con escenarios mixtos de presencialidad y virtualidad, diferentes a las situaciones de uso de TIC en la enseñanza o de educación totalmente virtualizada.

Desde este enfoque se entiende que los sistemas educativos necesitan, ya no sólo contenidos, sino entornos flexibles que permitan desarrollar las capacidades de autoaprendizaje, creatividad, autonomía, iniciativa y expresión multilenguaje. Diseñar para una modalidad híbrida, es pensar a la clase como una continuidad de actividades presenciales, virtuales asincrónicas y sincrónicas virtuales. No es tarea sencilla pero vale la pena intentarlo. 

miércoles, 1 de diciembre de 2021

#UOC Webinar "E-learning en tiempos de crisis: Del riesgo a la oportunidad a través del liderazgo estratégico"

El liderazgo de proyectos estratégicos es clave en el  momento de idear e implementar soluciones en materia de tecnologías y educación que, de manera coherente, articulen una política institucional con una planificación que la instrumente. Es clave el rol profesional de este agente líder del cambio, sus competencias para una gestión participativa y participada, y su capacidad de innovar minimizando riesgos y optimizando resultados.

Antes de la Pandemia, las instituciones educativas contaban con recursos digitales para expandir el conocimiento, sin embargo, el contexto de la Pandemia ha operado como acelerador de estos procesos de digitalización que, en algunos casos, ha posibilitado aproximar la virtualidad y el elearning como la oportunidad para el comienzo de una transformación educativa. 

El miércoles 24 de noviembre tuve el placer de participar del webinar "E-learning en tiempos de crisis: del riesgo a la oportunidad a través del liderazgo estratégico", invitación de Juliana Raffaghelli, profesora en el Máster Universitario de Educación y TIC (eLearning) de la UOC.

La presentación se estructuró en 3 dimensiones principales:

1- la gestión de la EAD (elearning) desde un nivel macro-institucional que hace a la planificación de políticas educativas en la región de Argentina.

2- Una dimensión a nivel micro-institucional para presentar un caso concreto de proceso de transformación digital y fundamentalmente de las prácticas de elearning durante 2020-2021 como consecuencia directa de la Pandemia.

3- Finalmente, y en el marco de este proceso de transformación institucional, compartí la experiencia de la incorporación del aula híbrida como solución tecnológica para poder llevar adelante clases en un modelo simultáneo. Parece una gran innovación o solución pero tiene complejidades que nos hace especialmente repensar la presencialidad y también la virtualidad: hay 2 audiencias con dinámicas distintas compartiendo un mismo tiempo sincrónico. En este sentido entonces, en la tercera dimensión compartí una categoría que llevo unos meses pensando, producto de la experiencia in-situ, que llamo Modelo híbrido aspiracional y que encierra muchas más preguntas que certezas:

¿Será la transformación de los sistemas educativo el modelo híbrido? ¿Qué transformaciones sufrirán el elearning y sus propuestas de formación?  

¿Cómo tenemos que prepararnos quienes estamos en el campo de la Tecnología educativa para estos cambios?  

¿Qué nuevos espacios de aprendizaje necesitan ser pensados para aprovechar el potencial de estas tecnologías a partir de un repensar la didáctica en el elearning?


Antes de la Pandemia, ya hablábamos de hibridación de  formatos, recursos, sin embargo, cambió el modo de entenderlo.

La idea de “híbrido” nos vincula al campo semántico de la “ecología de los medios” que viene desde hace décadas pensando a los medios masivos con metáforas de la biología. Autores de esta línea, en los años 80 hablaban de “hibridación de los géneros y de los medios”, que daba lugar a nuevos formatos, diferentes a los elementos constitutivos hibridados, y que además trasciende el contexto formando una nueva “especie” para perdurar en nuevos ambientes.

Pensar en una enseñanza híbrida es pensar en un diseño de clases diferente. No hay una única visión de lo  híbrido pero sin dudas que pensar en una educación híbrida es pensar en una pedagogía distinta. Un formato 100% híbrido en el que los contextos (presencial y virtual) se mezclan de manera permanente y constante.

Como se describe en el trabajo publicado por el BID (2020), la educación híbrida requiere tanto distribuir los contenidos entre plataformas y clases presenciales, como desarrollar modelos de enseñanza y aprendizaje que permitan capturar la atención y el interés de los estudiantes por aprender y asegurar interacciones significativas e integradas del estudiante con el contenido, con sus compañeros y con los docentes. 

El modelo híbrido comienza a resultar tecnológicamente viable con el surgimiento y acceso a Internet  Así, en los últimos quince años se ha masificado el uso de la modalidad híbrida entendida como la integración de enseñanza presencial con la enseñanza remota y, en este sentido, puede entenderse de muchas formas. Desde la posibilidad de que un mismo estudiante reciba una parte de su enseñanza de forma presencial y otra parte de forma online hasta que se trate de grupos de estudiantes distintos, con unos que se encuentran en una aula presencial y otros que están conectados en remoto, pasando por modelos completamente online, en los que se alternan momentos síncronos con momentos asíncronos.

El modelo Hyflex permite que los estudiantes transiten de manera autónoma por la modalidad remota o presencial a través de las actividades o sesiones de acuerdo con sus necesidades. En este modelo, el aprendizaje en línea es el eje del modelo y toda la secuencia de aprendizaje se halla en alguna plataforma educativa digital. De esta manera, los docentes proveen instrucción y tutorías presenciales a lo largo de la materia según las necesidades de los estudiantes. 

Sintetizando, híbrido NO es solo incorporar tecnología, sino es pensar una transformación de la propuesta de enseñanza, en especial para transformar la experiencia de aprendizaje. Hablar de una modalidad flexible para que los estudiantes puedan “optar” la manera de cursar: sea presencial o virtual.

¿Qué escenarios de hibridación aspiramos en futuros próximos?
Sí es posible afirmar que, más allá de los marcos políticos e institucionales que se pongan en juego, para aprender y enseñar en escenarios mixtos de presencialidad y virtualidad hay que generar un esquema nuevo, no una mezcla de dos modalidades.  Y para ello, es clave tomar buenas decisiones en el uso de la tecnología, diferentes a las situaciones de uso de TIC en la enseñanza o de educación totalmente virtualizada. 
Será fundamental también ajustar las ratios a esta nueva situación, de manera que se redistribuyan las horas de trabajo del profesorado, dado que hay dos espacios (online y presencial) y deben atenderse ambos.

Intuir escenarios posibles y diseñar modelos que puedan dar respuestas es la vía que nos garantiza mejores resultados, y para ello, el liderazgo estratégico en elearning es clave para llevar adelante esta gestión del cambio y la formación en contextos híbridos.

Aquí comparto la grabación del webinar, y muchísimas gracias nuevamente Juliana por la posibilidad de llevar adelante esta actividad, a través de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) 


lunes, 6 de abril de 2020

Educación a distancia en tiempos de #Covid19: la importancia de la retroalimentación

#Semana3 de Aislamiento Social Obligatorio y cada vez más las fronteras entre la Educación a distancia y la presencial se evidencian difusas, y vamos descubriendo instrumentos y recursos valiosos para desarrollar nuestras actividades humanas mediatizadas por la tecnología.

Dentro de las ventajas que se atribuyen a la Educación a Distancia es su flexibilidad, lo que posibilita entonces implementar propuestas educativas organizadas y apropiadas a la realidad que estamos viviendo. 
Traigo a este espacio un artículo de García Aretio que sintetiza de manera precisa las características de la modalidad a distancia, y recomiendo su lectura:
Como docentes, estamos aprendiendo a ser docentes en un nuevo medio o entorno, pero no debemos olvidar que los estudiantes también están aprendiendo a ser "estudiantes virtuales", y necesitan orientaciones para la planificación del tiempo, para la realización de las tareas, para valorar sus progresos individuales y reorientar su proceso de aprendizaje. El aprendizaje autónomo es también necesario aprender a gestionarlo. 

Al igual que en la presencialidad, en la virtualidad, el diseño de actividades de aprendizaje y de evaluación podemos decir que son dos caras de una misma moneda. Así, en el diseño de las actividades es importante pensar en 3 elementos sustanciales: el recurso, la colaboración y el acompañamiento (Gros, 2011).
Dado el contexto que nos toca vivir en estos momentos, pienso que es necesario tener en cuenta estos principios para adaptarnos al modelo virtual, es decir:
  • Basar nuestra acción docente principalmente en actividades relevantes y significativas.
  • Incorporar (diría apostar) a actividades colaborativas y grupales que los invite a los estudiantes a estar en contacto e interactuar (No voy a entrar en detalles en esta entrada, pero hay muchas herramientas que los entornos virtuales nos proveen, como también nos facilita la web).
  • Facilitar el acompañamiento docente, para poder estar conectados y lograr altos niveles de interactividad en dichos procesos de comunicación.

Aquí comparto una síntesis de mi tránsito en el ámbito de enseñanza superior en tiempos de Pandemia, espero pueda servir de ayuda para los colegas de la red (un humilde aporte a todo lo que ese está compartiendo): Educar en tiempos de Coronavirus en Latinoamérica 

En estos momentos, más que nunca, sabemos que mayoría de nuestros estudiantes dependen de la motivación intrínseca y, más allá de las circunstancia, es un muy buen momento para comenzar a vincularse de una manera diferente: por ejemplo, incluyendo el ejercicio de la retroalimentación que, como nos dice Rebeca Anijovich, también es una forma de conectarse con los estudiantes.  Así, una retroalimentación formativa permite dar cuenta de lo que están aprendiendo, de cómo lo están haciendo, y, en definitiva, de cómo enriquecer el Entorno Personal de Aprendizaje (PLE) de los estudiantes, tema del que también sería un muy buen momento para comenzar a dialogar y trabajar en en ámbito superior. Comparto el enlace a un reciente webinar sobre Retroalimentación formativa en entornos presenciales y virtuales

Como dice el dicho popular, "toda crisis trae oportunidades", y una oportunidad en este contexto podría ser pensar que el vínculo con el otro también es posible desarrollarlo en la virtualidad, y con igual intensidad. No es una tarea sencilla, por supuesto, pero ya dimos los primeros pasos.

jueves, 26 de marzo de 2020

#eduCOVID19 + #Virtualidad: Docentes en Red (III)

En el contexto de esta Pandemia que la historia nos está haciendo participar a toda la humanidad, el pasado sábado 21 de marzo, participé, junto a más de 50 docentes, de un Conversatorio Federal, iniciativo de Marisa Conde y Andrea Rocca.

18 colegas de diferentes regiones del país, y de distintos niveles educativos, compartimos nuestras experiencias de una maratónica semana (#semana1 con suspensión de clases presenciales en Argentina) en una inmersión en la virtualidad nunca imaginada a nivel país, pero también mundial: cerca de 800 millones de estudiantes de todos los niveles educativos en las casas, continuando sus estudios con mediación tecnológica, aún más intensa. Claro, que en otros casos, la situación es más compleja:  nuestro país es muy desigual y hay un porcentaje importante de argentinos con falta de conectividad.       
Pero claro, si bien es momento de quedarse en casa, no es momento de quedarse en el lamento, sino de actuar y potenciar todos los recursos que sí tenemos, en particular, el humano y más valioso. Valorar todo lo recorrido y apoyarse de la maravillosa Red de colegas que tenemos en nuestras redes.

 
En este video (gracias @marisacon ) dejo mi aporte, que espero sea de utilidad: sabemos que no es lo mismo una pedagogía "presencial" que mediada 100%  por la tecnología, pero es necesario transmitir tranquilidad, organizarse y dimensionar la complejidad de las tareas.
Tomarse unos días para #recalcular y pensar como seguimos con nuestra materia. NO es fácil, claro, pero es posible....

Mi sugerencia es aplicar el dicho "menos es más" y así, tomar 2 o 3 herramientas y comenzar a sacarle provecho, no marearse con tantos recursos y tutoriales, y sobretodo, si estás en una institución que cuenta con un Campus Virtual y recursos, hacer uso de ellos.





Para transmitir nuestro mensaje de esperanza y deseo genuino, aquí, un compendio de mensajes en formato #hashtag (idea de Gabriela Galli) como cierre de este maravillo encuentro.



Y... una síntesis más extensas en palabras de Eduardo Galeano: 
          "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo"

Finalmente, haciendo "curaduría" en redes sociales, aprovecho esta entrada para compartir 3 excelentes artículos + 1 infografía que amplía esta entrada, y que recomiendo su lectura:


Seguimos en las redes y.... #yomeQuedoenCasa

jueves, 19 de marzo de 2020

#eduCOVID19 + #Virtualidad: Tiempos de repensar la Enseñanza en Educación Superior (II)

En tiempos de tanta incertidumbre, nada mejor que mantener la calma y tratar de acompañar a nuestros alumnos y colegas en esta transición. Tomando las palabras de @cristobalsuarez "No se trata de digitalizar el contenido, se trata de repensar la asignatura" y... todos sabemos que no es tarea fácil, que los docentes y estudiantes estamos haciendo un esfuerzo muy grande y poniendo a disposición lo mejor de nuestro conocimientos, responsabilidad profesional y gran predisposición para ayudar al otro: la educación "en Red" asume en estos momentos más que nunca, nuevos retos y desafíos.

Por ello, es momento de apelar al sentido común y hacer llegar esperanza a nuestros estudiantes, a través de mensajes concretos:
  • ayudarlos a organizar los tiempos
  • ser claros y precisos con las consignas y fechas de entregas, 
  • colocar un calendario "visible" a los estudiantes.
  • dosificar las tareas y respectar tiempos.
  • NO pasar TODAS las propuestas a sincrónicas (ya comienzan a presentarse problemas de conectividad) podemos pensar en otros recursos alternativos de la web y gratuitos.



Es importante destacar que desarrollar una propuesta de educación a distancia completa es un gran desafío y aprender a armar aulas virtuales y administrarlas exige más tiempo. Por ello, ¡a no desesperar!
Las oportunidades de interacción y comunicación se expanden y sabemos muy bien que la tecnología digital por sí sola no es sinónimo de Innovación y mucho menos la solución absoluta a nuestra tarea docente.

Sin dudas con la inclusión de recursos, plataformas virtuales y herramientas digitales la puesta en marcha de una propuesta de educación a distancia es más sencillo pero no olvidemos que 
"Innovar consiste en detectar un problema o necesidad, encontrar una solución original y desarrollarla de forma exitosa"  (García Aviles, 2014).  

Finalmente, comparto una publicación de la UNESCO, con algunas pautas para planificar las soluciones de aprendizaje a distancia, sintetizadas en 10 puntos:
  1. Examinar el estado de preparación y escoger los instrumentos más pertinentes
  2. Garantizar el carácter inclusivo de los programas de aprendizaje a distancia
  3. Proteger la privacidad y la seguridad de los datos
  4. Aplicar soluciones a los problemas psicosociales antes de impartir la enseñanza
  5. Planificar el desarrollo de los programas de aprendizaje a distancia
  6. Proporcionar a los docentes y alumnos asistencia en cuanto a la utilización de las herramientas digitales
  7. Combinar los enfoques adecuados y limitar la cantidad de aplicaciones y de plataformas
  8. Establecer las reglas para el aprendizaje a distancia y dar seguimiento al proceso de  aprendizaje de los alumnos
  9. Definir el tiempo de duración de las unidades de aprendizaje a distancia en función de las aptitudes de autorregulación de los alumnos
  10. Crear comunidades y favorecer los vínculos sociales
Continuará.... 

domingo, 15 de marzo de 2020

#eduCOVID19 + #Virtualidad: Tiempos de repensar la Enseñanza en Educación Superior

Oficialmente, en Argentina terminan de anunciar la suspensión de clases en todos los niveles del sistema educativo como prevención a la Pandemia del Coronavirus (del 18 al 31 marzo 2020).

No obstante, desde hace varios días el espíritu solidario del maravilloso colectivo de docentes y trabajadores de la educación "del mundo", que habitan el increíble mundo de las redes sociales, no ha dejado de sorprenderme: compartir herramientas, tutoriales, conversatorios virtuales, guías didácticas, espacios de consultas, recopilación de enlaces de interés...  En tiempos revueltos y de cuarentena, RECOMIENDO (con Mayúsculas) estar y participar activamente en las redes sociales, no es una "pérdida de tiempo", al contrario. Desde mi experiencia, puedo decir que son genuinos espacios de  aprendizaje e intercambio cuando tenemos un propósito definido.

Les dejo mi usuario de #Twitter @paoladel  y, por supuesto, disposición para lo que necesiten saber más sobre Twitter!

Este finde comencé a  filtrar recursos útiles, especialmente para nivel superior dado que allí me encuentro dando clases presenciales en este cuatrimestre.

  • Aquí comparto una buena síntesis de las recomendaciones a tener en cuenta para el uso aulas virtuales, alojadas en Campus Virtuales Instituciones (gracias @carina211)
  • Este comunicado proveniente del IESALC, que tiene algunos días desde su publicación, ofrece también pautas y recomendaciones para las Instituciones de Nivel Superior (gracias Nora Lizenberg).
  • En tiempos de "virtualización express" de cursos y clases presenciales, este artículo Aprender en los tiempos del #Covid19  orienta con algunas pinceladas sobre plataformas, recursos y dinámicas de enseñanza, que seguramente contribuirá a calmar ansiedades para poder "navegar juntos en este mismo barco" (gracias @eRomanMe  @cristobalsuarez)
  • Un micrositio con recursos potentes para la docencia virtual de la Universidad Nacional del Litoral (gracias @alejatw)

Finalmente, también este fin de semana fue tiempo para empezar a repensar el aula virtual en clave de virtualidad. En la UCA, como en la mayoría de las universidades, contamos con un Campus Virtual (Plataforma Moodle) para acompañar las clases presenciales. Si bien en el Departamento de Educación hacemos un uso asiduo del entorno virtual para acompañar las clases, es un gran desafío para la mayoría de los docentes rediseñar la propuesta que permita "migrar" hacia la virtualidad.

En el Campus virtual EVA contamos con una herramienta webconference integrada: BigBlueBotton,  que permite de manera sencilla crear clases sincrónicas. Solo necesitamos contar con Internet, webcam y micrófono. Se pueden compartir documentos, enlaces, hacer una miniencuesta, y por supuesto grabar la sesión para que quede disponible a todo el curso a través de un enlace.

Aquí comparto la prueba del día ¡Funciona de maravilla!!




BigBlueButton es gratuita y no necesita instalación, ya que se puede usar desde cualquier navegador para crear una sala propia en: https://demo.bigbluebutton.org/ 

Esta herramienta se suma a la lista de recomendadas y que han circulado en estos días: Zoom, HangoutMeet, Youtube Live, WizIQ.

¡Continuará! 


sábado, 7 de julio de 2018

Los materiales didácticos: perspectivas y sentidos en el diseño y desarrollo para la educación del siglo XXI

Con la web 2.0 nos encontramos con numerosos recursos y herramientas: términos como blog, wiki, redes sociales…. Podemos identificar diferentes niveles de integración y uso de recursos de Internet, que van de lo simple a lo complejo, hasta escenarios virtuales de aprendizaje. Hoy, las TIC suponen una formación y aprendizaje permanentes,  ¿cuál es entonces el impacto en la educación formal? 
Las TIC propician diferentes formas de lectura, de escritura,… que nos llevan a nuevas alfabetizaciones que implican modelos y enfoques diferentes de enseñanza y de aprendizaje.

En el 2014, García Aretio (referente ineludible de la EAD)  publicó su último libro “Bases, mediaciones y futuro de la EAD en la sociedad digital” (Síntesis).  11 capítulos en videos en youtube.

El elemento comunicación es esencial en la EAD, y ahora en un contexto de enseñanza y aprendizaje a distancia y abierto. Presenta 3 grandes bloques de la EAD planteada en la sociedad digital (actual). Una EAD que se presenta como complemento y pero también en un escenario complejo y heterogéneo, que ha recorrido desde la enseñanza por correspondencia hasta los MOOC (actuales).


Siguiendo la línea que nos propone García Aretio, la EAD la entendemos como un diálogo didáctico mediado con un fuerte componente social, pedagógico y por diferentes soportes tecnológicos entre el docente y el estudiante que, ubicado en espacios  diferentes aprende de forma independiente y colaborativa. Así, se refiere también a diálogos simulados (con los materiales), sincrónicos, asincrónicos…

En el siguiente esquema, destacamos 4 componentes esenciales en un programa de EAD: docencia (institución), estudiante (aprendizaje), materiales (contenidos) y comunicación (canales y vías); y entre estos componentes ubicamos el diálogo con un calificativo didáctico.



Las tendencias actuales nos presentan nuevos modelos que pueden ser válidos en educación, tales como entornos personales de aprendizaje, comunidades de práctica que propician el aprendizaje colaborativo, el aprendizaje móvil, hasta llegar a los MOOC que han adquirido un lugar destacado en el debate y en la investigación en el ámbito educativo de nivel superior a partir de  2012.

Actualmente, Internet configura un entorno de acción y representación del aprendizaje que implica acceder a una forma de organización del conocimiento y comunicación pensada en red. En este escenario, la modalidad a distancia utiliza “la red” como medio tecnológico para la distribución de la información, como así también posibilita la comunicación entre alumnos y profesores a través de diferentes herramientas tanto sincrónicas como asincrónicas.
Sin embargo, podemos decir que aún existe poca experiencia para trabajar en entornos abiertos como los que se conforman en la red; y no siempre se disponen de recursos estructurales y organizativos para su implementación y funcionamiento.

En el siguiente esquema, se presentan las variables que intervienen cuando la interacción en la red y la inclusión de tecnologías digitales comienzan a formar parte de la educación y el aprendizaje. Del esquema, podemos extraer como primera reflexión que la tecnología es la que da comienzo  a la acción formativa, y deber ser lo más amigable y flexible posible, pero en sí misma no es la variable crítica del sistema.

Variables de la formación en Red. Esquema adaptado de Cabero (2006).Bases pedagógicas del e-learning. (p. 5)


Así, con la web 2.0 surge la posibilidad de “publicar y producir en la red” y no solo consumir información. Este nuevo entorno ofrece oportunidades de aprendizaje y se amplían o amplifican las posibilidades en el aula.  En la actualidad, la tecnología permite recrear el ambiente del aula en forma virtual.
La red nos ofrece un contexto interactivo tanto con la información como entre las distintas participaciones de la acción formativa, profesores, alumnos. Por otra parte, la red permite realizar no solo actividades de carácter individual sino también grupales y colaborativas. La importancia de la interactividad para que el proceso de aprendizaje se convierta en una acción activa y constructiva.

La planificación de la enseñanza representa un momento crucial para la organización de la tarea docente. De todas formas, para comenzar la tarea de planificación didáctica, alguna de las decisiones deben ser prioritarias. Así, podemos considerar:

  • Para qué enseñar: esto lleva a pensar en los fines y objetivos de la tarea docente.
  • Qué enseñar: los contenidos organizados en redes, mapas, listas, índices, entre otros. En esta época de superabundancia de información, el tema de los contenidos obliga a repensar en organizadores que permitan encontrar un elemento estructurante para que los alumnos reciban, organicen, reestructuren, guarden y recuperen los contenidos presentados.
  • Cómo enseñar: remite a la forma en la que actuaremos para presentar el contenido pero, al mismo tiempo, qué se le pedirá a los estudiantes que hagan para transitar el camino propuesto.
  • Con qué enseñar: vinculado con el fenómeno de mediación, los medios a utilizar también representan un cómo. Su lenguaje invoca una forma de configuración de la realidad, un modelo de interactividad con los estudiantes de forma individual o en grupos, un rol del docente y una forma de diálogo.

El surgimiento de una plataforma tecnológica PLE, es decir, un entorno más abierto, facilita el desarrollo de modos de producir que estimulan las prácticas de elaboración y una nueva manera de aprender que genera otras posibilidades de interacción.  Tanto en el diseño de contenidos como en la propuesta de actividades mediadas por tecnologías, con el propósito de fortalecer las competencias de nuestros estudiantes. Los cambios generacionales de la EAD vinculados con la masificación del uso de diversos LMS, y la recuperación de los principios constructivistas y sociales, van configurando un escenario diferente. Además, existen incipientes aportes de aprendizaje ubicuo o enfoque de diseño centrado en los PLE. La confluencia de todos estos elementos permitirá pensar en el diseño de alternativas con énfasis en la actividad como eje clave o central de los materiales.

Históricamente, las propuestas de EAD centraban gran parte de sus esfuerzos en el desarrollo de materiales didácticos, ya que los mismos constituían la propuesta de enseñanza en sí misma. Pensados para un alumno en solitario y en una etapa de la EAD con escasas posibilidades para el desarrollo de un diálogo real, era fundamental la generación de un diálogo simulado  que diera cuenta de una interacción entre el docente-autor de los contenidos y el estudiante, de modo de propiciar procesos de aprendizaje.  Los materiales se caracterizaron por una alta estabilidad y por ser cerrados en sí mismo.
Materiales didácticos es distinto a materiales educativos. Así, los materiales didácticos responden a una secuencia y objetivos pedagógicos previstos para enseñar un contenido a un destinatario. La finalidad no es solo transmitir una información a cierto tipo de público, sino que el alumno aprenda y comprenda las temáticas a trabajar.

Una propuesta de educación virtual y en línea puede estar articulada en torno a los siguientes 4 elementos: los contenidos ya existentes y accesibles en la red, el diseño de buenas propuestas de actividades que utilicen los recursos disponibles en la web (aplicaciones de producción que facilitan procesar, generar, organizar, etc…. La producción y circulación de conocimiento), la disposición de entornos que propicien interacciones profundas y con sentido, y una revalorización de la función docente como guía y mediador de los aprendizajes.
Contar con un material didáctico que cumpla la función de brújula, hoja de ruta, mapa de navegación, en contraposición a materiales autosuficientes en los que se concentra todo el saber que el alumno tiene que aprender, y así, se intenta mostrar que el conocimiento siempre es provisorio, que depende del compromiso del alumno y de una sólida propuesta.

En el escenario de la EAD actual, los materiales didácticos tienen que superar la idea tradicional de transmisión de información y contenidos, tienen que ser nuevas propuestas pensadas como guía, hoja de ruta, que articulen con otras estrategias propias de la modalidad. La incorporación de hipertexto cambia la forma de leer, escribir y elimina la linealidad. Genera nuevos contenidos para el aprendizaje implica romper con la idea de material como proveedor de toda la estructura didáctica donde el alumno se limita a seguir una secuencia determinada.

Desde esta perspectiva, es posible desarrollar una buena propuesta de educación en línea articulada en torno a las siguientes 4 coordenadas:
  1. la disposición de entornos que propicien interacciones profundas y con sentido,
  2. el diseño de buenas propuestas de actividades que utilicen los recursos disponibles en la web para la producción de las e-actividades,
  3. una revalorización de la función docente como guía y mediador de los aprendizajes,
  4. los contenidos ya existentes y accesibles en la red.
En este contexto, el rol del docente es clave, y repensar la formación desde otras concepciones de interacción social. Es central para el diseño y desarrollo de los materiales didácticos que los docentes encaren la tarea con herramientas básicas que los orienten a pensar en la elaboración de materiales, considerando los fundamentos de la modalidad. Este escenario que hemos definido requiere de una nueva formación de los docentes quienes tendrán que redefinir sus roles y adquirir nuevas competencias, en poner el acento en el aprendizaje y en la actividad del estudiante.

Para finalizar, comparto algunas líneas para seguir pensando...
  • Los materiales para la modalidad a distancia deben poder asegurar un diálogo didáctico mediado  (García Aretio).
  •  En la producción de materiales, hay que tener en cuenta especificidad de destinatarios, fines de la Institución, relación con la propuesta didáctica en sí  (Especializaciones, curso, MOOC…).
  •  Pensar la producción de materiales en función de los cambios, las innovaciones y transformaciones en la modalidad  (propuestas pensadas como “guía”, “hoja de ruta”….).
  • Considerar espacios de intercambio para la búsqueda y creación del equipo de docentes  (reflexión de la propia práctica, experiencia, investigación).



lunes, 15 de febrero de 2016

#MOOC y el diseño instruccional en los cursos abiertos online


Durante estos últimos años, en particular desde su impacto máximo en 2012,  los MOOC han sido aclamados por muchos como una solución a la falta de acceso a la educación en los países en desarrollo, por proporcionar a un gran número de interesados, de cualquier parte del mundo, oportunidades para estudiar a través de Internet.

Acuerdo con varias posiciones de colegas que los MOOC representan una evolución de la educación a distancia. Así, un curso abierto masivo y en línea no surgió en el año 2011, sino que devienen de una evolución de las formas de enseñar y aprender mediadas por los actuales medios electrónicos y desarrollos de la tecnología, en particular producida en estas últimas dos décadas.

Sin embargo, la virtud más importante que han tenido los MOOC, es centrar su atención en la enseñanza virtual, en la docencia "centrada en el estudiante" y en ofrecer una formación que no proporciona en su mayoría la Universidad.

En la siguiente conversación con autoridades de la Universidad Virtual de Quilmes, Miguel Zapata se refiere a las posibilidades de los MOOC para la enseñanza futura y el diseño instruccional, clave para su desarrollo.



Así, los MOOC ofrecen la oportunidad de repensar acerca de los nuevos modelos de educación superior en línea y gratuita, en donde los cursos están abiertos a cualquier usuario de Internet.

Zapata analiza también el papel de los MOOC en la crisis de la educación universitaria, presentando claves para un diseño instruccional acorde a las teorías del aprendizaje y a la situación actual de la educación superior.
En este contexto, este tipo de cursos "deberían ofrecer oportunidades para la interacción entre el profesor y los alumnos y entre los propios alumnos, una opción de la cual carecen muchos MOOC", nos dicen Zapata.

Se refiere también a otras características que se deberían incluir en un diseño instruccional de un MOOC, tales como las analíticas de aprendizaje y la personalización,  que nos permiten conseguir una percepción más completa de cuáles son las preferencias y las representaciones que el individuo posee de la realidad y del mundo que lo rodea vinculadas a las distintas formas de aprender.

En consecuencia, con la tecnología se pueden crear espacios de aprendizaje (PLE) que propicien un aprendizaje en "la propia hábitat" de cada individuo. Así, la incorporación de tecnología facilita también al docente recursos de seguimiento y evaluación personalizado del aprendizaje. De esta manera, no es necesario llegar "al final del proceso" para una intervención formativa.

Sin embargo, varios expertos acuerdan en que uno de los principales problemas de los MOOC es la falta de capacidad para la colaboración de los alumnos a través de una interfaz centrada en los estudiantes.

En este contexto, los xMOOC han sido criticados por la adopción de un modelo de transmisión de conocimientos y de ofrecer una experiencia individualizada permitiendo a los estudiantes tomar rutas alternativas a través del material que ofrecen. Sin embargo, no proporcionan una experiencia de aprendizaje social o atención personal.

Por el contrario, los cMOOC ofrecen grandes oportunidades para las formas tradicionales de los enfoques de enseñanza y la pedagogía centrada en el alumno.

Sin embargo, en esta línea de pensamiento, Zapata se presenta algo crítico al referirse que los MOOC se quedaron en "otra forma", hay otras opciones de cursos abiertos y en línea. ¿Se terminaron entonces los MOOC conectivistas? ¿Se terminaron los cursos de escala?

Así, la tendencia sería ofrecer cursos personalizados y a "la carta", es decir, una evolución de los cMOOC a los PLE.
Por otra parte, la idea de "logro" comienza a ser relevante en el nuevo paradigma educativo de los curso abiertos en línea, en contraposición a los estándares de la educación industrial.

En esta evolución entonces, el aprendizaje colaborativo y la comunicación serían una parte esencial de los MOOC. Esperemos que en este 2016 puedan experimentarse estas tendencias en un mayor número de propuestas de cursos abiertos.

martes, 17 de noviembre de 2015

Crónica del I Encuentro de Articulación de modalidades - 5 y 6 de noviembre 2015


Durante los días 5 y 6 de noviembre de 2015 se realizó en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) el Primer encuentro de Articulación de modalidades "La Universidad Bimodal".

Un encuentro de un riquísimo intercambio y aprendizaje con colegas comprometidos con la educación superior y la inclusión de tecnologías en el aula.

Aquí, una recopilación de lo compartido en la jornada y felicitaciones al Comité organizador por  tan impecable tarea desarrollada.









Entendemos que la enseñanza en entornos virtuales se sustenta en la generación de contenidos, pues es la calidad del material, junto a la metodología participativa y planificada, y la labor del profesor en la tutorías, lo que determina la validez de un curso de formación en línea.
El uso de las TIC ha generado una nueva necesidad de formación de docentes universitarios ante la necesaria redefinición de conceptos como espacio y tiempo. En los últimos años, la tendencia en la oferta de las universidades presenciales ha comenzado a virar a una enseñanza de tipo mixta. Básicamente, estamos hablando de espacios de formación donde se combinan diversidad de lugares para el encuentro (aulas, laboratorios, plataformas, etc.) y donde los profesores pueden aplicar diversas metodologías para facilitar el aprendizaje (Rodriguez, Illena, 2006 en Cabero, 2008).

Como afirma UNESCO (2005) en el documento “Hacia las sociedades del conocimiento”:
En las sociedades del conocimiento, los valores y prácticas de creatividad e innovación desempeñarán un papel importante –aunque solo sea por su capacidad de poner en tela de juicio los modelos existentes- para responder mejor a las nuevas necesidades de la sociedad. La creatividad y la innovación conducen asimismo a promover procesos de colaboración de nuevos tipos que ya han dado resultados especialmente fructíferos.”

Además, la implementación de un proyecto a distancia representa cambios sustanciales en el “modo de ser” institucional, a nivel administrativo, organizativo y de recursos humanos. Estos cambios implican modificaciones de gestión, pues muchos procesos difieren de los que se llevan a cabo en las propuestas presenciales, lo cual genera la necesidad de articular nuevas herramientas (inscripciones, procesos de pago, seguimiento de alumnos, gestión de campus virtual). Involucran, también, particularmente la transformación del profesor experto en contenidos y la aparición del tutor como figura clave para el apoyo y seguimiento de los alumnos en su trayecto formativo.

Para poder llevar adelante proyectos como el que aquí presentamos, pensamos que es necesaria esta capacidad de innovación, de renovación y de apertura hacia el trabajo colaborativo.





sábado, 20 de junio de 2015

Enseñar y aprender en la virtualidad

Distancia y separación son elementos centrales de la Educación a Distancia, y conforman la distinción clave respecto a la educación presencial pero ¿Representa un problema?
Podemos decir que gracias a las tecnologías es posible cada vez más suprimir la distancia entre docente y alumno, y así reducir la brecha entre educación presencial y educación a distancia.

En el siguiente video, Manuel Area nos presenta un recorrido desde los inicios de la Educación a Distancia hasta la llegada del llamado "elearning",  término que nos invita a  pensar la educación a distancia hoy, mediada por la tecnología.





Actualmente, Internet configura un entorno de acción y representación del aprendizaje que implica acceder a una forma de organización del conocimiento y comunicación pensada en red. En este escenario, la modalidad a distancia utiliza "la red" como medio tecnológico para la distribución de la información, como así también posibilita la comunicación entre estudiantes y profesores a través de diferentes herramientas tanto sincrónicas como asincrónicas, como parte de la acción de aprender.

En la actualidad, la tecnología permite que las aulas virtuales se conviertan en espacios organizados en torno al aprendizaje, aportando soluciones para resolver aspectos que tienen que ver con lo pedagógico, para lo cual contamos con diferentes herramientas.

Así, a partir de la Web 2.0, surge la posibilidad de "publicar en red" gracias a las nuevas herramientas que posibilitan a los usuarios no solo consumir información sino también producirla.
Este nuevo entorno ofrece oportunidades de aprendizaje y se amplían o amplifican las posibilidades en el aula virtual.
En este sentido, siguiendo a Manuel Area, estamos en presencia de un "Espacio digital abierto, que nos lleva a pensar en un nuevo ecosistema de aprendizaje para enseñar y aprender con recursos de la Web 2.0." 


Trayendo una vez más a Cabero (2006), entre las características más significativas cuando hablamos de la red como entorno que abre el aula, podemos mencionar:
  • Aprendizaje flexible y muy apoyado en tutorías.
  • Utilización de diferentes herramientas de comunicación (foros, comunidades y redes de aprendizaje, blogs, mensajería instantánea).
  • Combinación de diferentes materiales (multimediales, hipertextuales, visuales, etc.)




¿Qué pasa con el rol docente en estos entornos?

Si no es fácil ser docente en la modalidad presencial, menos aún en la modalidad virtual.

El rol del tutor en un modelo virtual adquiere ciertas características propias del medio o entorno hipertextual en el que se desarrolla. Por ello, es necesario que se pueda establecer un buen vínculo a través de la palabra escrita para que los estudiantes perciban la contención dentro de la experiencia de aprendizaje en el aula virtual. Así, es importante "pensar antes de escribir".
Desde la tutoría es necesario facilitar la socialización en el ambiente de aprendizaje para que el estudiante pueda involucrarse activamente en las actividades de la comunidad de aprendizaje.

¿Qué competencias tiene que desarrollar un tutor en la virtualidad?

Presento aquí las que considero más significativas:
  • Acompañar y guiar a los participantes en el uso de las bases de información y conocimiento, así como proporcionar acceso a los mismos a usar sus propios recursos.
  • Intervenir para que los estudiantes se vuelvan activos en el proceso de aprendizaje autodirigido, explotando las posibilidades comunicativas de las redes como sistemas de acceso a recursos de aprendizaje.
  • Ser capaces de guiar a los estudiantes en el desarrollo de las experiencias colaborativas, monitorizar el progreso del estudiante, proporcionar feedback de apoyo al trabajo del estudiantes, y ofrecer oportunidades reales para la difusión de su trabajo.

¿Qué otras competencias agregarían?


martes, 14 de abril de 2015

La formación en la virtualidad

Desde mediados del siglo XX asistimos al nacimiento de la tecnología digital, y en los inicios de este siglo, presenciamos el crecimiento de las llamadas “nuevas tecnologías” con la consecuente creación de redes sociales y académicas, espacios colaborativos, intercambio en comunidades, seguimiento de hechos y personas en tiempo real.
Así,  la tecnología ha impactado desde siempre en los espacios del enseñar y del aprender. 

Resulta, entonces, fundamental entender cómo el impacto de las llamadas “nuevas tecnologías”  ha resignificado el concepto de las modalidades de enseñanza conocidas y ha creado una sucesión de espacios de creciente hibridación entre las modalidades “tradicionales” de educación presencial y la llamada educación a distancia.

La necesidad de aprendizaje continuo en la sociedad actual y la innovación tecnológica en las comunicaciones, han impulsado a las diferentes propuestas de educación a distancia con las que hoy nos encontramos.

El término “educación a distancia” se generalizó en los años setenta. Fue elegido oficialmente en 1982, cuando el Consejo Internacional para la Educación por Correspondencia cambió su nombre por el de Consejo Internacional de Educación a Distancia. Actualmente, se denomina Consejo Internacional de Educación Abierta y a Distancia. (International Council for Open and Distance Education - ICDE) (García Aretio, 2011).

Así, a partir de los años 70 comenzaron a generalizarse los usos de los recursos audiovisuales y multimedia. Las décadas de los 80 y 90  del siglo pasado contemplaron la incorporación de otras tecnologías de carácter digital, CD-ROM, videoconferencias punto a punto. En tanto a mediados de los años noventa, comenzaron a utilizarse otras tecnologías más avanzadas, como es Internet. Y desde mediados de la primera década de este siglo, inician su irrupción las tecnologías de la llamada Web 2.0: tecnologías colaborativas y de software social.

En el siguiente video, el Dr. Lorenzo García Aretio, referente ineludible cuando se tratan estos temas, presenta las principales características de la Educación a distancia, como un ámbito complejo y heterogéneo pero que se ha convertido básicamente en un ámbito complementario en instituciones que venían impartiendo enseñanza presencial.


Siguiendo la línea que nos propone García Aretio, la educación a distancia la entendemos como un diálogo didáctico mediado con un fuerte componente social, pedagógico, y por diferentes soportes tecnológicos entre el docente y el estudiante que, ubicado en espacio diferente al de aquél, aprende de forma independiente y también colaborativa.

Así, García Aretio se refiere a diálogos simulados (consigo mismo y con los materiales de estudio) o reales (con otros); sincrónicos (en directo) o asincrónicos (en diferido); unidireccionales (docente-alumno) o multidireccionales (docente-alumno-alumno).

Destacamos cuatro componentes esenciales en un programa de educación a distancia: docencia (institución), aprendizaje (estudiantes), materiales (contenidos) y comunicación (canales y vías). Y entre estos componentes ubicamos el diálogo con un calificativo didáctico.

De esta manera, podemos decir que  “la empatía que ha de buscarse en los entornos presenciales, también ha de perseguirse en el diálogo entre profesores y estudiantes, sea a través de interacciones reales o simuladas, llenado esas relaciones de explicaciones claras, ejemplos, contraejemplos, comparaciones, etc., y en definitiva de un ambiente agradable para el aprendizaje” (Holmberg, 2003 en García Aretio, 2011).
Podemos decir entonces que el rasgo más destacado de la educación a distancia, y que puede diferenciarla de la educación presencial, es su característica de comunicación mediada entre docentes y alumnos. Un diálogo en el que el “rol del tutor” es un elemento sustancial; es el que posibilita establecer este diálogo entre el que enseña y el que aprende.

En la denominación “a distancia” incluimos todas las formulaciones y propuestas surgidas en torno a esta modalidad. Aunque el término e-learning se lo suele separar de la denominada “educación a distancia”, acordamos que puede ser incluido dentro de ésta última.  Por tanto, toda relación educativa que no resulta física cara a cara, la consideramos educación a distancia. Así, el e-learning es una forma evolucionada de enseñanza y de aprendizaje a distancia que utiliza herramientas digitales soportadas en la Web. (García Aretio, 2011).

Otro punto que menciona García Aretio en su presentación se refiere a la evolución de las diferentes formas de comunicación, de espacios y de tiempos. Así, los sistemas más tradicionales de la Educación a distancia fueron evolucionando también en la proporción en que se combinan con lo presencial.
  • Modelos a distancia que no contemplan relación presencial alguna, incluso las evaluaciones se realizan sin relación cara a cara.
  • Modelos a distancia en los que todo el proceso se sigue a distancia pero existen algunas instancias o momentos presenciales, como ser las evaluaciones.
  • Modelos en los que se ofrecen tutorías presenciales, además de las propias de los sistemas a distancia.
  • Modelo blended learning, en el que se combina, en función de los destinatarios, los contenidos, características del contexto, estrategias didácticas que sopesan las ventajas de las metodologías presencial y a distancia.
García Aretio nos lleva a pensar en el Blended Learning no como un punto intermedio entre dos modalidades, o la intersección entre dos modelos como el presencial y el virtual, sino que se convierte en una alternativa que integra, complementa y conjuga los recursos, medios, actividades, estrategias didácticas de ambas modalidades. Por ello, él prefiere hablar de “Modelos integrados de enseñanza y aprendizaje” siendo éstos algo en sí mismos, con una estructura y discurso propios.
Sin dudas, distancia y separación son elementos centrales de la Educación en la virtualidad, y conforman la distinción clave respecto a la educación presencial pero ¿representa un problema? ¿Por qué no considerar que la no concurrencia física no es un problema sino, una situación beneficiosa? Gracias a las tecnologías es posible cada vez más suprimir la distancia entre docente y alumno, y así reducir la brecha entre la educación  presencial y educación a distancia, sin por ello descuidad la calidad en la formación.


martes, 3 de febrero de 2015

¿Qué será de los MOOC en 2015?


En 2008 se conoce el primer curso abierto: Connectivism and Connective Knowledge (CCK8 ), cuyos autores fueron Siemens y Downes, nada más ni nada menos que los precursores de las propuestas teóricas sobre el conectivismo, aunque el término MOOC (Masive Open Online Course) se le atribuye a Wiley y Cornier.

Pero fue en 2011 cuando se cuenta con la primera experiencia realmente masiva, con el curso sobre inteligencia artificial, ofrecido por la Universidad de Stanford por Thrun y Norvig, y en el que se matricularon más de 160.000 interesados.

Desde ese año, más de 6 millones de personas se han inscripto en un MOOC.

En 2012 se pudo percibir un gran aumento de interés sobre los MOOC, y que creció significativamente hasta 2013. Así, es que 2012 fue bautizado como el "año de los MOOC".

¿Qué sucedió en 2013? En tan solo un año los MOOC pasaron de ser la solución para todo a plantear serias dudas y preguntas: ¿podríamos entonces calificar a 2013 como el año "anti-MOOC"?

Comenzó 2014 y en su mayoría las críticas y descalificaciones a los MOOC han aumentado. Iniciamos 2015 y nos preguntamos qué sucederá con los MOOC.

En la siguiente presentación que nos brinda García Aretio, hace una mención a los ciclos de Gartner -que se utilizan para analizar el proceso que siguen las tecnologías emergentes- para presentar dos posturas, una más pesimista y otra más optimista, respecto a la situación actual de los MOOC: ¿estarán los MOOC ya escalando la rampa de la consolidación para alcanzar la meseta de la productividad?




Después de este corto tiempo (escasos 7 años de resonancia del tema con miles de publicaciones e información en la web) pero intenso recorrido de los MOOC, podemos definirlos como "una visión o concepción de cómo aprender de forma diferente".

Hemos visto también que se identifican dos tipos de MOOC: los cMOOC, de raíz conectivista y que empezaron en 2008 justamente con Siemens y Downes, y los xMOOC, actualmente en expansión y basados en modelos más tradicionales con lecciones grabadas, autoevaluaciones y algunas tareas. Pero otra forma de categorizar a los MOOC, es en función de 3 enfoques del movimiento de educación abierta basadas en redes, tareas y contenidos (Vázquez, 2013).
Les recomiendo la lectura del artículo recientemente publicado en el monográfico de la RUSC: Modelo de democratización de los contenidos albergados en los MOOC. http://journals.uoc.edu/index.php/rusc/article/view/v12n1-atenas

Así, en los MOOC basados en redes, el aprendizaje se origina alrededor de la conversación, el conocimiento es construido socialmente y su fundamentación está en el conectivismo; siendo sus principios fundamentales autonomía, diversidad, apertura e interactividad.

Cristóbal Suárez, nos dice que "buena parte de la red opera como un "MOOC abierto"", donde se van aportando experiencias y reflexiones sobre un tema en particular.
De esta manera, "Internet configura un entorno de acción, una forma de representación del aprendizaje que no es neutral, es reticular" (en red).

Sabemos que una característica de los MOOC es su "masividad" pero esta masividad, ¿no es que "entorpece" el aprendizaje y la dinámica de los cursos virtuales? Dentro de los estándares de calidad en elearning, se establece que un número menor a 30 participantes garantiza un correcto desarrollo y seguimiento por parte del tutor.

En este contexto entonces, me pregunto qué está pasando en las universidades con el tema MOOC.....

Volviendo a la presentación de García Aretio , existen MOOC ofrecidos por varias instituciones que no necesariamente son gratuitos: así, para quienes quieran obtener certificación, generalmente tienen que pagar ésta.
Por otra parte, no hay que confundir abierto con gratuito, no necesariamente los cursos abiertos son gratuitos. La apertura en los MOOC se refiere más bien a la apertura en el registro para la participación y no a los contenidos, puesto que el acceso a estos está restringido a los participantes que se han registrado en el curso.

¿Realmente los MOOC van a transformar la universidad?

Sin dudas las universidades se están viendo afectadas por estas nuevas corrientes, influidas por las posibilidades de las tecnologías y por los afanes del acceso abierto que Internet ofrece en particular.
Seguramente los MOOC evolucionarán, y quizás se parezcan poco a lo que son actualmente, pero no van a desaparecer, pues no podemos dejar de lado las múltiples variantes de oportunidad de aprendizaje que pueden suponer, además de incentivos a la innovación educativa.

"Los MOOC no surgieron de la nada", son una evolución de la
                                                        Educación a Distancia. (García Aretio)

Si bien los MOOC no cambiarán la universidad, no puede negarse que han servido de mensaje para que comiencen a repensar su misión: podemos considerarlos como una más de las muchas posibilidades de flexibilizar la oferta formativa pero nunca un modelo sustitutivo de otros a los que sí puede complementar.

¿Por qué han dejado de ser indiferentes a las universidades?

Algunos los han visto como una amenaza, en tanto otros como una oportunidad para innovar y conocer más acerca de cómo aprenden nuestros estudiantes.

Por otra parte, los MOOC, al añadirle el carácter "masivo" a los cursos en línea, conllevan la necesidad de plantearnos modelos alternativos para la evaluación del aprendizaje en red.

Dejo como interrogante para seguir de cerca durante este año académico que estamos comenzando en Argentina: ¿Hacia dónde van los MOOC?