domingo, 25 de agosto de 2024

Marco de capacidades digitales de Educación Superior para pensar la IA

HolonIQ ha desarrollado el Higher education digital capability framework (HEDC), promovido por el Banco Interamericano de Desarrollo. Este modelo se centra en las capacidades digitales necesarias para la educación superior en la era digital. Incluye aspectos como la infraestructura tecnológica, la competencia digital del personal docente, la adaptabilidad curricular, la evaluación del aprendizaje digital y la colaboración entre instituciones. Elaborado por investigadores, académicos y con aportes de líderes en educación a nivel mundial, el Marco HEDC ofrece una vista global para que las instituciones identifiquen y midan sus capacidades digitales a lo largo del ciclo de vida del estudiante de nivel superior. 

En este marco, se propone un amplio conjunto de capacidades digitales que respaldan la vida, la comunidad y el bienestar del alumno, así como los procesos de aprendizaje, el progreso académico y la evaluación. 

         

                                             https://www.digitalcapability.org/

Las instituciones utilizaron el marco de 16 puntos de diferentes maneras para articular, compartir y exhibir modelos actuales y emergentes en el aprendizaje digital, y para identificar áreas de enfoque y desarrollo estratégicos.

El Marco de Capacidades Digitales de Educación Superior (HEDC) abarca las capacidades actuales, como la contratación, el diseño del plan de estudios, la evaluación y la planificación profesional, pero también mira hacia el futuro y las capacidades emergentes para un aprendizaje digital exitoso. Son interesantes las 4 dimensiones para pensar cómo empezar a abordar para la incorporación de la Inteligencia Artificial y la Inteligencia Artificial Generativa: 

  • Demanda y descubrimiento
  • Diseño de aprendizaje
  • Experiencia del aprendizaje
  • Trabajo y aprendizaje permanente 


El escenario hoy invita a las universidades a una adaptación cambiante proporcionando programas de formación para el docentes y personal en general integrando las tecnologías de IA en diversos aspectos del sistema educativo.

Estudios ya dan cuenta del potencial transformador de la IA y la IA generativa en la educación superior, con la capacidad de personalizar las experiencias de aprendizaje, crear contenido generado por IA y facilitar las tareas administrativas. 

Esta transformación requerirá que las universidades adopten nuevos métodos de enseñanza y capaciten al personal para integrar de manera efectiva las tecnologías de IA en su trabajo.

Tomar un marco de referencia como el  HEDC en estas 4 dimensiones,  podría ser un eje vertebrador el desarrollo de competencias en IA en planes de estudio, infraestructura de IA, vinculación universidad e industria y mundo del trabajo, capacitación del profesorado y personal, directrices y mejores prácticas para el uso ético que garantice la privacidad de datos, en particular provenientes de los LMS.

A medida que las funcionalidades de la IA para la educación siguen desarrollándose, hay que aprender a vivir en convivencia con la IA como recurso para potenciar y optimizar la tarea humana.

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Fuente: Gimpel, H., Gutheil, N., Mayer, V., Bandtel, M., Büttgen, M., Decker, S. y Urbach, N. (2024). (Generativo) Competencias de IA para graduados preparados para el futuro: inspiración para las instituciones de educación superior. Hohenheim Discussion Papers in Business, Economics and Social Sciences. https://lnkd.in/e4PmXkcQ


domingo, 4 de agosto de 2024

¿Sobreviremos sin la ayuda de la IA?

En las últimas décadas, la Inteligencia Artificial (IA) se ha desarrollado para estar presente en nuestras vidas cotidianas, hasta el punto que la humanidad no se ha enfrentado a retos tan relevantes, y donde la tecnología ha sido tan decisiva para nuestros valores humanos. 

Como señala la científica española Nuria Oliver "No vamos a poder sobrevivir como especie sin la ayuda de la Inteligencia Artificial". 

Hoy en día nos encontramos frente a una inteligencia artificial específica (o IA débil), y que es capaz de hacer muy bien –en muchos casos mejor que un humano– una tarea o conjunto de tareas previamente acotadas y solamente esas tareas. Este tipo de IA es con la que estamos conviviendo en la actualidad, y puede transformar profundamente nuestra sociedad.  

Conforme estos sistemas evolucionan y aumenta el uso de los datos, resulta muy importante comprender mejor su impacto en el mundo que nos rodea, especialmente en el campo de la educación y la formación. Para ello, es necesario integrar la IA de forma ética y responsable en instituciones educativas. Si bien no hay un único camino, una posibilidad es considerar las siguientes 3 dimensiones: enseñar para la IA, enseñar sobre IA, enseñar con IA (informe Use Scenarios & Practical Examples of AI Use in Education)

  • Enseñar para la IA, lo que conlleva el desarrollo y adquisición de habilidades y competencias relevantes para los desafíos y oportunidades que la IA trae consigo. Por ejemplo: comprender los sesgos en los datos, utilizar el pensamiento computacional para resolver problemas o reflexionar críticamente sobre la protección de datos.
  • Enseñar sobre IA, se trata de un enfoque más técnico que se manifiesta al comprender y aplicar conocimientos relacionados con esta disciplina para utilizarla eficazmente y contribuir al desarrollo de nuevas herramientas y tecnologías en este campo. Por ejemplo: programar una solución simple basada en IA para entender cómo funciona.
  • Enseñar con la IA, lo cual implica la integración de la IA en el entorno educativo para potenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ejemplo: utilizar herramientas de personalización, de gestión o de generación de recursos y contenidos.

La necesidad de promover “competencias previas” abarca habilidades que van más allá de las técnicas vinculadas con IA, incluyendo la alfabetización básica, aritmética elemental, competencias digitales y de codificación, así como habilidades sociales y éticas. 

Por otra parte, la UNESCO (2021), propone una visión integral y reflexiva sobre la integración de la IA en la educación, reconociendo tanto los avances recientes como las limitaciones actuales. Sugiere entonces una estrategia basada en 4 categorías emergentes de aplicaciones de IA centradas en: 

  1. gestión e impartición de la educación, 
  2. aprendizaje y evaluación, 
  3. empoderamiento de los docentes y mejora de la enseñanza,  
  4. aprendizaje a lo largo de la vida
En este sentido, los distintos actores educativos deben contar con un conocimiento básico de la IA y el uso de datos para poder interactuar de manera positiva, crítica y ética con esta tecnología, y utilizarla adecuadamente aprovechado el potencial que ofrece.

La introducción de la IA en la enseñanza plantea diversos desafíos. Algunos de estos desafíos incluyen brechas digitales y desigualdades en el acceso: a pesar de los esfuerzos para promover la adquisición de competencias previas en IA, la disparidad en el acceso a la tecnología digital sigue siendo un problema. 

En cuanto a la enseñanza de la ética de la IA, es crucial equilibrar la formación técnica con aspectos éticos y humanísticos para evitar un enfoque desproporcionado en habilidades técnicas. El siguiente decálogo es una buena guía para tener en cuenta para la incorporación de la IA: 

La implementación efectiva de la IA en la educación requiere un enfoque integral que fomente tanto habilidades técnicas como una comprensión profunda de las implicaciones éticas. Abordar estos desafíos implica un compromiso continuo con la equidad, la adaptabilidad y la conciencia ética en todos los niveles educativos Por ello, es importante que el profesorado y el personal directivo de las instituciones educativas conozcan las oportunidades y los retos de utilizar sistemas de IA y el modo en que pueden mejorar las prácticas de enseñanza, aprendizaje y evaluación. 

Esto conducirá al desarrollo de nuevas cibercapacidades  (tomando como base el Marco Europeo de Competencias Digitales para Educadores (DigCompEdu)) y las competencias emergentes para el uso ético de la IA y los datos, vinculadas con: 
  • utilizar tecnologías digitales para la comunicación, colaboración y desarrollo profesional,  
  • crear y compartir recursos digitales,
  • gestionar tecnologías para la enseñanza y el aprendizaje,
  • utilizar tecnologías y estrategias de evaluación,
  • utliizar tecnologías digitales para la personalización y participación de los estudiantes.

Para finalizar, y sin perder de vista la pregunta inicial, no tenemos que olvidar que los humanos podemos decidir dirigir y controlar la IA en una gran cantidad de procesos si se toman las decisiones correctas. Esta rama de la IA se conoce como Human in the Loop (Humano en el circuito) y es una metodología que vale la pena profundizar. 

viernes, 21 de junio de 2024

Inteligencia vs Inteligencia Artificial ¿tiene sentido esta división?

Partiendo de una visión sistémica de la Inteligencia Artificial (IA), su desarrollo afectará a ámbitos diversos de la educación, y desde un enfoque multidisciplinario en investigación, docencia, gestión, relación con la sociedad y otros campos del conocimiento representativos de las humanidades y las ciencias sociales. En 2019, el Consenso de Beijing, en su documento sobre IA y educación de la UNESCO, enfatizó la característica interdisciplinar de la IA como aspecto clave a tener en cuenta para quienes toman decisiones y formulan e implementan políticas públicas. Pero también la relación compleja que representa pensar la IA en la educación por las múltiples aristas que abarca: políticas educativas, uso en la gestión, apoyo a la docencia y a la evaluación del aprendizaje, competencias para la vida y el trabajo, nuevas oportunidades de aprendizaje permanente, y todo ello sin descuidar los aspectos de uso ético, transparente, equitativo e inclusivo.

Conectando esta visión con una reciente publicación de Faraón Llorens, es posible agregar dos dimensiones o características a la IA en el ámbito educativo: la humanización de la respuesta y su necesidad de supervisión humana

El primer aspecto, hace que sea casi imposible discernir si una tarea ha sido efectuada por la IA o por un humano puesto que ésta tiene capacidad creativa y naturalidad en el lenguaje.  El segundo aspecto tiene que ver con las incoherencias de las respuestas.

Llorens resalta la importancia de “tener en cuenta que la IA no puede reemplazar completamente al profesorado humano, ya que la enseñanza y el aprendizaje son actividades complejas que requieren la interacción humana y el pensamiento crítico”.

Cabe también la siguiente conclusión: Si un robot puede hacerlo, no era una tarea específicamente humana.

En este sentido, el planteo que considera positivamente el potencial de la IA es que el rol docente podría alejarse de la presentación y gestión de contenidos y centrarse en el desarrollo de habilidades complejas que son propias de la condición humana, y que la tecnología no puede hacer.

Entonces, cabe una segunda conclusión: Si queremos desarrollar inteligencia artificial debemos entender la inteligencia natural y conocer cómo funciona. En palabras de Turkle, “redefinir lo que es humano en base a lo que la tecnología no puede hacer (..)  Toda tecnología plantea un desafío para nuestros valores humanos, y eso es bueno porque hace que reafirmemos cuáles son”

Y en esta línea, se hace necesario revalorizar la ternura y el sentido del humor como "dos tecnologías" esenciales que tenemos que llevar al aula.

En las últimas décadas, la IA se ha desarrollado para estar presente en nuestras vidas cotidianas. Siguiendo las ideas de Turkle, las máquinas están programadas para participar en conversaciones como si entendieran de qué hablan hasta el punto de que algunos se han preguntado: ¿hasta dónde puede llegar esto y qué ocurrirá entonces? 

De esta manera, no se trata de decidir si IA sí o IA no. La opción de no IA ni es viable ni es conveniente. 

Siguiendo la propuesta de Llorens, el aumento de inteligencia que representaría que tanto la inteligencia natural como la artificial se pusieran a colaborar y se complementaran, sería la opción más inteligente.

En las universidades debemos formar universitarios que, junto a una inteligencia natural bien ejercitada, sepan sacar partido a la inteligencia artificial en su vida profesional (y personal).

Retomando el carácter interdisciplinar de la IA, se puede enseñar inteligencia artificial en las materias curriculares de otras disciplinas desde un enfoque transversal y adoptando un enfoque global, práctico y activo en el que el trabajo basado en proyectos y contextualizado desempeñe un papel muy importante.

Abordar una IA que converse, cree y potencie la enseñanza y el aprendizaje. 

Como dice Cathy O’Neil en su texto Armas de destrucción matemática, nos enfrentamos a un mundo donde los datos no van a desaparecer, ni tampoco los ordenadores, y los modelos predictivos son las herramientas de las que dependeremos cada vez más para dirigir nuestras instituciones y gestionar nuestras vidas. Y agrega que, estos modelos no se construyen únicamente con datos, sino fundamentalmente con las decisiones que tomamos sobre los datos a los que debemos prestar atención. Y esas decisiones no se refieren únicamente a cuestiones logísticas, de beneficios o eficiencia, sino que son fundamentalmente decisiones humanas. 


Referencias: 

¿Deberíamos revisar el alcance del término inteligencia? (I) , Faraón Llorens, 2024

¿Deberíamos revisar el alcance del término inteligencia? (II)Faraón Llorens, 2024

La inteligencia artificial en el gobierno universitario, Faraón Llorens, 2023

Turkle, S. (2015). En defensa de la conversación. El poder de la conversación en la era digital. Ático de Libros: Barcelona.