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sábado, 11 de mayo de 2024

Futuros posibles (y no tanto...) para el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA)

La #IA nos está llevando a replantear la generación, circulación y apropiación del conocimiento. Por otra parte, pone en evidencia la existencia de un tiempo nuevo, acelerado, frenético y datificado.

Traigo en esta entrada estractos extraídos de publicaciones realizadas por los expertos Diego Leal y Hugo Pardo, que hace tiempo investigan, producen y comparten sobre innovación educativa y futuros posibles de aprendizaje social en escenarios emergentes. Imaginar, proyectar, prever futuros posibles necesitas de procesos que requieren investigación y mucha reflexión.

Señales de futuro

Estirar la imaginación es esencial para comprender y anticiparse el cambio. Cada día aparecen noticias, herramientas y servicios emergentes que sugieren posibles futuros (deseables y no deseables) para la educación y los procesos de aprendizaje. 

  • 🚥 A boy saw 17 doctors over 3 years for chronic pain. ChatGPT found the diagnosis (Today): Esta es una historia que veremos reportada con mayor frecuencia en el futuro cercano. Una familia estadounidense, con un niño que empezó a sufrir dolor crónico, problemas de movilidad y otros síntomas, visitó 17 especialistas durante un período de tres años en busca de un diagnóstico y tratamiento, con poco éxito. La madre optó, finalmente, por ingresar todo el historial médico a ChatGPT a ver qué resultaba. El algoritmo dio como diagnóstico posible el síndrome de la médula anclada. ¿Siguientes pasos? Ir a un grupo de Facebook de padres con hijos en esa situación y luego confirmar el diagnóstico con un especialista humano. En este caso, la historia tuvo un final feliz. Según la madre, la mirada particular de cada especialista a los que visitaron les impidió ver el conjunto completo de síntomas y llegar a un diagnóstico acertado.
    Señal de un futuro en el que los sistemas de salud pública cuentan con algoritmos similares a ChatGPT pero entrenados con información médica especializada, que permiten a los ciudadanos consultar sus síntomas directamente como primer nivel de respuesta (o complemento) de la opinión médica humana. Estos algoritmos, además de dar una respuesta, indicarán el nivel de confianza de su diagnóstico, el cual generará alertas para que especialistas humanos puedan intervenir. En este futuro, el ahorro de tiempo y de recursos permite ampliar el alcance y efectividad de los servicios médicos que, como se hizo evidente durante la pandemia, se encuentran bajo un alto nivel de presión. 

Otro tema que dispara alertas ya en el presente, es el impacto de la IA Generativa -como por ejemplo el uso del chatGPT- en el medioambiente. Un tema que desde diversas dimensiones y, fundamentalemente, desde el ámbito educativo es muy necesario abordar.


La creciente necesidad de agua de la inteligencia artificial 

Shaolei Ren, un investigador de la Universidad de California en Riverside está tratando de estimar el impacto ambiental de productos de inteligencia artificial generativa como ChatGPT, según indica AP. En su reporte ambiental de 2022, Microsoft muestra que su consumo anual de agua aumentó en un 34% (llegando a cerca de 1700 millones de galones de agua). En el caso de Google, el aumento es del 20%.

Aunque no es explícito que la única causa del aumento en el consumo sea la inteligencia artificial generativa –aunque este ha sido un gran movilizador desde el año pasado, con el entrenamiento de GPT-3 y GPT-4, el lanzamiento de ChatGPT y la alianza entre OpenAI y Microsoft–, la estimación de Ren indica que hacer entre 5 y 50 preguntas a ChatGPT puede consumir medio litro de agua, un recurso esencial para garantizar la refrigeración de las enormes instalaciones físicas en las cuales reside la información y ocurre el procesamiento de lo que llamamos "la nube".

La acelerada demanda por nuevos data centers (centrales de almacenamiento y procesamiento de datos) y por una mayor capacidad de procesamiento sólo profundizará el problema, lo que está llevando a algunas comunidades a expresar su preocupación, considerando que un data center consume en un día el agua equivalente a la que requiere una población de 30.000 a 50.000 personas, y que el cambio climático seguirá teniendo un efecto de presión adicional sobre las fuentes hídricas.

Así que si su organización (o usted mismo) está avanzando hacia un uso intensivo de estas soluciones, no está de más pensar en cómo compensar el impacto ambiental que se genera (esto es especialmente importante en el contexto educativo pues, como veíamos en nuestro anterior newsletter, hay mucho por hacer en relación con la huella de carbono de las instituciones educativas). Para que no ocurra lo que ha pasado con las primeras versiones de Ethereum (y con Bitcoin), el impacto energético de las tecnologías que utilizamos (esas externalidades tan poco consideradas) debe estar incluido en el cálculo de lo que nos cuestan y lo que nos ahorran.

🚥 Una nueva versión del generador de imágenes DALL-E

OpenAI pondrá a disposición de sus usuarios la versión 3 de DALL-E, su algoritmo de generación de imágenes (equivalente a Midjourney o Stable Diffusion). La mayor novedad de esta versión es que está construida con base en ChatGPT lo que, de acuerdo con la compañía, permitirá usar a ChatGPT como un "aliado para hacer lluvias de ideas y refinar prompts", usando desde frases simples hasta párrafos detallados. Si funciona como está anunciado, esto ampliará la base de usuarios de la herramienta, a la que se accedería a través de los servicios de ChatGPT. Esto representará también un gran reto para la competencia –que siempre podrá jugar con las cartas de la personalización y la ausencia de controles temáticos– , lo cual seguirá movilizando a este dinámico espacio.

Señal de un futuro (¿presente?) en el que el trabajo para un gran número de ilustradores y diseñadores gráficos será muy limitado. En la medida en que los usuarios finales puedan generar numerosas imágenes a bajo costo (cercano a cero en el caso de las instalaciones locales de Stable Diffusion), el trabajo especializado será cada vez más exigente y erosionará de manera creciente el ingreso de los profesionales en estas áreas.

Los sistemas de IA pueden considerarse un futuro inevitable pero a su vez "aliados" en el ámbito universitario. Y en este sentido, la Inteligencia Artificial Generativa nos aporta nuevos desafíos en el repensar aspectos pedagógicos y curriculares que involucren cambios en las profesiones y perfiles profesionales, atravesados por nuevos alfabetismos.

Ahora llega el tiempo de la IA generativa / predictiva y el ciclo de la impostura vuelve a iniciarse. Instituciones que proponen (a veces obligan) a sus profesores a formarse en la nueva tendencia y profesores que casi nunca terminan integrando dichas tecnologías a su uso cotidiano, para seguir una vez con sus rutinas de clases expositivas y exámenes convencionales, sin una profunda comprensión de la idea del diseño de experiencias de aprendizaje centradas en el usuario. Por otra parte; ¿Nos les sorprende la cantidad de expertos en IA en educación que han surgido en el último año? Nuevamente se trata de impostura.

¿Cuántos están hablando hoy de la computación cuántica? Si la escalabilidad de esta tecnología llega a donde se espera, en 2025 ya aparecerán muchos expertos de última hora. La geekonomía propone un ciclo permanente de innovación continua y disruptiva.  En las fronteras de la innovación ya se están incubando otras disrupciones que veremos en los próximos años y década. Y para los propios nuevos escribas del mundo, lo realmente valioso y productivo no son las ideas, sino su implementación para agregar valor a la experiencia de uso y destacar en la economía de la atención. 

Acuerdo con Hugo Pardo en estas #3 recomendaciones que propone para pensar futuros posibles en la Universidad:  
  1. Diseñar un grupo de investigación multidisciplinario para empezar a entender el reto de la IA lo antes posible
  2. Tomar decisiones de implementación sobre la base de ¿qué problema específico tiene actualmente la institución que los usos de la inteligencia artificial pueden ayudar a solucionarlo con una buena relación costo / beneficio?
  3. Superar la conversación y crear laboratorios de ideación ágil para diseñar prototipos que aporten foco, relevancia y valor diferencial, y lo haga de modo rápido, barato y escalable.
Futuros que ya son (pueden) ser presente....

lunes, 16 de octubre de 2023

¿Transformar la educación desde la tecnología o transformar la tecnología desde la necesidad educativa?

La pregunta del título surge de la inspiración del artículo Preguntas educativas para la tecnología digital como respuesta. (Cristóbal Suarez Guerrero, Pablo Rivera, Martín Rebour).

El trabajo presenta una construcción de significado educativo de la tecnología, como resultado de codiseño en 5 grandes ámbitos o núcleos problemáticos de la pedagogía: Epistemológico, Finalidad educativa, Contenido, Didáctica, Evaluación.

Como tesis principal, acuerdo con Cristóbal Suarez en que "reducir  el  impacto  de  la tecnología  digital  en  la  educación  a  la  pregunta  sobre el “con qué educar”  no es suficiente  para entender y encarar el reto educativo de la tecnología".

Por otra parte, no  es  lo  mismo  hablar  de  tecnología  educativa  que  de tecnologías  de  la  educación.  De las múltiples preguntas que se pueden caracterizar en este ámbito, rescato del artículo las siguientes:

¿Es lo mismo hablar de educación y TIC, tecnología educativa y pedagogía digital?

¿Son  suficientes  los  métodos  de  investigación  educativa  actuales  para  aprehender  la complejidad del tejido socioeducativo en red?

•¿Existen  pedagogías  digitales  emergentes  o  solo  nuevos  conceptos  tecnológicos  en educación?

•¿Existe consumo tecnológico en educación o apropiación pedagógica de la tecnología?

•¿Es el e-learning la evolución digital de la tecnología educativa?

¿Cuál es el papel de la tecnología digital en la representación actual del conocimiento y la verdad?

•¿Qué problemas educativos resuelve la tecnología digital, y qué otros problemas añaden? y ¿cuáles amplifica?

Las tecnologías digitales constituyen el entorno en el que ya se desenvuelven la enseñanza y el aprendizaje. Están amplificando el concepto de alfabetización, modificando nuestra relación con los contenidos, demandando nuevas formas de enseñanza y aprendizaje y modificando también las fronteras entre lo formal y lo informal. 

En 1984, la UNESCO formuló una doble acepción del concepto de tecnología educativa

“... ha sido concebida como el uso para fines educativos de los medios nacidos de la revolución de las comunicaciones, como los medios audiovisuales, televisión, ordenadores  y otros tipos de hardware y software”.

“...en un sentido más amplio, como el modo sistemático de concebir, aplicar y evaluar el conjunto de procesos de enseñanza y aprendizaje, teniendo en cuenta a la vez, los recursos técnicos y humanos, y las interacciones entre ellos, como forma de obtener más efectiva”.

Las tecnologías han mostrado a través de los siglos cómo las comunidades han resuelto sus problemas cotidianos y han convivido con el mundo.  Así, desde mediados del siglo XX asistimos al nacimiento de la tecnología digital, y en los inicios de este siglo, presenciamos el crecimiento de las tecnologías, con la consecuente creación de redes sociales y académicas, espacios colaborativos, seguimos a personas en tiempo real.

En los comienzos del siglo XXI la tecnología educativa comenzó a experimentar un tiempo de reformulación provocado por la emergencia de nuevos paradigmas sobre las ciencias sociales, y por otro, por la revolución impulsada por las tecnologías de la información y la comunicación (las TIC). En la actualidad,  podemos considerar la siguiente definición: 

“La Tecnología Educativa debe reconceptualizarse como espacio intelectual pedagógico, cuyo objetivo de estudio son los medios, las tecnologías de la información y la comunicación en cuanto a formas de representación, difusión y acceso al conocimiento en diversos contextos educativos:  escolaridad, educación no formal, educación informal, educación a distancia, educación superior. (Area Moreira, 2009, pp: 20)

Como hito significativo del siglo XXI, en marzo de 2020 el escenario digital tomó dimensiones impensadas, en particular, para propiciar la continuidad pedagógica en todos los niveles educativos. En este sentido, la tecnología educativa tomó una “ dimensión amplificada” con posibilidades para potenciar esta transformación en la enseñanza con inclusión de tecnología que tanto hemos teorizado. Pero...  ¿logró genuinamente transcender la perspectiva instrumental? 

 “la tecnología por sí misma no es transformadora. Es la escuela, la pedagogía, quienes son transformadoras” (Tanya Byron).

En acuerdo con Carlos Magro, en su artículo Educar la tecnología educativa, "la tecnología educativa debe entenderse de manera relacional como algo que siempre actúa en un contexto dado, y que interactúa con cuerpos y comportamientos; que se usa de manera diferente en entornos muy diversos."  

Las tecnologías digitales no son solo herramientas para interaccionar con el mundo y entre nosotros, sino que se han convertido en fuerzas ambientales, antropológicas, sociales e interpretativas que están creando y modelando nuestra realidad intelectual y física, cambiando nuestra comprensión de nosotros mismos, modificando cómo nos relacionamos entre nosotros y con nosotros mismos, y cómo interpretamos el mundo (Floridi, 2014, en Carlos Magro).

Y en este sentido, cabe considerar el terrero de la alfabetización digital y el desarrollo de las competencias digitales, bajo el paraguas de la Ciudadanía digital como contenido en sí mismo, e indispensable abordar en la educación formal. La educación digital, hoy no es patrimonio de un aula física, se desarrolla en entornos de aprendizaje muy heterogéneos,  atravesados por una cultura que se amplifica en redes y espacios digitales no formales e informales que merecen ser atendidos en la dimisión de una cultura y ciudadanía digital.

"La tecnología digital se impone de manera irreversible en la vida cotidiana del ciudadano contemporáneo, condicionando sus modos de percibir, pensar, comunicar y actuar" (Carlos Magro). 

Sin embargo, no debemos olvidarnos que las tecnologías no son neutrales, porque la educación tampoco lo es. Toda tecnología incorpora un posicionamiento epistemológico, político y social. (Postman, 1998).

Recupero una categoría interesante que menciona Magro, traída de Tim Fawns, denominada pedagogía entrelazada.

Una pedagogía que mire más allá de las ideas aisladas sobre tecnologías y metodologías, y busque combinaciones ‘situadas y enredadas’ de todos elementos involucrados en la actividad educativa. Reconocer el carácter relacional y situado de la tecnología educativa, asumir que la tecnología y la pedagogía están, inevitablemente, entrelazadas, nos abre posibilidades para abordar mejor los retos de la educación en un contexto tecnológico como el actual

Hoy, hablamos de entornos de aprendizaje, tecnologías emergentes como la RA y RV, también, de sistemas de gestión de aprendizaje y analíticas de aprendizaje.  Ya no es posible pensar una educación sin tecnología, en especial en tiempos en los que la Inteligencia Artificial ha irrumpido en la capa social de la manera que lo hizo con la apertura del chatGPT por la empresa OpenAI.

En estos tiempos, necesitamos "educar la tecnología educativa". Es decir, poder focalizar en el diseño y codiseño de tecnologías vinculadas a los contenidos, los propósitos y las relaciones educativas, integrado en los contextos sociales, culturales y técnicos. 

En tiempos saturados de tecnología como los actuales, es más importante que nunca reclamar lo educativo de la tecnología educativa (Carlos Magro).



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Referencias: 

Magro, C. Co.labora.red. Educar la tecnología educativa (02/12/2022). Disponible en:  https://carlosmagro.wordpress.com/2022/12/02/educar-la-tecnologia-educativa/

Suárez-Guerrero, C., Rivera-Vargas, P., & Rebour, M. (2020). Preguntas educativas para la tecnología digital como respuesta. Edutec. Revista Electrónica De Tecnología Educativa, (73), 7-22. https://doi.org/10.21556/edutec.2020.73.1733

martes, 25 de julio de 2023

Reporte Edu Trends: Aprendizaje a lo largo de la vida

Lo que hoy entendemos por aprendizaje a lo largo de la vida está basado en el discurso actual que nos dice que la educación universitaria ya no es suficiente y, a raíz de la 4° Revolución Industrial, y por qué no de llegada de la Inteligencia Artificial, producto de las tecnologías que difuminan los límites físicos, digitales y biológicos de nuestras vidas, el panorama laboral se ha vuelto cada vez más incierto y debemos mantenernos actualizados.

Además, el hecho de que la esperanza de vida va en aumento, nos permite concluir que nuestra vida laboral también se extenderá, lo mismo que nuestras necesidades de capacitación y actualización.

El sociólogo Zygmunt Bauman ha definido nuestra época como “modernidad líquida”, diciendo que en ella el progreso se da a través de un “cambio inexorable que presagia una crisis y una tensión continuas. En este sentido, podemos decir que vivimos en una sociedad en la que nos vemos obligados a aprender todo el tiempo para encontrar su lugar en la sociedad. 

En este contexto,  la apuesta por la adopción de las credenciales alternativas, microcredenciales e insignias digitales a fin de integrarlas a la oferta educativa como un recurso que añade valor al grado académico, se ha acentuado. El Tec de Monterrey difundió una normatividad interna que reconoce a las credenciales alternativas de forma independiente como programas de educación continua; también se establecieron las condiciones para otorgar crédito académico a nivel de profesional y posgrado por medio de estos certificados.  Como prospectiva a nivel universitario, es clave repensar en este sentido trayectos de formación que integren estas dimensiones.



"Aprendemos siempre”. Afirma el pedagogo brasileño Paulo Freire, según la cita que inicia el prefacio del reporte Edu Trends Aprendizaje a lo largo de la vida, una publicación del Tec de Monterrey realizada a través del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación

En la primera parte del reporte, la autora presenta de manera minuciosa diferencias entre los conceptos educación permanente, continua, recurrente y a lo largo de la vida. En su segunda parte, el reporte Edu Trends ofrece un Glosario Crítico donde se explitan éstos y otros términos, dando una guía para establecer un lenguaje unificado cuando hablamos de Aprendizaje a lo Largo de la Vida.

La tercera y última parte está destinada a presentar y reseñar aquellas universidades e instituciones, a nivel mundial, que han puesto en marcha iniciativas inclusivas en materia de edad para dar respuesta a los cambios demográficos. Un directorio de Universidades que recomiendo leer detenidamente. 

Un reporte que merece su lectura en tiempos de transformaciones profundas y cambios de paradigmas sociales que impactan en el ámbito de la educación.

martes, 7 de febrero de 2017

¿Por qué trabajar en grupo y aprender en colaboración?

El aprendizaje colaborativo es una estrategia que tiene sus fundamentos en el aprendizaje sociocultural de Vigostky, con él permitimos que los estudiantes no sólo puedan intercambiar conocimientos sino también capacidades.
Las actividades colaborativas se constituyen en espacios de aprendizaje en los que los aportes de todos permiten la construcción de nuevos aprendizajes.

Siguiendo a Guitert y Simérez (2000), trabajar en grupo resulta ser un proceso en el que cada individuo aprende más de lo que aprendería por sí solo, fruto de la interacción de los integrantes del equipo. El trabajo colaborativo se evidencia cuando existe una reciprocidad entre el conjunto de individuos que saben diferenciar y contrastar sus puntos de vista. Así, existe también una fuerte importancia de “lo social” en el aprendizaje centrado en el intercambio comunicativo.

Por otra parte, Cabero (2003) define el aprendizaje colaborativo como “una metodología de enseñanza basada en la creencia de que el aprendizaje se incrementa cuando los estudiantes desarrollan destrezas cooperativas para aprender y solucionar los problemas y acciones educativas en las cuales se ven inmersos” (Cabero, 2003: 135).

A la luz de estas conceptualizaciones, la interacción y la construcción de consenso, la reciprocidad y responsabilidad de las acciones son elementos indispensables para el resultado final y éxito de un proyecto colaborativo.

A veces el equipo no trabajará como es esperado, y aparecerán en el proceso contratiempos como por ejemplo la falta de colaboración de algún integrante o el aprovechamiento del trabajo del otro.

Para minimizar estos contratiempos es importante considerar aspectos tales como: la motivación, la adecuada distribución de roles dentro del grupo y el andamiaje constante del tutor con la propuesta de pautas de trabajo para la comunicación, organización, seguimiento y dinamización del grupo.

La asignación de roles dentro de cada grupo colaborativo permitirá minimizar la posibilidad de que algunos integrantes tengan una actitud muy pasiva o por el contrario, demasiado activa no deja compartir a los demás. Por otro lado, maximizará la interdependencia entre los integrantes permitiendo a cada uno mostrar actitudes comunicativas y de interacción para compartir información e ideas para debatir e intercambiar puntos de vista y tomar decisiones para construir nuevos conocimientos.


Si bien no existe una única taxonomía para describir los roles al interior de un grupo, es importante señalar la necesidad de que algún integrante del equipo:


  • Tome la iniciativa con una primera intervención y comience a organizar la tarea.
  • Contribuya con información, ideas y material para comenzar la tarea.
  • Motive y aliente la participación de todos y se comunique con quienes no están aportando a la tarea.
  • Coordine la tarea, sintetizando los aportes de todos y comunicándose con el tutor/docente en caso de dudas del equipo.
  • Se ocupe de ultimar detalles y entregar la tarea cumpliendo los plazos establecidos.


Por ello, es que pensamos para esta actividad en la figura del “coordinador del grupo” que asuma este rol. Consensuar las tareas no es fácil, por lo que puede suceder que a lo largo de la actividad este rol sea asumido por otros integrantes del grupo.
Para finalizar, tengamos en cuenta que:

El aprendizaje colaborativo delega la responsabilidad del aprendizaje principalmente en cada integrante del equipo,  por lo que el éxito del mismo requiere no sólo del  trabajo arduo del tutor frente a la necesidad de planificar situaciones que  promuevan la comprensión y construcción compartida de conocimientos, sino también de una actitud activa, comprometida y responsable por parte de cada estudiante.



Referencias

CABERO, J. (2003). Principios pedagógicos, psicológicos  y sociológicos del  trabajo colaborativo: su   proyección en  la  teleenseñanza.  En Martínez, F. (comp.) (2003). Redes de comunicación en la enseñanza. Barcelona: Paidós, 129 -156.

lunes, 4 de abril de 2016

#RedesSociales en educación formal. Reflexiones - Parte II

¿De qué manera las redes sociales pueden complementar la educación formal?

Hemos hecho mención que vivimos en redes sociales,  somos seres sociales y las redes forman parte de la cultural del hombre pero, gracias al crecimiento de Internet y de sus formas de comunicación han surgido los sitios de redes sociales virtuales como nuevas estructuras de comunicación. Aunque con una mayor frecuencia de vínculos débiles, estos nuevos espacios han propiciado posibilidades de colaboración y producción colectiva.

Por otra parte, existe también una tendencia a relacionarse a través de las redes virtuales con personas que ya forman parte de nuestra red de contactos, tanto en el social como en lo profesional, potenciando la formación de comunidades educativas de intereses comunes,  generándose así espacios muy ricos de intercambio y que perduran en el tiempo. Hay así un uso evidente que tiene que ver más con encontrarse y compartir novedades, eventos y emociones colectivas.
Otro aspecto interesante es notar que las redes sociales se sustentan en un criterio de popularidad y organizan el flujo de información de acuerdo al lugar que ocupan los mensajes de los usuarios y la cantidad de amigos o seguidores: es lo que define también la jerarquía.

De esta manera, las redes sociales tienen un propósito que requiere que el propio usuario defina y ejecute. Es decir, es el perfil de las personas, lo que escriben, lo que digan, la característica fundamental. Existe también un eufórico entusiasmo que rápidamente se diluye y se evidencia cuando un perfil deja de estar actualizado.  Las redes sociales tienen también rasgos que las convierten en espacios de conectividad, de comunicación inmediata, de socialización extensa y de gran visibilidad, que permiten una circulación horizontal de la información. 

En este contexto, ¿qué pasa con los límites entre lo público y lo privado? ¿Cuáles son las posibilidades y los límites de estos nuevos sitios de sociabilidad?

Sin dudas, en las redes sociales estos límites se desdibujan y y hoy es necesario trabajar sobre ello en la escuela. Muchos profesores han elegido Facebook Twitter para compartir contenidos y generar conversaciones sobre los temas de las clases. Así, no está mal que la escuela esté en Facebook, lo que no debería ocurrir es dejar pasar la oportunidad para trabajar ese "estar" de modo de reflexión crítica sobre el mundo en el que vivimos.  Facebook o Twitter han logrado convertirse en "extensiones del aula" que nos posibilita hablar de intercambios y aprendizajes más informales. Por lo tanto, las redes sociales pueden ser espacios propicios para motivar el aprendizaje y, a partir de aquí, pensar en cambios en la metodología y en los espacios dónde aprender, desde una visión de competencias claves para el futuro.

Ante estos nuevos escenarios de organización y comunicación, ¿cómo aprovechar entonces estos espacios de intercambio para potenciar la comunicación y el aprendizaje en la escuela? ¿Hasta qué punto es posible integrar estas redes y comunidades en la escuela a los mecanismos de socialización ya establecidos por sus integrantes?

Comparto esta excelente presentación de Carlos Magro que describe desde su génesis la situación de la escuela hoy, en tiempos de redes, y que ayuda a responder varios de mis interrogantes....

Como nos dice en su presentación, "Ser más digitales significa ser más sociales".






lunes, 21 de marzo de 2016

#RedesSociales en educación formal. Reflexiones - Parte I


Vivimos en redes sociales,  somos seres sociales y las redes forman parte de la cultural del hombre pero, gracias al crecimiento de Internet y de sus formas de comunicación han surgido los sitios de redes sociales virtuales como nuevas estructuras de comunicación.

Percibo que, aunque con una mayor frecuencia de vínculos débiles, estos nuevos espacios han propiciado posibilidades de colaboración y producción colectiva, integrando herramientas de comunicación como el chat, correo electrónico, foro, blog, propias en los entornos virtuales y que han sido adoptadas por varios docentes para incorporarlas a sus prácticas, y con muy buenos resultados en la mayoría de los casos.
Por otra parte, sabemos también que existe una tendencia a relacionarse a través de las redes virtuales con personas que ya forman parte de nuestra red de contactos, tanto en el social como en lo profesional, potenciando la formación de comunidades educativas de intereses comunes, y que han dinamizado la creación de nuevas experiencias educativas, generándose así espacios muy ricos de intercambio y que perduran en el tiempo.

Veo también a las redes sociales como espacios propicios para combinar el aprendizaje formal e informal. La información fluye de manera muy rápida y, sin dudas, la manera de estar al día es la interacción con nuestros iguales. Creo entonces que en educación la tendencia tendría que apuntar a la combinación de estos aprendizajes por parte de los docentes. 

Desde mi experiencia, la aplicación de iniciativas de formación apoyadas en TIC se ha potenciado en los últimos años, aunque todavía observo una brecha digital, no tanto de tipo generacional sino de aprendizaje: aún percibo que tanto profesores como estudiantes son usuarios de la Red, pero con propósitos diferentes en el uso. Creo entonces que aún falta consolidar un modelo educativo, de enseñanza y aprendizaje, que integre las TIC en los procesos de enseñanza y de aprendizaje:

 Las tabletas y los teléfonos inteligentes se han convertido en los dispositivos tecnológicos más utilizados en la actualidad, sin embargo, ¿qué pasa en las aulas con su incorporación?

Se han incrementado los proyectos colaborativos, siendo verdaderos motores de integración de las tecnologías en el aula, sin embargo, ¿qué está pasando en las aulas? Muchos docentes aún no están inmersos en este proceso y demandan recursos y herramientas digitales para trabajar en el aula, como también que los ayuden a diseñar entornos propicios para el aprendizaje de sus alumnos.

No cabe dudas que la web ha cambiado nuestra cultura hacia una cultura en la que impera la inmediatez. Esta posibilidad de obtener respuesta y resultados a solo unos clics, es una ventaja indudable para todos.  Obviar esta posibilidad en nuestras formas de enseñar sería no considerar una herramienta muy poderosa que tenemos al alcance.

Sin embargo, veo que todavía nos falta, como dice Dolors Reig, “dotar de un contexto a la información”, de manera de poder clasificar y seleccionar la información que realmente necesitamos. En este sentido, los sistemas de gestión de redes sociales -como por ejemplo, Scoop.it, Diigo, Delicious, entre los más utilizados- son hoy herramientas fundamentales para facilitarlo.

Pero también tenemos que ser conscientes que nuestros alumnos están creciendo en esta cultura de la inmediatez, en la que también habrá que enseñarles comportamientos y actitudes de paciencia para, básicamente, aprender a esforzarse para conseguir aquello que deseen.

Continuará....

lunes, 15 de febrero de 2016

#MOOC y el diseño instruccional en los cursos abiertos online


Durante estos últimos años, en particular desde su impacto máximo en 2012,  los MOOC han sido aclamados por muchos como una solución a la falta de acceso a la educación en los países en desarrollo, por proporcionar a un gran número de interesados, de cualquier parte del mundo, oportunidades para estudiar a través de Internet.

Acuerdo con varias posiciones de colegas que los MOOC representan una evolución de la educación a distancia. Así, un curso abierto masivo y en línea no surgió en el año 2011, sino que devienen de una evolución de las formas de enseñar y aprender mediadas por los actuales medios electrónicos y desarrollos de la tecnología, en particular producida en estas últimas dos décadas.

Sin embargo, la virtud más importante que han tenido los MOOC, es centrar su atención en la enseñanza virtual, en la docencia "centrada en el estudiante" y en ofrecer una formación que no proporciona en su mayoría la Universidad.

En la siguiente conversación con autoridades de la Universidad Virtual de Quilmes, Miguel Zapata se refiere a las posibilidades de los MOOC para la enseñanza futura y el diseño instruccional, clave para su desarrollo.



Así, los MOOC ofrecen la oportunidad de repensar acerca de los nuevos modelos de educación superior en línea y gratuita, en donde los cursos están abiertos a cualquier usuario de Internet.

Zapata analiza también el papel de los MOOC en la crisis de la educación universitaria, presentando claves para un diseño instruccional acorde a las teorías del aprendizaje y a la situación actual de la educación superior.
En este contexto, este tipo de cursos "deberían ofrecer oportunidades para la interacción entre el profesor y los alumnos y entre los propios alumnos, una opción de la cual carecen muchos MOOC", nos dicen Zapata.

Se refiere también a otras características que se deberían incluir en un diseño instruccional de un MOOC, tales como las analíticas de aprendizaje y la personalización,  que nos permiten conseguir una percepción más completa de cuáles son las preferencias y las representaciones que el individuo posee de la realidad y del mundo que lo rodea vinculadas a las distintas formas de aprender.

En consecuencia, con la tecnología se pueden crear espacios de aprendizaje (PLE) que propicien un aprendizaje en "la propia hábitat" de cada individuo. Así, la incorporación de tecnología facilita también al docente recursos de seguimiento y evaluación personalizado del aprendizaje. De esta manera, no es necesario llegar "al final del proceso" para una intervención formativa.

Sin embargo, varios expertos acuerdan en que uno de los principales problemas de los MOOC es la falta de capacidad para la colaboración de los alumnos a través de una interfaz centrada en los estudiantes.

En este contexto, los xMOOC han sido criticados por la adopción de un modelo de transmisión de conocimientos y de ofrecer una experiencia individualizada permitiendo a los estudiantes tomar rutas alternativas a través del material que ofrecen. Sin embargo, no proporcionan una experiencia de aprendizaje social o atención personal.

Por el contrario, los cMOOC ofrecen grandes oportunidades para las formas tradicionales de los enfoques de enseñanza y la pedagogía centrada en el alumno.

Sin embargo, en esta línea de pensamiento, Zapata se presenta algo crítico al referirse que los MOOC se quedaron en "otra forma", hay otras opciones de cursos abiertos y en línea. ¿Se terminaron entonces los MOOC conectivistas? ¿Se terminaron los cursos de escala?

Así, la tendencia sería ofrecer cursos personalizados y a "la carta", es decir, una evolución de los cMOOC a los PLE.
Por otra parte, la idea de "logro" comienza a ser relevante en el nuevo paradigma educativo de los curso abiertos en línea, en contraposición a los estándares de la educación industrial.

En esta evolución entonces, el aprendizaje colaborativo y la comunicación serían una parte esencial de los MOOC. Esperemos que en este 2016 puedan experimentarse estas tendencias en un mayor número de propuestas de cursos abiertos.

lunes, 14 de septiembre de 2015

III Jornadas de TIC e innovación en el aula - UNLP

Durante los días 7 y 8 de septiembre participamos en las 3° Jornadas de TIC e innovación en el aula "Enlaces entre Educación, Conocimiento Libre y Tecnologías Digitales"  en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).



Las jornadas se estructuraron en paneles, conferencias y mesas temáticas de trabajo, espacios en los que fue posible el intercambio y la reflexión en torno a los procesos relacionados con la formación pedagógica y tecnológica en diversos ámbitos institucionales.  Espacios también para reencuentros y también "desvirtualizaciones" de colegas y referentes del área de la tecnología educativa.

Dos conferencias de "lujo" para el cierre de ambas jornadas:

  • Lunes 7/09: La enseñanza Universitaria hoy. La Era de la Invención, a cargo de Mariana Maggio.
  • Martes 8/09: UNLP - Wikimedia, con Patricio Lorente, actual presidente  de la Fundación Wikimedia.


La interacción durante las jornadas también fue potente, nutrida e intensa a través de las redes sociales: comentarios, reflexiones, fotos, interrogantes, etc, que circularon a través de twitter y facebook permitieron expandir lo que transcurría en la UNLP.

En particular, la interacción resultó muy fluida en twitter, a través del hashtag #EaDUNLP y usuarios como @eadunlp , @mmercedesmar , .......

Aquí uno de los registro que reúne lo ocurrido:





A modo de conclusión, entiendo que la enseñanza en entornos virtuales se sustenta en la generación de contenidos, pues la calidad del material junto a la metodología participativa y planificada, la labor del profesor en las tutorías, las decisiones de gestión y las condiciones tecnológicas adecuadas, son las que permiten determinar la validez de una propuesta formativa en línea de calidad.

Finalmente, gracias al equipo de la Dirección de Educación a Distancia y Tecnologías de la UNLP, organizadores de estas jornadas, por la amabilidad en la atención y la calidad en la organización.

¡Hasta la próxima!



miércoles, 27 de mayo de 2015

Reflexiones: 1º Seminario MOOC en Universidad Virtual de Quilmes

El 11 de mayo de 2015 se desarrolló en la Universidad de Quilmes (organizado por la UVQ) el 1º Seminario MOOC: posibilidades y límites para la educación superior. 

El encuentro fue presencial pero con transmisión en simultáneo. Aquí la grabación:





Fue una gran alegría haber podido "desvirtualizar" a Miguel Zapata (@MiguelZapataRos) a quien sigo en las redes desde hace varios años, y un referente en investigación y temas vinculados a educación y tecnología en educación superior y universitaria.



El seminario contó con la presencia de dos excelentes profesionales: Miguel Zapata (España) y María Elena Chan (México), quienes abordaron en sus presentaciones una muy buena síntesis de la situación actual de la enseñanza superior, como también de  tecnologías emergentes en el ámbito de la formación en línea. Luego, se abrió un espacio de  intercambio donde se compartieron preguntas, comentarios y opiniones de participantes  presentes en el auditorio, como también vía chat, twitter y redes sociales. 

El hashtag del evento fue #1ºSeminarioMOOC  y aquí una recopilación de lo sucedido y las repercusiones posteriores: 




Dejo también la presentación digital que utilizó Miguel Zapata en su exposición, que muy gentilmente compartió en Slideshare:



Finalmente, luego de participar de esta actividad, me gustaría compartir algunas ideas y vivencias generales de mi experiencia en los cursos abiertos, masivos y en línea (MOOC): 

Debo decir que como estudiante participé de varios cursos MOOC durante 2013 y 2014, ofrecidos en diversas plataformas como ser: Coursera, MiriadaX, Moodle, Wordpress.

Luego de la experiencia transitada, como oferta de formación, los MOOC prometen una ampliación en el acceso gracias a su “gratuidad” y sobre todo, una característica importante que los diferencia es que el acceso a los MOOC no está condicionado al acceso a la institución. Considero entonces que estos dos motivos son claves a tener en cuenta por las universidades al momento de pensar en los MOOC como una propuesta didáctica a incorporar en las carreras de grado en las universidades de América Latina.

Por otra parte, este tipo de experiencias son ejercicios experimentales que ponen a prueba otras formas de aprender con el uso de la tecnología. Si bien de aquí se desprenden nuevos roles que el docente asume, el punto en cuestión creo que sigue siendo qué implica aprender con apoyo de tecnología en este momento del siglo XXI.
Además, creo importante mencionar que existen ciertas habilidades requeridas para la participación en cursos como los MOOC, tales como: alta autorregulación de parte del estudiante, habilidades de uso de la tecnología que exceden lo social, una alta motivación, y también no hay que dejar de mencionar el idioma, dado que la mayoría de los MOOC están en idioma inglés, por lo que resulta que nos enfrenta a la brecha del idioma.

En cuanto al desarrollo de MOOC locales, resulta importante analizar cuál es el sentido de producir y cuál puede ser el camino razonable para cada institución. Para algunos puede ser solo una exposición (parcial) de su oferta formativa, con la intención que el alumno potencial experimente el estilo de trabajo de la institución antes de inscribirse. Para otras, puede ser parte de su portafolio de responsabilidad social, o también una alternativa para resolver problemas de nivelación específicos de sus poblaciones de estudiantes.
Acuerdo con Miguel Zapata en que los MOOC seguramente serán un producto híbrido con varias opciones metodológicas, que oscilarán entre los xMOOC puros, a una individualización basada en el perfil del estudiante y en la analítica que se haga en cada caso. Por otra parte, la división entre xMOOC y cMOOC ya no parece responder a la realidad de la evolución y de los efectos que los MOOC están causando.

En cuanto a las plataformas MOOC, en general, creo que refuerzan una lógica educativa cercana a la clase magistral convencional, en donde el aprendiz escucha al experto y luego contesta preguntas similares a lo expuesto. En este aspecto podemos preguntarnos si con los MOOC se trata de buscar nuevas metodologías de enseñanza o nuevas metodologías de aprendizaje. Aún así, creo que resulta prematuro hablar de un eventual reemplazo de una propuesta educativa digital por otra en abierto. Quizás sirvan para comenzar a debatir cuestiones de fondo como ser ¿por qué tenemos las metodologías que tenemos? ¿Cuáles conviene conservar y cuáles necesitan actualizarse? ¿Qué significa ejercer la docencia en los cursos en los que puede haber cientos de miles de estudiantes matriculados? 

El rol del profesor continúa siendo fundamental, a pesar de tender a minimizar la función del docente a causa de delegar su función a procesos automatizados o a la enseñanza entre iguales. Creo que sí existen otras funciones que pueden encontrarse más desagregadas como el de diseñador, mentor, facilitador, socializador, pero que son todas necesarias e importantes para generar una experiencia de aprendizaje de calidad y con presencia del docente. El proceso de aprendizaje implica tener en cuenta a aquellos que apoyan el proceso, por lo que la presencia del docente sigue siendo valorada en los MOOC, aunque los roles están en un proceso de redefinición. 
También es verdad que los docentes en línea deben asumir una evolución en su rol, haciendo emerger quizás nuevas pedagogías que respondan más y mejor a las exigencias de los nuevos escenarios. Para ello, el desarrollo profesional de los docentes universitarios será una exigencia en los próximos años.

En cuanto a la calidad, cuando estamos frente a un entorno tecnológico con información abundante que proviene de fuentes de todo tipo, en donde el estudiante puede operar en escala global sin la necesidad de un título profesional, es indispensable preguntarse qué es calidad educativa y cuál es el papel de las organizaciones tradicionales, tanto universidades como organismos regulatorios. Estos cambios y discusiones no creo que puedan resolverse en el corto ni mediano plazo.
Ahora, me parece equivocado presumir que el simple acceso a cursos de determinada calidad equivale a una experiencia completa de formación en educación superior. Además, no basta con asegurar o evaluar el éxito de un MOOC por la multitud social que acumula, es decir, no hay que confundir masivo con éxito en un MOOC.
En cuanto a la acreditación, es un tema que continúa en discusión, y continuará dado que el efecto “titulitis” está muy instaurado en Argentina y América Latina.

Estas son algunas líneas e ideas para continuar pensando y profundizando, que me ha motivado este excelente encuentro...
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sábado, 4 de abril de 2015

Los entornos digitales de aprendizajes: ¿hacia un modelo formativo en red?


Las tecnologías han mostrado a través de los siglos cómo las comunidades han resuelto sus problemas cotidianos y han convivido con el mundo, tanto natural como social. Las sociedades han dotado a la tecnología de valores simbólicos relacionados con sus creencias, manejo de espacios de poder, adhesión a ciertas ideologías, transmisión de ideas. Por otra parte, ha tenido siempre un impacto fundamental en la vida cotidiana, de forma tal de modificar las redes de convivencia, comunicación y conocimiento.

En el siguiente video, Manuel Area nos invita a repasar los rasgos característicos de un entorno digital: la comunicación, la interacción, el formato multimedia....

Pero para que un entorno online pueda pensarse de aprendizaje, deben poder dar cuenta de un diálogo didáctico mediado con un fuerte componente social, pedagógico, y por diferentes soportes tecnológicos entre el docente y el estudiante que, ubicado en espacio diferente al de aquél, aprende de forma independiente y también colaborativa.
Así, García Aretio se refiere a diálogos simulados (consigo mismo y con los materiales de estudio) o reales (con otros); sincrónicos (en directo) o asincrónicos (en diferido); unidireccionales (docente-alumno) o multidireccionales (docente-alumno-alumno).



Si pensamos en un entorno digital de aprendizaje, podemos destacar cuatro componentes esenciales: docencia (institución), aprendizaje (estudiantes), materiales (contenidos) y comunicación (canales y vías). Y entre estos componentes ubicamos el diálogo con un calificativo didáctico.

Podemos decir entonces que el rasgo más destacado que puede diferenciar a la educación presencial, de una instancia no presencial o "a distancia" es su característica de comunicación mediada entre docentes y alumnos. Un diálogo en el que el “rol del tutor” es un elemento sustancial; es el que posibilita establecer este diálogo entre el que enseña y el que aprende.

Además de una metodología planificada y participativa, la enseñanza en los entornos virtuales requiere de la generación de contenidos y la labor del docente en las tutorías para garantizar buenos resultados de formación en una instancia no presencial. Es importante resaltar que para el docente, si bien es un objetivo indispensable la planificación y el diseño en la enseñanza tradicional, lo es aún más en los entornos digitales, donde la mayoría de las variables deben estar mucho más controladas.
En la actualidad, cada vez toman más relevancia tipos de entornos menos estructurados, que van más allá de la inclusión de aulas virtuales en plataformas cerradas o LMS. Así, las tendencias actuales están basadas en nuevos modelos que también pueden ser válidos en educación, tales como son los entornos personales de aprendizaje, las comunidades de prácticas que propician el aprendizaje colaborativo, el aprendizaje móvil, hasta llegar a los cursos abiertos y masivos, los llamados MOOC, por sus siglas en inglés, y que adquirieron un lugar destacado en el debate y en la investigación en el ámbito educativo de nivel superior a partir del año 2012.
En este contexto, la educación mediada por tecnología se convierte en un campo propio a partir de la posibilidad de publicar en la red, y aquí, “la actividad del tutor busca un delicado equilibrio para constituirse en el soporte nodal de una propuesta diseñada sobre supuestos constructivistas, a través de intervenciones oportunas y ajustadas, que no alcancen a desplazar la participación de los alumnos...”  (Schwartzman, 2014: 118).
Actualmente, Internet configura un entorno de acción y representación del aprendizaje que implica acceder a una forma de organización del conocimiento y comunicación pensada en red. En este escenario, la modalidad a distancia utiliza “la red” como medio tecnológico para la distribución de la información, como así también posibilita la comunicación entre alumnos y profesores a través de diferentes herramientas tanto sincrónicas como asincrónicas, como parte de la acción de aprender.
Complementando a lo que nos trae Area en su presentación, Cabero (2006) se refiere a las características más significativas cuando hablamos de la red como entorno que abre el aula, y destaca:
  • Aprendizaje flexible y muy apoyado en tutorías.
  • Utilización de diferentes herramientas de comunicación (foros, comunidades y redes de aprendizaje, blogs, mensajería instantánea).
  • Combinación de diferentes materiales (multimediales, hipertextuales, visuales, etc.).
Sin embargo, y desde el ámbito educativo formal, es poca la experiencia en propuestas diseñadas para trabajar en entornos abiertos, como los que se conforman en la red.
En este sentido, se hace necesario repensar la formación virtual desde otras concepciones sociales de interacción y de acceso a la información.
Si lo que genera verdadero aprendizaje es la "experiencia" que alumno pueda tener en el entorno virtual, aprendiendo desde la propia práctica, es necesario pensar propuestas formativas que enriquezcan las oportunidades de aprendizaje en red.

No es tarea sencilla, pero vale la pena comenzar a transitar el recorrido....
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Referencias:

1) Cabero Almenara (2006). Bases pedagógicas del e-learning. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento. Vol. 3 Nro. 1. UOC. Disponible en: http://www.uoc.edu/rusc/3/1/dt/esp/cabero.pdf .
2) García Aretio, L. (2011). Perspectivas teóricas de la educación a distancia y virtual. Revista española de pedagogía, n° 249, pp. 255-271.
3) Schwartzman, G. Tarasow, F, Trech, M (comp) (2014). De la educación a distancia a la educación en línea. Homo Sapiens Ediciones,  Flacso.