lunes, 20 de julio de 2020

Escenarios #posCOVID19 ¿nos encaminamos a un cambio en la pedagogía?

El pasado jueves 16 de julio participé de la conferencia ofrecida por Nicholas Burbules sobre los escenarios posibles para "una nueva" escuela luego de la Pandemia.
Esta actividad fue organizado por Learning Team Innovación educativa.

Burbules remarcó que es necesario pensar la incorporación de tecnología como una oportunidad para repensar nuestras estrategias de enseñanza, a la que acuerdo, por lo que es necesario comenzar a pensar desde ahora esta "nueva normalidad" en la escolarización en el corto plazo.

Recordemos que Burbules es quien ha desarrollo el concepto de aprendizaje ubicuo, como desafío que vincula los aprendizajes que suceden en la escuela y los aprendizajes que se ponen en juego en otros ámbitos, que llamamos informales, como ser Internet, el entorno familiar, los medios de comunicación, etc. 
  • Aprendizaje ubicuo
En este sentido, uno de los escenarios que nos trajo Burbules fue justamente el que resulta de combinar el aprendizaje formal con el informal. Durante estos tiempos sin dudas hemos experimentado esta combinación, en donde los tiempos y espacios escolares se han desdibujado, y donde se han amplificado los espacios de intercambio y colaboración. Hay que poner en valor este escenario para poder facilitar estas interconexiones potentes para incorporar en las prácticas.
  • Modalidad híbrida
Es muy probable anticipar un escenario híbrido que contemple la metodología de aula invertida, en el sentido de tomar lo mejor de lo presencial y lo mejor de la tecnología. En esta línea, complemento con el concepto de "ensamble" que nos trae Mariana Maggio, para caracterizar esta "nueva hibridación" que nos trae formas contextualizadas y más artesanales de combinación. Para ello, es necesario pensar en el rediseño de los espacios de aprendizaje, basado en la comunicación y el abordaje de preguntas, que fomente la resolución de retos de situaciones cercanas a la realidad.

  • Rol docente
"La formación docente tiene que ser similar a la escuela que queremos". En este sentido, el docente tiene que dejar de ser "la fuente suprema de autoridad en el aula", y comenzar esta transformación que lo lleve a aprehender a que no es posible mantener el control de todo. Para todo esto, también es necesario modificar la manera de enseñar a los docentes en la formación inicial y continua.
  • Brecha digital 
Las tecnologías ofrecen muchas oportunidades y posibilidades al momento de pensar la brecha digital, sin embargo, la noción de acceso es algo más complejo. Si bien el acceso "técnico" es condición necesaria, no es suficiente. Es decir, la cantidad de acceso no es lo mismo que la calidad que se tenga; y para ello es clave pensar el para qué voy a incorporar la tecnología, pensando más en las formas (diseño didáctico) que en los contenidos (currículum).

Aquí dejo el video del encuentro: 

viernes, 10 de julio de 2020

Diseño de experiencias de aprendizaje en tiempos de #COVID19

En estos últimos 3 meses ha quedado aún más evidente que vivimos en un mundo de cambios permanentes.  Llegando al final de la primera parte del ciclo escolar en el hemisferio sur, y un balance a priori nos llega a concluir que hemos podido integrar lo digital a nuestras prácticas cotidianas, claro, teniendo en cuenta la gama de todos los matices.

Más allá de todo lo que ha significado y representando -y continúa- esta "inmersión digital", es también un buen momento para reflexionar sobre nuestras prácticas docente y poner en marcha nuevas estrategias acordes a las "nuevas realidades" que nos esperan.

Así, las tecnologías no solo son "nuestras aliadas", sino que se han vuelto las herramientas necesarias e imprescindibles para trabajar y poder hacer real la continuidad pedagógica. Pero.... ¿qué significado adquiere en este contexto particular que nos toca transitar ser “digitalmente competente”?

Mucho se ha escrito sobre la competencia digital del profesorado, pero me parece relevante destacar que la “digitalización del docente” no pasa únicamente por adaptarse al software educativo, sino que implica generar una identidad digital en una cultura global y digital, que consiste en una transformación en habilidades personales, con profundos cambios en la gestión profesional pero también en las funciones en el aula.

Aquí dejo una construcción colaborativa "en vivo" en el marco de un curso de capacitación docente:


Un estudiante aprende mejor si es posible articular conceptos, habilidades, valores, para dar respuesta a situaciones reales pero...  ¿por dónde empezar? Qué es primero, ¿la herramienta o la estrategia?

Sabemos también que la vinculación entre las formas de aprender y el uso de herramientas digitales no es automática: requiere fundamentalmente de intención, diseño e implementación. 

En este sentido, comparto la distinción entre actividad, artefacto y herramienta, que nos permite situar la relación entre lo pedagógico y lo tecnológico dentro de un proyecto: lo tecnológico, entre otras cosas, refuerza la motivación, potencia la competencia digital y promueve las alfabetizaciones múltiples de nuestro alumnado pero, en todo caso, lo educativo debe primar siempre sobre lo tecnológico. Esta secuencia se puede ver muy bien detallada y ejemplificada en el documento Artefactos Digitales (versión 2020) elaborado por el grupo Conecta13.

Cabe hacer un alto para definir qué es un artefacto digital, según esta distinción:

"Un artefacto digital es un producto generado por medio de dispositivos electrónicos dentro del marco de un proyecto de aprendizaje, sea por el docente o por los estudiantes, es decir, es el resultado de una actividad de aprendizaje que, para su producción, es necesario el uso de alguna herramienta tecnológica". Además, el uso de artefactos debe favorecer oportunidades de retroalimentación durante el proceso de aprendizaje, además de favorecer oportunidades para aplicar conocimientos en diversos contextos.
En el documento es posible acceder a un conjunto de artefactos digitales (blog, podcast, línea de tiempo, video, infografía, geolocalización, mapa mental...) para diseñar actividades de aprendizaje.

En primer lugar, se describe brevemente el artefacto digital, luego se analiza qué tipo de actividades se pueden generar con ese artefacto y, finalmente, se muestran las herramientas que nos permiten crear el artefacto, así como ejemplos y proyectos en los que se hayan utilizado.


Imagen extraída del post  https://e-aprendizaje.es/2020/05/24/artefactos-digitales-y-diseno-de-retos-de-aprendizaje-en-directoinap/

En este sentido, definir qué actividad queremos realizar es el paso previo a elegir el artefacto y la herramienta que necesitamos. Sin dudas este nuevo escenario requiere de nuevos aprendizajes y capacidad para asumir cierta autonomía que nos permita identificar tanto nuestras necesidades como nuestras oportunidades de aprendizaje.
Recomiendo la lectura atenta de la guía, es un insumo muy potente para empezar a planificar el próximo cuatrimestre.

domingo, 14 de junio de 2020

#COVID19: Tiempos también de recalcular nuestro Entorno de aprendizaje

Antes del COVID-19, mucho se leía acerca que el aprendizaje sucede más allá de los espacios formales y escolares: aprender en la Red resulta una actividad tan relevante como aprender en otros contextos y, por tanto, también es posible establecer conexiones para conversar, intercambiar información y construir conocimiento.
Para la tarea docente la Red resulta también una gran fuente de desarrollo profesional: reside en la capacidad de aprender, tanto de fuentes científicas como de la interacción con otros colegas que no necesariamente residen en la misma institución escolar. Nuevos modos de aprender, implican nuevos modos de enseñar, por ello, la gestión y el desarrollo del Entorno Personal de Aprendizaje (PLE)  puede ser respuesta al reto de los nuevos aprendizajes.
En 2012 tomé mi primer contacto con el concepto de PLE, a través de Linda Castañeda y Jordi Adell. Luego, en el 2014, hice un curso MOOC ofrecido por el INTEF (España) sobre PLE con la autoría de David Alvarez. Y allí tuve mi experiencia concreta, desde el hacer. Porque el PLE se tiene que experimentar y, en estos tiempos de "docencia de emergencia mediada por tecnología" tomó mayor relevancia. Para definir el concepto de PLE, aquí comparto 2 definiciones:  
Un PLE es la combinación híbrida de dispositivos, aplicaciones, servicios y redes personales que empleamos para adquirir de forma autónoma nuevas competencias para la resolución de problemas” (David Alvarez).
“Un PLE es el conjunto de herramientas, servicios y conexiones que empleamos para alcanzar diversas metas vinculadas a la adquisición de forma autónoma de nuevas competencias” (Linda Castañeda y Jordi Adell).
Podemos decir que todos siempre tuvimos un PLE: en nuestra familia, en la escuela, alguna academia para aprender idioma, deporte,...., sin embargo, el concepto de PLE toma fuerza hace algo más de 10 años con la “explosión” de la web 2.0 y los servicios de redes sociales para buscar y organizar  información, generar nuevo contenido, pedir ayuda, participar de grupos y redes de conocimiento.  Sin dudas estar en redes sociales exige un aprendizaje continuo y una mentalidad abierta al cambio, nuevos códigos en las comunicaciones y una actualización en la cultura y alfabetización digital que desde mediados de marzo se puede percibir en escala ascendente.

Los PLE utilizan los medios sociales y la tecnología para conectar, comunicar, colaborar y crear con otros profesionales en cualquier lugar y en cualquier momento. Pero el punto clave del concepto de PLE es la idea de entorno, contexto, lugar, que nos facilita y permite aprender con otros. Hoy, este entorno o lugar  es 100% digital.
¿Cómo potenciarlo? Hoy más que nunca tenemos que ser muy creativos pero sobre todo aprovechar para aprehender (con H)  a gestionar la información y desarrollar la comunicación digital, para pensar en un aprendizaje continuo. 


Del resultado de investigaciones actuales, el concepto de PLE está en la base de los enfoques pedagógicos emergentes. Así, en el artículo Impacto del concepto PLE en la literatura sobre educación: la última década, en la revista RIED (2019), Castañeda y otros presentan 3 enfoques temáticos de PLE:
  • Prácticas pedagógicas.
  • Aprendizaje autorregulado.
  • Desarrollo profesional docente. 

De los 3 enfoques, me gustaría centrarme en el PLE como “Desarrollo profesional docente”. Así, rescato el concepto de PLE como nuevo paradigma de ORGANIZACIÓN del aprendizaje, una organización que hace un uso intencional de los procesos de aprendizaje a nivel individual, grupal y del sistema. Quedó en claro que tenemos que declararnos “aprendizajes permanentes”. Si había alguna duda sobre esto, el COVID-19 nos lo demostró. Todos estamos aprendiendo de manera “expres” a enseñar en un contexto de virtualidad completa.


Las tecnologías han tomado un lugar relevante y necesario para crear, gestionar, enriquecer, ampliar y adaptar nuestro entorno de aprendizaje, a modo de síntesis, comparto 10 ideas centrales:

#1- Es momento de “romper” estructuras tradicionales y necesitamos ubicar al estudiante en el centro del aprendizaje. Para ello, es importante “tomar” las redes y entornos digitales donde ellos están según los niveles educativos) y resignificarlos. 

#2- Aprovechar las posibilidades de los PLE para borrar los límites entre el aprendizaje formal e informal.

#3- PLE como realidad mixta entre lo tecnológico y lo pedagógico (poder internalizar el concepto como una hibridación).

#4- Aprender y enseñar hoy: la red y se amplifica/ modifica nuestro PLE.

#5- Personalizado no es lo mismo que Individualizado. El potencial es aprender en comunidad.

#6- Un nicho para seguir desarrollando el potencial analítico del PLE que busquen entender la realidad que da cabida a los PLE desde propuestas metodológicas ambiciosas.

#7- Pensar en red tiene que ver con la posibilidad de pensar los medios que utilizamos, las herramientas que proponemos y hacerlo con un espíritu crítico.

#8- El potencial del PLE para desarrollar con perspectivas más holísticas en la enseñanza y el aprendizaje (andamiaje profundo).

#9- El PLE, ¿lo utilizamos para aprender o para trabajar?

#10- La parte más importante de un PLE son las personas con las que interactuamos y nos comunicamos habitualmente (hoy en totalidad de manera virtual) y, por tanto, las herramientas que nos facilitan buscar, encontrar y “conectar” con dichas personas.