lunes, 12 de diciembre de 2022

Recalculando la enseñanza pospandemia en la Universidad: balance 2022

La pandemia del COVID19, como punto de inflexión, nos mostró la necesidad de transformar nuestras prácticas de enseñanza. En particular, este punto de inflexión se presentó a partir de la "variable digital" que, antes de la pandemia, o bien era marginal o sinónimo de innovación. Estas certezas nos permiten definir que no podemos volver atrás como si nada hubiera sucedido. No somos los mismos como docentes; pero nuestros estudiantes tampoco lo son.  Hemos rediseñado nuestras estrategias didácticas y construido saber didáctico en un hacer distinto. 

En otro sentido, necesitamos también reconocer que los escenarios contemporáneos plantean desafíos multidimensionales y complejos desde lo social, cultural, comunicacional, didáctico, cognitivo y por supuesto tecnológico. 

Estos rasgos deberían analizarse para comprender algunas tendencias en relación con las mutaciones vinculadas con los aprendizajes y los desafíos para la enseñanza universitaria. Como dice Mariana Maggio,  es necesario reinventar la docencia, en el marco provocado por la pandemia. Sin embargo, "la tarea no consiste solo en digitalización, sino en atender los grandes impactos presentes y futuros asociados a los problemas educativos estructurales".

 Comparto algunos interrogantes al respecto: 
  • ¿Qué papel tiene el docente y cómo lo desempeña en la clase? ¿Qué estrategias didácticas son mejores?
  • ¿Qué vale la pena ser enseñado con mediación tecnológica (sincrónica y asincrónica) y qué experiencias resultan vitales en la presencialidad física?
  • ¿Qué realizan los estudiantes? ¿Qué aplicaciones se necesitan para las actividades?
  • ¿Estamos documentando,  sistematizando estas experiencias en vistas a la construcción de nuevas categorías para la enseñanza universitaria?
  • ¿Qué contenidos circulan por las redes y pueden ser de expansión y de enriquecimiento de contenidos disciplinares centrales?
                           


 


    

 

 
Optar por profundidad y no por extensión: diseñar actividades que revistan sentido en relación con las trayectorias e intereses de nuestros/as estudiantes y no solo porque “son temas que hay que enseñar”: entender las actividades situadas y contextualizadas en relación con la práctica.

Proponer problemas reales y relevantes que no puedan resolverse con "teoría" unicamente; promover experiencias valiosas que dejen huella en el largo plazo y que se transfieran a aprendizajes perdurables.

Generar prácticas disruptivas, multiexpresivas, que inviten al codiseño junto con los/as estudiantes; que inviten a nuevas formas de repensar la enseñanza en consistencia con las transformaciones en los cambios de aprender y de construir conocimiento en los escenarios contemporáneos.

Diseñar clases con formatos diferentes, algunas utilizando la estrategia de "aula invertida", otras lúdicas, otras basadas en resolución de problemas, otras que ofrezcan el diseño de proyectos o prototipos relevantes en los que el estudiantado es parte de ese diseño, otras en cambios de roles donde los estudiantes son el centro genuino del aprendizaje.

En síntesis, prácticas de enseñanza alternativas que permitieron generar propuestas de actividades que lograron romper la secuencia lineal progresiva de la enseñanza, repensando tiempos y espacios.
Tal como expresábamos en el inicio, volver atrás como si la pandemia no hubiera ocurrido resultaría ingenuo y empobrecedor. 

En vistas a continuar investigando e indagando en 2023, comparto algunos interrogantes:
  • ¿Qué contenidos resultarán relevantes y será prioritario construir que no estén a un "clic" de distancia? 
  • ¿Cómo serán los aprendizajes en los próximos años? 
  • ¿Qué indicadores de seguimiento serán necesarios considerar para trayectorias educativas cada vez más heterogéneas? 
  • ¿Qué condiciones institucionales serán necesarias para habilitar cambios profundos en las próximas décadas? 
  • ¿Qué diálogos tendremos que construir con la comunidad educativa en su conjunto? 

Son necesarias transformaciones en la enseñanza universitaria considerando también los maneras de aprender cuando hay mediación tecnológica. En este sentido, una idea que vengo indagando y considero necesario dar atención en educación superior, es la generación de propuestas didácticas híbridas con doble puerta de acceso en su realización: desde los hogares y desde el aula. Pensar en otros modelos que contemplen la enseñanza digital implicará dar espacio a la planificación de propuestas y vincular esta experiencia digital para generar nuevas oportunidades de aprendizaje.

domingo, 4 de diciembre de 2022

¿Se consolida la enseñanza híbrida?

Recientemente me encuentro con este video de Manuel Area en el que sintetiza los elementos sustanciales que conciben una enseñanza híbrida en el nivel superior, como también las potencialidades en vistas a esta Pospandemia en la que nuestras vidas -y la sociedad en su conjuntos-, se han vuelto híbridas.  

Propone básicamente 4 grandes modelos para la enseñanza híbrida: 

1- Enseñanza presencial con cámara que supone una transmisión en simultáneo del entorno presencial a través de un sistema de videoconferencia: interacción SINCRÓNICA en distintos espacios físicos.

2- Enseñanza presencial + video reuniones que supone una mezcla de encuentros presenciales y otros virtualesInteracción SINCRÓNICA, o bien todas presenciales o todas a través de videoconferencia. 

3- Enseñanza presencial + aula virtual constituía por sesiones presenciales y trabajo autónomo en un  espacio virtual, sin presencia del docente: interacción SINCRÓNICA en espacio físico y ASINCRÓNICA online. 

4- Híbrido y flexible en el que el estudiante  "elige" considerando tres dimensiones:

  • canal: presencial o virtual
  • tiempo: sincrónico o asincrónico
  • metodología didáctica: aprendizaje por proyectos o aprendizaje por temas/ contenidos.

Este último modelo podemos decir que es emergente para la situación hoy de la mayoría de las instituciones de Educación Superior, no obstante, resulta de un gran potencial como oportunidad de una transformación educativa genuina. 


Más allá del modelo de preferencia, es necesario pensar la enseñanza híbrida como un "flujo de situaciones de aprendizaje" planificado bajo un diseño pedagógico, que contemple fundamentalmente una flexibilidad curricular y organizativa. Por supuesto, un ejercicio nada sencillo pero necesario.

En línea con esta propuesta, traigo un párrafo extraído de un informe publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, y publicado en una entrada de comienzos de este año: 

"...la docencia híbrida no debe centrarse únicamente en alternar educación presencial con educación a distancia mediada por tecnología, sino que debe promover un uso más efectivo en el aula de las posibilidades de aprendizaje que ofrecen las herramientas digitales, con un mejor aprovechamiento de la tecnología para crear experiencias centradas en el alumno, que sean personalizadas, relevantes y atractivas" (BID, 2021: 7).

Finalmente, más allá de los marcos  o modelos institucionales que se elijan, para aprender y enseñar en escenarios híbridos de presencialidad y virtualidad hay que generar un esquema nuevo, no la mezcla de dos modalidades. Para esto, es clave tomar buenas decisiones en el uso de la tecnología, diferentes a las situaciones de uso de TIC en la enseñanza o de educación totalmente virtualizada y a distancia.

sábado, 10 de septiembre de 2022

Reflexiones: IV Jornadas de EaD en nivel superior - #FCEDU_UNER 2022

Durante los días 11 y 12 de agosto se realizaron las IV Jornadas de Educación a Distancia en nivel superior, organizadas por la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER. 

El lema de estas jornadas fue Virtualidad, pandemia y después: transformaciones en educación superior en modalidad híbrida: con paneles, mesas de intercambio y conferencias especiales en modalidad presencial y virtual. 

Los videos de las conferencias plenarias se encuentran disponibles en el canal de youtube de la Facultad de Ciencias de la Educación - UNER 

Es de destacar que en estas jornadas han participado graduados y estudiantes de la Especialización en Producción de Contenidos y Ambientes Digitales Educativos, la primera carrera en modalidad exclusivamente virtual, y de la cual soy parte del cuerpo docente. 

En la conferencia inaugural, Teresa Lugo se refirió a la necesidad de pensar a la tecnología «como bienes públicos». Asimismo, remarcó que «no hay que confundir tecnología con calidad educativa» al tiempo que, para el desarrollo de nuevas propuestas híbridas en Educación Superior, es importante pensar las trayectorias o itinerarios curriculares de manera articulada con diversos departamentos y nuevas áreas académicas, en pos de trabajar en una adecuación normativa y curricular en el marco de un nuevo modelo tecnopedagógico.

Roberto Igarza, planteó algunos criterios para pensar la presencialidad y las aulas híbridas. El vínculo entre el aprendizaje y la atención comenzó a estrecharse. La atención fragmentada de hoy está lejos de la atención "tradicional", producto del crecimiento exponencial de las mediatizaciones.

Podemos referirnos a 3 clases de hibrideces:

  • un modelo alternado secuencial, fundado en la sincronía,
  • un modelo híbrido fundado también en la sincronía y basado en la opción simultánea,
  • un modelo híbrido basado en la combinación de diversas formas de presencialidad.

Estar presente es estar en el tiempo de la conversación, en una extensión del espacio que contiene energía y, en este sentido, existen diversos modos de estar presente, diversas combinaciones de formas de presencialidad que se encuentran entre dos extremos: presencia física y ausencia.  

Entonces, ¿qué vuelve verosímil la presencial? 

No alcanza con "estar a la vista" sino que es necesario experimentar simultáneamente el momento, por ello, podemos afirmar también que hay grandes ausencias en la presencialidad física. Concluimos entonces que, en estos nuevos escenarios híbridos, todas las presencias son imperfectas.

El día viernes 12 de agosto, participé de manera virtual en el EJE 2: Prospectivas: territorialidad, virtualidad y derecho a la educación, junto a colegas de diferentes instituciones y coordinado por Ignacio Aranciaga.



Reflexionamos sobre los aprendizajes conseguidos durante la Pandemia, en el que también se pudo evidenciar una sobrecarga de lo sincrónico y un esfuerzo individual de apropiación de las tecnologías adaptadas a las necesidades curriculares.

¿Es posible pensar una enseñanza híbrida pospandemia?

Sin dudas, hubo una redefinición del TIEMPO y el ESPACIO, acompañados de interrogantes y desafíos que nos hemos detenido a pensar, como por ejemplo: cuando hablamos de clase presencial, ¿significa que no es virtual? En una clase sincrónica, ¿no hay presencia? ¿Es que no hay presencia en la virtualidad?  ¿Pueden ser la presencialidad y la distancia parte de un mismo camino formativo? 

Entonces, ¿qué nuevos espacios de aprendizaje necesitan ser pensados para aprovechar el potencial de estas tecnologías desde una matriz didáctica?  ¿cómo pensar la futurabilidad de la presencia que nos trajo en su conferencia Igarza?

Comparto 4 ideas fuerza para tratar de dar respuesta: 

  • Ser autónomo no es ser solitario
  • Distancia no significa soledad
  • La presencia también está en la virtualidad
  • El tiempo presencial no transcurre de la misma forma que el tiempo virtual.

Los días tienen veinticuatro horas, sí, pero la asincronía nos permite expandir la dimensión temporal si la gestionamos bien, puesto que no nos obliga a tener que hacer las cosas todos al mismo tiempo.

Sin dudas, la disponibilidad de herramientas, aplicaciones y dispositivos a los que tenemos acceso hoy, tanto docentes como alumnos, y la participación en innumerables espacios digitales, hacen que los términos “sincrónico” y “asincrónico” cobren nueva relevancia.

Hoy, todos habitamos en simultáneo espacios digitales y físicos al mismo tiempo, donde todo es real, por lo que es necesario pensar un esquema nuevo, con escenarios mixtos de presencialidad y virtualidad, diferentes a las situaciones de uso de TIC en la enseñanza o de educación totalmente virtualizada.

Desde este enfoque se entiende que los sistemas educativos necesitan, ya no sólo contenidos, sino entornos flexibles que permitan desarrollar las capacidades de autoaprendizaje, creatividad, autonomía, iniciativa y expresión multilenguaje. Diseñar para una modalidad híbrida, es pensar a la clase como una continuidad de actividades presenciales, virtuales asincrónicas y sincrónicas virtuales. No es tarea sencilla pero vale la pena intentarlo.