"A medida que la Inteligencia Artificial (IA) se introduce rápidamente en las aulas, corremos el riesgo de confundir las respuestas rápidas y fáciles con el verdadero aprendizaje", afirma la emprendedora de educación con IA Priya Lakhani en reciente charla TED
Desde el año pasado, y en particular a partir del impacto que tuvo la difusión de una investigación del MIT , en la que se concluía que el chatGPT podría estar debilitando las habilidades de pensamiento crítico, existe en el ámbito de la educación, interrogantes acerca del impacto de la IA en los objetivos, los métodos, los contenidos de enseñanza, como también qué transformaciones debería experimentar la educación pero qué principios no debería cambiar.
En el libro Artificial, del año 2023, sus autores ya nos traían el concepto de sedentarismo cognitivo, en referencia a la incorporación de herramientas - básicamente digitales- que hemos hecho durante estos años durante estos años para facilitarnos nuestras vidas. Sin embargo, en algunos casos nos han hecho perder algunas habilidades, como por ejemplo la memoria, que es un pilar sustancial para la cognición y el desarrollo del pensamiento: “sin memoria no hay pensamiento ni inteligencia”.
En el video, Priya nos refuerza que la idea que el aprendizaje duradero no proviene de atajos, requiere de un esfuerzo cognitivo, de una lucha productiva, que es el esfuerzo mental que fomenta la comprensión.
Las experiencias y prácticas de uso que estamos registrando en las instituciones educativas, evidencian un mayor uso de parte de los estudiantes para “hacer todo el trabajo por ellos”. No utilizan la IA para ayudarlos a aprender, sino que utilizan la IA para “evitar” el aprendizaje.
El riesgo real, según la experta, es la ilusión de competencia. Cuando leemos un texto fluido generado por un chat de IA, creemos que aprendimos, pero la realidad es que nuestro cerebro no ha hecho el trabajo cognitivo necesario para aprender: confundimos la fluidez con el aprendizaje.
Para un aprendizaje duradero, Lakhani propone 4 (cuatro) técnicas basadas en las ciencias del aprendizaje, y que requieren de un esfuerzo cognitivo:
Recuperación (Retrieval): no basta con leer; hay que esforzarse por recordar la información de la memoria.
Espaciamiento (Spacing): distribuir el estudio en el tiempo para reforzar las conexiones neuronales.
Generación (Generation): intentar responder o crear la solución por uno mismo antes de ver la respuesta correcta.
Reflexión (Reflection): analizar cómo estamos aprendiendo y qué brechas nos faltan por cubrir.
Entonces, ¿cuál es el rol de la IA: ¿socio o sustituto?
Lakhani, como Sigman y Bilinkis (autores de Artificial), como tantos otros, entre los que me incluyo, no están en contra del uso de la IA. La IA identifica patrones a partir de datos complejos, y es algo que lo puede hacer mucho mejor que nosotros. Además, una IA bien diseñada puede resultar el mejor socio o copiloto: “Que una máquina pueda realizar una función no significa que tengamos que abandonarla”. En este sentido, la IA no nos va a reemplazar, nos amplifica, nos multiplica.
Una IA educativa nos potenciaría pero no dando la respuesta directamente, sino:
- Induciendo al estudiante a generar una respuesta en lugar de rebelarse.
- Prediciendo cuándo un estudiante está a punto de olvidar algo y recordárselo en el momento justo, ser un verdadero copiloto para el aprendizaje.
- Contribuyendo en la reducción de la carga administrativa de los docentes para enfocarse en la enseñanza.
El esfuerzo, es la clave
El conocimiento humano trasciende la mera acumulación de datos e información, si dejamos que la IA sustituya las facultades del pensamiento y las capacidades de abstracción e imaginación, estaremos en serios problemas
